Festival Internacional de Poesía de Medellín

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El Festival Internacional de Poesía de Medellín —FIPMed— es un evento anual de carácter cultural que se realiza desde 1991 en la ciudad de Medellín, Colombia.[1] Reúne a poetas de diferentes generaciones, tendencias expresivas y tradiciones poéticas y culturales,[2][3][4][5] con lecturas en más de 40 lenguas[6] en teatros, espacios al aire libre, parques y barrios del Valle de Aburrá.

Datos rápidos Localización, País ...
Festival Internacional de Poesía de Medellín
Localización
País ColombiaBandera de Colombia Colombia
Localidad Medellín
Lugar
Datos generales
Estado Activo
Tipo Cultural
Ingreso Gratuito
Ámbito Poesía
Sede MedellínBandera de la Ciudad de Medellín Medellín
AntioquiaBandera del departamento de Antioquia Antioquia
ColombiaBandera de Colombia Colombia
Organizador Corporación de Arte y Poesía Prometeo
Asistencia 25 000 (edición 2024)
Participantes Poetas nacionales e internacionales
Histórico
Fecha Junio — julio
Primer evento I Festival (28 de abril de 1991)
Último evento XXXVI Festival (4 al 11 de julio de 2026)
Frecuencia Anual
Sitio web oficial
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El festival nació en 1991 como una respuesta cultural a la violencia que azotaba a Medellín, y desde entonces se ha consolidado como uno de los eventos poéticos más importantes del mundo.[7] En 2006 recibió el Premio Right Livelihood, conocido como el «Nobel Alternativo»,[8] y ese mismo año propició la creación del Movimiento Poético Mundial.[9] Con una participación acumulada de más de 2100 poetas de 197 países en 35 ediciones,[10] el festival ha contribuido a transformar la imagen de Medellín, posicionándola como un referente cultural y poético a nivel internacional.[11]

Su principal objetivo es mantener una conciencia colectiva a través de la poesía, ofreciendo una alternativa cultural frente al miedo y la violencia.[7] Desde 2002 se ha realizado también en otros municipios de Antioquia y en diversas ciudades colombianas.[12]

Historia

Antecedentes

Durante la década de 1980, Medellín fue escenario de un fértil aunque precario movimiento editorial de revistas de poesía, como Punto Seguido (creada en 1979), Prometeo (fundada en 1982 por Fernando Rendón) e Interregno.[13][14] Estas publicaciones, aunque de escasos recursos, divulgaban el trabajo de poetas locales y fueron tejiendo una comunidad literaria en la ciudad.[13]

Paralelamente, y como respuesta a una convocatoria de la Casa de Poesía Silva de Bogotá, estas revistas y otros colectivos organizaron los primeros encuentros bajo el lema La poesía tiene la palabra y realizaron una edición antológica de poetas colombianos titulada Poetas de abril.[13][15] Estas iniciativas demostraron el potencial de la poesía como herramienta de encuentro y reflexión colectiva.[13][15][16]

Sin embargo, este florecimiento cultural ocurría en medio de una profunda crisis social. Para 1990, Medellín era una ciudad sometida al pánico por la violencia del narcotráfico y el conflicto armado, con asesinatos políticos diarios y una población sumida en el miedo.[17][12] Fue entonces cuando el grupo de poetas de la revista Prometeo, ante la degradación de la condición humana, propuso la creación del Festival Internacional de Poesía de Medellín como una respuesta cultural y espiritual a la violencia y el terror, una apuesta por reafirmar la vida a través de la palabra.[17][13]

Fundación

El festival fue organizado por primera vez en 1991 por trece personas vinculadas a la corporación de arte y poesía Prometeo.[18] La primera versión, denominada inicialmente Un día con la poesía,[13] se realizó el 28 de abril de 1991 en el teatro al aire libre Carlos Vieco del cerro Nutibara,[13] el año más sangriento de la historia de Medellín, y contó con la participación de dieciséis poetas colombianos y una asistencia de 1500 personas.[12][13] El festival nació con el objetivo de mantener una conciencia colectiva de la sociedad a través de la poesía, ofreciendo una alternativa cultural frente al miedo y la violencia imperantes.[7] Los fundadores, encabezados por Fernando Rendón,[19] concibieron el evento como un espacio gratuito y masivo, abierto a toda la comunidad.[20][7]

Entre el 23 y el 29 de abril de 1992 se celebró la segunda edición, que contó con la participación de 36 poetas de ocho países de Europa y América, entre ellos el peruano Antonio Cisneros y el poeta indígena panameño Manipiniktikinia, de la nación indígena Kuna-Tule.[21] Se realizaron dieciséis lecturas de poemas, además de conferencias, ciclos de cine y video, y la participación de un grupo musical.[21] La asistencia superó las 20 000 personas,[21] y la presencia de poetas internacionales fue considerada un hecho sin precedentes en Colombia.[21]

Primeras ediciones

La primera edición del festival, celebrada en abril de 1991, contó con la participación de dieciséis poetas colombianos y una asistencia de 1500 personas.[13] Al año siguiente, la segunda edición reunió a 36 poetas de ocho países de Europa y América, entre ellos el peruano Antonio Cisneros y el poeta indígena panameño Manipiniktikinia, de la nación kuna-tule.[21] La asistencia superó las 20 000 personas y la presencia de poetas internacionales fue considerada un hecho sin precedentes en Colombia.[21]

En 1993, la tercera edición consolidó el formato del festival. Participaron 42 poetas de 16 países de Europa, Asia y América, y la asistencia rondó los 50 000 espectadores.[22] El festival comenzó a utilizar espacios abiertos como parques y calles de la ciudad, y la cobertura de los medios de comunicación se extendió a países como Perú, Venezuela, Argentina y Estados Unidos.[22] A partir de esta edición, se fijó el mes de junio como la fecha de celebración.[22]

En 1994, la cuarta edición contó con 45 poetas de 27 países de Europa, Asia, África y América, y se realizaron 27 lecturas en 35 sedes de Medellín y dos municipios de Antioquia.[23] La asistencia superó las 60 000 personas, en algunos casos excediendo la capacidad de los espacios.[23]

En 1995, la quinta edición reunió por primera vez a poetas de los cinco continentes, con 48 poetas de 24 países.[24] En esta edición hizo su presentación la poesía sonora y se sentaron las bases para la creación de la Escuela de poesía de Medellín.[24]

Para 1996, la sexta edición se realizó con 37 poetas de 21 países y una concurrencia aproximada de 60 000 espectadores. En esta versión se dio inicio a la I Escuela de poesía de Medellín, con la colaboración de la Escuela de Poesía de Viena y la Universidad de Antioquia.[25]

Consolidación

El crecimiento del evento llevó a la creación de una entidad legalmente constituida. En marzo de 1993 se fundó la Corporación de arte y poesía Prometeo, una organización no gubernamental, intercultural, sin ánimo de lucro, privada e independiente, que asumió la organización del festival.[18] A partir de entonces, el festival se expandió en número de participantes, países representados y actividades complementarias.

Entre 1993 y 1996, el festival pasó de 42 poetas de 16 países a 37 poetas de 21 países, con una asistencia que alcanzó las 60 000 personas.[22][25] En 1996 se dio inicio a la Escuela de Poesía de Medellín, con la colaboración de la Escuela de Poesía de Viena y la Universidad de Antioquia.[25] En 1999, a pesar de la grave situación de violencia y la advertencia de viaje emitida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, se celebró la novena edición con 44 poetas de los cinco continentes, lo que evidenció la consolidación del festival.[26][27][28]

En el año 2000, el décimo festival reunió a 71 poetas de 45 países y, por primera vez, a representantes de varias naciones indígenas Acoma, Uitoto, Mapuche, Quechua, Wayúu.[29] En 2001, el festival estableció el Premio de poesía en lengua castellana, que fue otorgado por primera vez a la poetisa uruguaya Marosa di Giorgio.[30]

En 2002, el festival alcanzó una audiencia de 180 000 espectadores y realizó 101 lecturas en 25 ciudades colombianas.[31] Al año siguiente, en el marco del decimotercer festival, se inauguró la I Cumbre mundial de la poesía por la paz de Colombia, con la participación de poetas de todo el mundo y la asistencia de diversas personalidades y organismos internacionales.[32] Desde 2002, gradualmente, el festival se ha realizado también en otros municipios de Antioquia y en diversas ciudades colombianas.[12]

Internacionalización

El festival adquirió proyección internacional al reunir poetas de diferentes generaciones, tendencias expresivas, regiones del mundo y tradiciones poéticas y culturales. A partir de 1995, con la participación de poetas de los cinco continentes por primera vez en la quinta edición,[24] el evento comenzó a consolidar su carácter global. Las lecturas se realizan en más de 60 lenguas y dialectos,[33] y el festival ha atraído la atención de medios de comunicación de todo el mundo.

El reconocimiento internacional más significativo llegó en 2006, cuando el festival fue galardonado con el Premio Right Livelihood —conocido como «Premio Nobel Alternativo»—, otorgado por la fundación sueca Right Livelihood Award. El premio fue entregado el 8 de diciembre de 2006 en el Parlamento de Suecia a una delegación del festival encabezada por Fernando Rendón.[8] El jurado destacó que el festival había sido reconocido «por afirmar y expresar los valores humanos de la belleza, la creatividad, la libertad de expresión y por su trabajo con la comunidad, en oposición al miedo y a la violencia que prevalecen en Colombia»,[7] y «por demostrar cómo la creatividad, la belleza, la libre expresión y la comunidad pueden florecer y superar incluso el miedo y la violencia profundamente arraigados».[33][34]

Ese mismo año, el festival propició la creación del Movimiento Poético Mundial (World Poetry Movement), una red internacional que busca expandir la poesía como herramienta de paz y transformación social, y que ha organizado congresos y encuentros en diversos países.[9][35] El festival ha establecido además cooperación con instituciones extranjeras, como la Escuela de Poesía de Viena y la Universidad de Antioquia para la Escuela de Poesía de Medellín,[25] y ha recibido el apoyo de figuras internacionales como la Fundación France-Libertés, presidida por Danielle Mitterrand, para el proyecto Gulliver de talleres de poesía para niños.[8]

Evolución reciente

Tras su consolidación en las décadas de 1990 y 2000, el festival ha continuado su trayectoria ininterrumpida. En 2005, la decimoquinta edición contó con la participación del premio Nobel de Literatura Wole Soyinka y fue la primera en ser televisada en directo.[36] En 2007, la decimoséptima edición destacó por la persistencia del público, que permaneció durante una tormenta para escuchar a los poetas.[37]

En las últimas ediciones, el festival ha mantenido su carácter gratuito y masivo. La 34.ª edición (2024) se celebró bajo el lema «Canto de amor del planeta» y reunió a 80 poetas de 40 países.[38] La 35.ª edición (2025) tuvo lugar del 5 al 12 de julio con 60 poetas de 45 países.[39] La 36.ª edición (2026) se realizó del 4 al 11 de julio bajo el lema «Hacia la primavera humana» y contó con 68 poetas de 32 países.[40]

Organización

Entidad organizadora

La organización del festival está a cargo de la Corporación de Arte y Poesía Prometeo, una ONG constituida legalmente con personería jurídica N.º 315 de la Gobernación de Antioquia, del 12 de marzo de 1993.[18] Su misión es contribuir, mediante acciones poéticas proyectadas a la comunidad local y mundial, a la construcción de una nueva cultura abierta a los cambios sociales que se requieren para la transformación de escenarios vulnerados por la violencia, la exclusión y la injusticia social.[18] La Corporación también edita la Revista Prometeo y publica libros de poesía en la colección editorial Prometeo.[18]

Dirección

El director y fundador del festival es el poeta Fernando Rendón.[12] Bajo su dirección, el festival se ha convertido en un referente mundial, especialmente después de recibir el Premio Right Livelihood en 2006.[8]

Financiación

El festival se financia con aportes públicos y privados, cooperación internacional y patrocinios.[8] Ha enfrentado dificultades presupuestarias en diversas ocasiones; en 2025, el Concejo de Medellín dispuso una reducción del presupuesto, lo que generó preocupación entre los organizadores sobre la estabilidad del evento.[41]

Cooperación institucional

El festival ha establecido convenios y alianzas con universidades, entidades culturales, organismos internacionales, embajadas, bibliotecas y museos. Realizó la I Cumbre Mundial de Poesía por la Paz de Colombia (2003), el Foro Poesía, Arte y Cultura por la Paz de Colombia (2014) y la II Cumbre Mundial de la Poesía por la Paz y la Reconciliación de Colombia (2015).[18] En 2013, se celebraron actividades en 120 ciudades de 63 países como parte de una acción poética global por la paz de Colombia.[12]

Programación

Formato

El festival tiene una duración de aproximadamente ocho días. La estructura general incluye una ceremonia de inauguración, jornadas diarias de lecturas y actividades, y una clausura. En la edición de 2026, se realizaron 68 actividades en diversas sedes.[40]

Actividades

La programación incluye:[38][40]

  • Recitales y lecturas públicas de poemas.
  • Conversatorios y paneles sobre creación literaria, memoria, naturaleza y el papel de la poesía en la vida colectiva.
  • Talleres de escritura y actos pedagógicos.
  • Actividades para niños y jóvenes, como el proyecto Gulliver (fundado en 2005), que dicta talleres de apreciación y escritura de poesía en barrios marginales.[8]
  • Conciertos y manifestaciones musicales.

Sedes

Las actividades se realizan en teatros, como el Teatro Carlos Vieco del Cerro Nutibara; museos, como Museo de Arte Moderno de Medellín; bibliotecas, parques y espacios al aire libre, como el Parque de Bolívar; centros culturales, así como en corregimientos y municipios de Antioquia.[38][40]

Participantes

El festival reúne poetas de diferentes generaciones, tendencias expresivas y tradiciones poéticas. Las lecturas se realizan en más de 40 lenguas.[17] En sus 35 ediciones, han participado más de 2 100 poetas de 197 países.[10] Para la edición de 2026, se espera la participación de 68 poetas de 32 países.[40]

Impacto

Cultural

El festival ha contribuido significativamente al desarrollo de la poesía y la difusión de la literatura en Colombia y el mundo. Ha formado públicos y ha influido en la actividad cultural de Medellín, convirtiendo a la ciudad en un referente poético internacional.[12] La poesía, según los organizadores, «enseña a ver y a expresar lo que somos y seremos».[12]

Social

El festival ha tenido un profundo impacto social, especialmente en las comunidades más vulnerables. A través de actividades comunitarias y la apropiación del espacio público, ha promovido la convivencia y la paz en una ciudad marcada por la violencia.[7] El proyecto Gulliver ha llevado talleres de poesía a niños y jóvenes de barrios marginales desde 2005.[8] El festival es gratuito y masivo, lo que garantiza el acceso de toda la población.[40] Los organizadores afirman que «cuando llega el Festival cada año la ciudad se transforma totalmente, se crean nuevas formas de ver, comprender y cambiar la vida».[12]

Internacional

El festival ha fortalecido la imagen internacional de Medellín como ciudad cultural y ha establecido redes de cooperación cultural en todo el mundo.[7] Ha sido reconocido por la fundación Right Livelihood como un ejemplo de cómo «la creatividad, la belleza, la libre expresión y la comunidad pueden florecer y superar incluso el miedo y la violencia profundamente arraigados».[17] El festival tiene cobertura en medios extranjeros y ha inspirado la creación de movimientos poéticos en otros países.[9]

Premios y reconocimientos

El festival ha recibido los siguientes reconocimientos:

  • Premio Right Livelihood (2006), también conocido como «Premio Nobel Alternativo», otorgado por la fundación sueca Right Livelihood Award «en reconocimiento al coraje y a la esperanza en tiempos de desesperación».[7] El jurado destacó que el festival «afirma y expresa los valores humanos de la belleza, la creatividad, la libertad de expresión y su trabajo con la comunidad, en oposición al miedo y a la violencia que prevalecen en Colombia».[8] El premio fue entregado el 8 de diciembre de 2006 en el Parlamento de Suecia.[8]
  • Premio Aula de las Metáforas (2013), otorgado por la Fundación Aula de las Metáforas de España, «porque aúna la difusión de la poesía más exigente con la respuesta popular masiva, algo que no suele suceder en el mundo poético».[12]
  • Patrimonio Cultural de la Nación: El festival ha sido declarado patrimonio cultural de Colombia.[18]
  • Premios de poesía: La Corporación Prometeo otorga anualmente el Premio Nacional Revista Prometeo y el Premio Internacional de Poesía Mahmud Darwish.[18]

Controversias

El festival no ha estado exento de controversias. Las principales críticas y debates documentados incluyen:

Financiación

En octubre de 2025, el Concejo de Medellín, liderado por el concejal Andrés Felipe Tobón Villada del partido Creemos, inició un proceso para derogar el Acuerdo Municipal 40 de 1997, que asigna un presupuesto anual al festival a través de la Corporación Prometeo.[41][42] Tobón argumentó que el acuerdo es «ilegal» porque supuestamente obliga a la administración a contratar exclusivamente con la Corporación Prometeo, lo que atentaría contra la pluralidad de oferentes en la contratación pública. Propuso que la Secretaría de Cultura de Medellín asuma la gestión del festival.[43]

Los organizadores calificaron la iniciativa como una «expropiación ilegal» y una estrategia de «asfixia presupuestaria», y denunciaron que la ofensiva era una amenaza directa a la continuidad del evento, que habían construido durante 35 años.[43] La amenaza generó una reacción internacional: en solo una semana, el festival recibió 410 mensajes de apoyo de 142 países.[43] A nivel local, entidades como la Corporación Fernando González - Otraparte manifestaron su respaldo, calificando al festival como una «obra ejemplar de resistencia cultural» y un «punto de encuentro entre las voces del mundo».[43]

Posteriormente, en marzo de 2026, la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín dispuso una reducción del 43 % de los recursos destinados al festival para 2026, lo que representa un recorte de 300 millones de pesos.[44] Esta decisión administrativa, liderada por el secretario Santiago Silva Jaramillo, se produjo después del intento de derogación del acuerdo en el Concejo.[44] Desde la dirección del festival, se calificó este recorte como un acto de censura política vinculado a la administración del alcalde Federico Gutiérrez, sugiriendo que la desfinanciación de proyectos artísticos tradicionales coincide con una visión gubernamental que prioriza inversiones en seguridad y la construcción de cárceles.[44] Los organizadores advirtieron que el recorte afecta la estabilidad de una manifestación cultural que es vista internacionalmente como un símbolo de la poesía contemporánea y dificulta la planeación de la próxima edición.[44]

Orientación política

La decisión del festival de dedicar su edición de 2024 a las víctimas de la guerra en Gaza generó un intenso debate sobre la politización del evento.[38] En la clausura de la edición de 2025, 46 poetas internacionales firmaron una declaración en la que condenaban lo que describieron como un «genocidio físico y cultural» en Gaza y Palestina, y exigían un alto el fuego inmediato.[45] Esta postura, enmarcada en la tradición del festival como espacio de resistencia y denuncia —nacido en 1991 como respuesta a la violencia en Colombia—, fue criticada por sectores que consideran que el evento debería mantenerse al margen de controversias geopolíticas.[42] La controversia adquirió una nueva dimensión cuando, en octubre de 2025, se hizo pública la intención del Concejo de Medellín de derogar el acuerdo que asigna un presupuesto anual al festival. La columnista Laura Galindo señaló que esta iniciativa, liderada por el partido Creemos —de tendencia conservadora y proisraelí, fundado por Federico Gutiérrez—, podría interpretarse como una respuesta a la postura del festival frente al conflicto en Gaza, lo que generó un debate sobre la libertad de expresión y la independencia artística frente al poder político.[42]

Trascendencia e influencia

El Festival Internacional de Poesía de Medellín ha tenido una profunda influencia en el ámbito cultural y literario, tanto a nivel nacional como internacional, y ha contribuido a transformar la imagen de la ciudad.

Movimiento Poético Mundial

En 2006, el festival propició la creación del Movimiento Poético Mundial (World Poetry Movement), una red internacional de poetas y organizaciones que busca expandir la poesía como herramienta de paz y transformación social.[9] El movimiento ha organizado congresos y encuentros en diversos países y ha servido como plataforma para la cooperación entre poetas de todas las tradiciones culturales.[46] Su fundación, en el marco del festival, consolidó la proyección internacional de Medellín como un epicentro de la poesía contemporánea, una idea que ha sido respaldada por figuras como el poeta Adonis, quien calificó la experiencia del festival como «un modelo nuevo» y un «fenómeno cultural excepcional».[47] Asimismo, el poeta francés Alain Borer destacó que el festival «atrae las miradas del mundo entero sobre Colombia» y que «si la imagen de Medellín estaba asociada a una reputación desfavorable, usted la ha invertido con la Poesía».[47]

Inspiración para otros festivales

La experiencia del festival ha servido de modelo e inspiración para la creación de nuevos festivales de poesía en diversas ciudades de Colombia, Centroamérica, Suramérica y el mundo.[48] El formato del festival —caracterizado por su carácter gratuito y masivo, el uso de espacios públicos y la participación de poetas de todos los continentes— ha sido replicado en numerosas ciudades que han visto en Medellín un ejemplo de cómo la poesía puede ser un motor de transformación social y cultural.[49][11][47]

Posicionamiento internacional de Medellín

El festival ha contribuido decisivamente a transformar la imagen de Medellín. La ciudad, que en las décadas de 1980 y 1990 era conocida internacionalmente por la violencia del narcotráfico, ha pasado a ser reconocida como un referente cultural y poético a nivel mundial, hasta el punto de ser considerada la «capital mundial de la poesía».[11][7] Este cambio de percepción ha sido posible gracias a la visibilidad que el festival ha dado a Medellín en los medios internacionales y al reconocimiento obtenido con el Premio Right Livelihood. El festival ha demostrado que la cultura y la palabra pueden ser herramientas más poderosas que la violencia para construir una nueva identidad ciudadana.[43]

Permanencia y continuidad

Después de 35 ediciones celebradas de manera ininterrumpida, el festival se ha consolidado como uno de los eventos poéticos más importantes del mundo.[50] Con una participación acumulada de más de 2.100 poetas de 197 países,[10][51] el festival ha creado una tradición que trasciende las fronteras nacionales y ha formado a varias generaciones de públicos en Colombia y el mundo.[11] Su permanencia a lo largo de más de tres décadas, en un país marcado por la violencia y la inestabilidad, es un testimonio de la fuerza de la poesía como vehículo de esperanza y resistencia.[47] El poeta nigeriano Nnimmo Bassey afirmó que el festival «ha sido un faro de paz, creatividad y solidaridad global durante 35 años», mientras que el premio Nobel Wole Soyinka advirtió que «perder o degradar al Festival de Poesía de Medellín de alguna manera sería una pérdida irreparable para el mundo de las sensibilidades».[47]

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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