El flash anular para macrofotografía suele tener dos partes: la primera, una zapata que se instala en la salida para flashes externos de la cámara, y la segunda, una unidad de flash montada en el objetivo. La energía es suministrada por baterías ubicadas en la primera unidad, la cual está conectada al flash circular a través de un cable. Para flashes anulares más grandes, como aquellos usados en la fotografía de moda, la fuente de alimentación eléctrica puede ser una batería o un adaptador de corriente alterna. Sin embargo, algunos flashes anulares —como los fabricados por AlienBees— están construidos de tal forma que energía y luz se encuentran en una sola unidad. Dentro del flash circular puede haber uno o más tubos de flash, cada uno de los cuales puede ser encendido o apagado individualmente. También existen difusores para flashes anulares, y aunque no cuentan con una fuente de luz propia, sí pueden montarse ante el flash para transmitir la luz a un difusor con forma de anillo ubicado al frente del lente.