Fernando Fornaris y Céspedes
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| Fernando Fornaris y Céspedes | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
6 de junio de 1837 Bayamo, | |
| Fallecimiento |
1875 (38 años) | |
| Nacionalidad | Cuba | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Elvira de Céspedes Fornaris | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Abogado, Escritor, Político y Mambí | |
Fernando Fornaris y Céspedes (Bayamo, Cuba, 6 de junio de 1837 - 1875) fue un abogado, escritor y militar cubano de la Guerra de Independencia de su país.
Nació en la ciudad de Bayamo, en el Oriente cubano, actual provincia de Granma, el 6 de junio de 1837 en el seno de una de las familias más distinguidas de la ciudad. Sus primeros estudios los cursó en su ciudad natal, pasando después a La Habana donde se graduó en leyes. De vuelta a Bayamo fundó un bufete en el que tuvo gran actividad y en 1857 contrajo matrimonio con Elvira de Céspedes Fornaris (hija de Ramón de Céspedes Barrero, quien fuera Secretario del Exterior de la República en armas de 1870 a 1873). Se destacó por una amplia actividad cultural: escribió gran cantidad de poesías publicadas en periódicos de la época (La Regeneración, Bayamo; La Antorcha, Manzanillo). Fue un ardiente defensor de la educación universal, como manifestó en escritos publicados en periódicos de la época coma la revista “La Idea”. Durante la Guerra siguió esta actividad, sobre todo con poemas de carácter revolucionario.
Preparativos revolucionarios
Llegaron los turbulentos años en los que los cubanos comenzaron a plantearse su independencia de la metrópoli y en un principio adoptó posiciones reformistas, en la creencia de que España daría libertades a Cuba, pero esta actitud cambió, comenzando a tener contactos con Vicente Aguilera, Maceo, Ramón de Céspedes.Estuvo presente en la constitución del Comité Revolucionario de Bayamo en 1867.
Participó en diversas reuniones en las que se planeó la insurrección contra España. Una de ellas en una de sus haciendas, Buenavista, en el partido del Dátil cerca de Bayamo, en la que algunos querían adelantar el alzamiento independentista. Aguilera y Fornaris se opusieron creyendo que eran necesarios más recursos y propuso el primero ir a EE. UU. para organizar y volver con una expedición. Francisco Maceo dudaba sobre la fecha y Pedro Figueredo y Donato del Mármol eran partidarios de un alzamiento inmediato. Se impuso al final la idea de esperar hasta obtener más medios, especialmente los provenientes de la zafra (recogida del azúcar).
En otras reuniones se acuerda la fecha de la rebelión para el 14 de octubre de 1868, pero Carlos Manuel de Céspedes se adelanta al 10 de octubre al tener noticias de que las autoridades españolas iban a arrestar a los insurgentes. No todos estuvieron de acuerdo con este adelanto, al considerar algunos que no había todavía la suficiente preparación para la lucha, así lo expresan en otra reunión celebrada en el potrero la Juanita de Mabay, propiedad también del biografiado. Alentados por Pedro Figueredo deciden sin embargo seguir a Céspedes enviando una delegación compuesta por Figueredo, Lucas del Castillo, Carlos Pérez y Fernando Fornaris para comunicárselo. Le encuentran en La Sabana de Barrancas donde se lo comunican y en ese mismo lugar el líder insurgente nombra a Pedro Figueredo Jefe del Estado Mayor General y a los demás sus Consejeros.
Insurrección de 1868
Atacan y ocupan la ciudad de Bayamo el 20 de octubre de 1868.
El 24 de octubre es nombrado mediante decreto Brigadier General del Ejército Libertador y el 24 de diciembre Jefe del Departamento del Exterior (embrión de lo que serían más tarde la Secretaría del Exterior) del gobierno revolucionario. Por estas fechas dirige el periódico mambí “El Cubano Libre”, sustituyendo a José Joaquín Palma (1844-1911). Tras el revés sufrido por los insurgentes el 12 de enero de 1869, con la pérdida de Bayamo, pasan a una larga lucha de guerrillas en las junglas cubanas (La Manigua).
En los primeros tiempos F.Fornaris mantiene posiciones anexionistas, proponiendo la unión de Cuba a la Federación norteamericana. A lo largo de su vida vemos como cambia también esta opinión. Así en unos apuntes que escribió a finales de 1873 podemos leer estas reflexiones, tras el apresamiento del barco Virginius y el fusilamiento de parte de sus tripulantes por las autoridades de Santiago de Cuba:
"Yo se bien que el apresamiento del Virginius es un asunto de derecho internacional que proporcionará mucha materia a los periódicos norteamericanos para que llenen sus columnas. habrá mucho clamoreo, mucha indignación y muchas manifestaciones de simpatía a favor de nuestra causa, pero el Gobierno de Washington será sordo á tales muestras de respeto y consideración a los fueros de la Humanidad y la civilización y arreglará el asunto con el Gabinete de Madrid, del modo que más convenga a sus intereses, y no a los intereses de la política Continental, que es la política de la República, la política de la democracia y la política que debía respetar una nación que tiene a orgullo haber realizado el ideal de los pueblos libres del Universo" (Fuente: “Bajo la Piel de la Manigua. Rasgos de la Guerra de Cuba de Fernando Fornaris”. Rolando Rodríguez, Ed. De Ciencias Sociales, La Habana 1996).