Mutolo nació en Palermo. En 1965, el ladronzuelo Mutolo conoció a Totò Riina en la cárcel, este último fue quien le sugirió entrar en Cosa Nostra. Entonces, en 1973 Saro Riccobono y Totò Riina hicieron su ceremonia de iniciación en una finca de Lorenzo Nuvoletta y Riccobono le dijo: Si un hombre de honor se equivoca con una mujer de otro hombre de honor, con una hija o una hermana, el padre, incluso con lágrimas en los ojos, debe estrangular a su hijo. Nunca debe haber perdón, aunque pasen 30 o 40 años: si uno espía, ciertamente no muere en la cama, sino que lo mata la mafia, aunque tenga 100 años. Es un principio y se hace todo lo posible para que no muera en su propia cama.
Rápidamente se convirtió en uno de los hombres de confianza de Riccobono y Riina.
Mutolo se convirtió en un traficante de heroína. Por este trabajo tenía contactos con los narcos de Singapur. También estuvo implicado en secuestros y asesinatos. En 1976 y 1982, Mutolo estaba encarcelado y en una de esas conoció a Luciano Liggio. En 1981, estuvo implicado en el asesinato del hermano de Santo Inzerillo, hermano del capo Salvatore, asesinado 15 días antes. Gracias a su amistad con Riina, se salvó de la Segunda guerra de la mafia cuando los mismos Corleonesi asesinaron al jefe de Mutolo, Saro Riccobono, en noviembre de 1982.