Historia del uniforme del ACF Fiorentina
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Pese a que históricamente el club ha vestido siempre una camiseta violeta, no fue así en los primeros años de su fundación, cuando vistió diversos diseños rojiblancos en honor a los dos clubes que formaron la actual ACF Fiorentina.


Historia y evolución

El origen del uniforme fiorentino surge en consonancia con el origen de la formación del club. El Palestra Ginnastica Libertas, club que vestía de rojo, y el Club Sportivo Firenze, que vestía de blanco, se fusionaron para formar la A. C. Firenze. En honor a ellos, el primer uniforme de la sociedad consistió en la fusión en ambos colores, combinados con un calzón y medias de color negro.[1] Sin embargo, en un principio se utilizó una camiseta provisional totalmente roja oscura procedente de la Libertas.
Las camisetas blancas y rojas se usaron hasta el 22 de septiembre de 1929, cuando, en un partido amistoso disputado en el estadio de Via Bellini contra la Roma, la Fiorentina vistió por primera vez la camiseta morada con la flor de lis roja en el pecho. El encuentro terminó con una victoria de los giallorossi por 3-0. Según la tradición, este color habría sido el resultado de un lavado incorrecto de las camisetas blancas y rojas en un río; en realidad, fue elegido directamente por Luigi Ridolfi después de un amistoso disputado en 1928 contra el equipo húngaro Újpesti TE, cuyos colores son el blanco y el morado. El nuevo color gustó inmediatamente al público y nunca volvió a cambiarse.
Indro Montanelli, aficionado de la Fiorentina, sostuvo siempre que ese color «pertenecía» a la ciudad, más allá del mito del lavandero (una leyenda que, en realidad, se repite en la historia de muchos otros equipos). En su opinión, fueron los alquimistas florentinos del siglo XIV quienes lograron obtener artificialmente el color violeta. Tras aprender los secretos de los pueblos orientales del Mediterráneo, estos alquimistas convirtieron a Florencia en el principal centro de producción occidental de dicho color, extraído de un liquen particular del grupo de las Roccellaceae —de ahí el nombre de la familia florentina de los Rucellai—, la Roccella tinctoria, al que llamaron oricello, del latín òra, que significa ‘extremo’ o ‘límite’. El violeta se encuentra en el extremo del espectro cromático (visible, por supuesto, en el arcoíris) y, más allá de él, se extiende otro territorio: la gama de los ultravioletas, el mundo de lo invisible, perceptible no por los sentidos, sino solo por la intuición. Este es el violeta que universalmente se asocia con lo fantástico, el encanto y la magia. Todos los aspectos relacionados con este color han sido explicados de forma detallada y definitiva en la biografía dedicada al fundador de la Fiorentina, Luigi Ridolfi Vay da Verrazzano, escrita por Andrea Claudio Galluzzo, quien años más tarde sería fundador y presidente del Museo Fiorentina.
Por lo tanto, el club inició la década de 1930 con la nueva combinación de colores —que ya no abandonaría— y jugó durante los cuarenta años siguientes con uniformes prácticamente inalterados. El color base de la camiseta, de fabricación artesanal y generalmente confeccionada en lana, fue siempre el morado, mientras que los pantalones eran negros o, con mayor frecuencia, blancos. En un principio se utilizó el cuello en V; a finales de los años cuarenta este se alternó con el cuello redondo y, a partir de 1947, también con el cuello camisero. El único elemento que cambiaba con mayor frecuencia era la flor de lis, basada en el escudo de Florencia, que en ocasiones aparecía más estilizada.
La Fiorentina conquistó su primer campeonato en la temporada 1955-56 precisamente con su equipación más tradicional: camiseta morada con el lirio en el pecho, pantalones blancos y medias moradas. La misma elección cromática se mantuvo en la final de la Copa de Campeones del año siguiente, disputada en Madrid y finalmente perdida. Durante la temporada que llevó a los gigliati a la victoria de su segundo campeonato, en 1968-69, el equipo saltó al campo con un conjunto que incorporaba pantalones negros, utilizados con menos frecuencia que los blancos, aunque con cierta regularidad. En la temporada posterior, los violetas volvieron a los pantalones blancos combinados con la clásica camiseta morada.
En 1978, durante el campeonato, Adidas se convirtió en el primer patrocinador técnico del club violeta, introduciendo sus tres líneas inconfundibles en los laterales de las mangas y los pantalones cortos. Los nuevos uniformes estaban confeccionados en tejido acrílico.
Los años ochenta marcaron un punto de inflexión decisivo en las equipaciones del equipo, introduciendo por primera vez lo que con el tiempo se convertiría en la combinación principal de la Fiorentina: un uniforme completamente violeta. Este cambio obedeció a las profundas transformaciones societarias y de imagen impulsadas por los nuevos propietarios, la familia Pontello, quienes sustituyeron de inmediato el tradicional lirio florentino con botones por un nuevo y polémico logotipo. Este consistía en un gran círculo que contenía un lirio muy estilizado, semejante a una «F» y más parecido a una alabarda, por lo que pronto fue apodado «lirio alabardado». A partir de la temporada 1981-82, J.D. Farrow's se convirtió en patrocinador técnico y oficial y presentó un uniforme innovador y claramente rupturista con la tradición: incluía pantalones morados, cuello y puños rojos —un detalle hasta entonces inédito— y, sobre todo, el nuevo logotipo del club situado en el centro de la camiseta. El uniforme se volvió icónico tanto por sus rasgos poco habituales como, sobre todo, por el hecho de que la Fiorentina volvió a rozar la victoria del campeonato después de muchos años.
En la temporada 1983-84, Ennerre sustituyó a J.D. Farrow's en el vestuario y presentó uniformes similares a los anteriores, pero enriquecidos con una nueva franja horizontal blanca en la que se insertó el patrocinador Opel. El escudo de los Pontello, aunque reducido, se desplazó por debajo de la franja, a la altura del abdomen. La camiseta con bandas se mantuvo durante otros tres años, con la diferencia de que, en la temporada 1985-86, el logotipo del club volvió a su posición tradicional en el pecho y se eliminaron los detalles rojos. En 1986, con la llegada del patrocinador “Crodino” y, posteriormente, “La Nazione”, la camiseta recuperó el morado completo, con el nombre del patrocinador y los dorsales en amarillo, además de un cuello de camisa. Los calcetines cambiaron de color —pasaron a ser blancos en 1988 y luego volvieron al morado—, mientras que hubo una breve reaparición de los pantalones cortos blancos entre 1989 y 1990.
Con la venta del club por parte de la familia Pontello a los Cecchi Gori, a partir de la temporada 1991-92 se sustituyó el controvertido “lirio alabardado” que había caracterizado los años ochenta por una versión rediseñada del antiguo símbolo violeta, más fiel a la historia de la Fiorentina. Las equipaciones locales de aquella época se caracterizaban por su monocromía, aunque con frecuencia se utilizaban distintos tonos de violeta —siguiendo la moda del momento— y, en ocasiones, detalles en blanco.
Tras dos años con el proveedor Lotto, las equipaciones pasaron a ser fabricadas por Uhlsport, manteniendo un estilo similar. En la temporada 1995-96, el suministro técnico quedó en manos de la empresa británica Reebok que, aunque conservó la equipación monocromática en morado, introdujo algunas novedades, como un lirio difuminado en el pecho y detalles en blanco y rojo en las mangas y en los pantalones cortos. Las equipaciones de aquellos dos años se volvieron icónicas, pues quedaron asociadas al despunte definitivo de Gabriel Batistuta, a la victoria en la Copa Italia de 1996 y a la posterior conquista de la Supercopa de Italia.
En la temporada 1997-98, Fila sustituyó a Reebok y, en su primera campaña, presentó una camiseta con un tono de morado más brillante, adornada con líneas doradas a la altura de los hombros. Estas líneas evocaban inicialmente la «F» del logotipo de la empresa, pero luego se simplificaron al no ajustarse a la normativa oficial. El amarillo se abandonó en la temporada siguiente: la Fiorentina rozó el título con un uniforme más sobrio, pero que quedó grabado en el imaginario colectivo. La camiseta morada con rayas blancas interrumpidas en las mangas y el patrocinador principal Nintendo fue aquella con la que Batistuta comenzó a celebrar con su icónico gesto de la “ametralladora” y con la que la Fiorentina se proclamó campeona de invierno, aunque después cedió terreno, logrando no obstante la clasificación para la Liga de Campeones. La última camiseta firmada por Fila fue la que el equipo violeta vistió en esa máxima competición continental, caracterizada por amplias inserciones blancas en los laterales y las mangas, además de las habituales franjas discontinuas.
Tras la etapa con Fila, la Fiorentina regresó a camisetas más sobrias, de color violeta con detalles blancos y suministradas por Diadora, con las que el club conquistó nuevamente la Copa Italia. La última y turbulenta temporada de la presidencia de Cecchi Gori estuvo marcada por las equipaciones de Mizuno, que incorporaban inserciones blancas bajo las axilas y detalles en rojo.
Tras la quiebra del club, el recién constituido Florentia Viola, para evitar cualquier problema de continuidad con la entidad anterior, optó por lucir una camiseta blanca. El patrocinador La Fondiaria, cuyo logotipo incluía un amplio recuadro morado, permitió incorporar una franja horizontal en el histórico color. En el pecho destacaba el escudo del municipio de Florencia —la tradicional flor de lis roja— cedido por la administración local. Tras la compra del logotipo y de la tradición deportiva por parte de la familia Della Valle, la Fiorentina pudo volver a vestir la camiseta morada y adoptar su denominación histórica (aunque con una ligera variación). Esto ocurrió ya en un partido conmemorativo para celebrar el campeonato de la Serie C2, disputado contra leyendas del club, en el que el equipo saltó al campo con un uniforme morado y el lirio rojo utilizado durante la temporada recién concluida.
En la temporada siguiente, la equipación volvió a ser completamente morada con el logotipo histórico. El proveedor fue Adidas, que durante dos temporadas presentó un uniforme con las tres clásicas rayas blancas propias de la marca. En los años posteriores, el suministro pasó a Lotto, que propuso camisetas moradas con detalles blancos y, con menor frecuencia, dorados. En 2007, la camiseta morada ocupó el puesto número 19 en la lista de las 50 equipaciones más bonitas de la historia del fútbol elaborada por el diario británico The Times.
Tras Lotto llegaron los suministros de la empresa española Joma, caracterizados por equipaciones fieles a la tradición, salvo la última, que hizo un uso más marcado del color dorado. Le siguieron las propuestas de la marca francesa Le Coq Sportif. En algunas temporadas se recuperó el uso del pantalón corto negro. Con la llegada del nuevo propietario italoamericano Rocco Commisso, el suministro pasó a manos de Kappa, cuyas propuestas incluyeron algunas novedades: la reedición de una camiseta con franjas blancas, modelos con varios tonos de morado y el regreso, durante una temporada, de los pantalones cortos blancos.
Cinco uniformes en una temporada
En la temporada 2017-18, la Fiorentina se convirtió en el primer club de Italia en lanzar cuatro equipaciones suplentes en una temporada[cita requerida], para un total de cinco si se cuenta la titular.[2] El motivo refiere a un homenaje del club a los cuatro distritos de la ciudad que participan del Calcio florentino, deporte antepasado del fútbol que se juega en la ciudad de Florencia.[3]
Cada una de las cuatro equipaciones suplentes representa a un equipo del Calcio florentino, que a su vez representa a un distrito histórico de la ciudad. Así, la equipación blanca homenajea a la Basílica del Santo Spirito, la roja a la Basílica de Santa María Novella, la verde al Baptisterio de San Juan y la azul a la Basílica de la Santa Cruz.
Las cuatro equipaciones volvieron a lanzarse para las dos temporadas siguientes, repitiendo el mismo concepto que sus predecesoras.[4][5]
- Temporada 2017-18
- Temporada 2018-19
- Temporada 2019-20
Evolución del uniforme
Uniforme local
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Uniforme visitante
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Tercer uniforme
Proveedores y patrocinadores
| Periodo del acuerdo | Proveedor deportivo oficial | Patrocinador oficial |
|---|---|---|
| 1902–1978 | Ninguno | Ninguno |
| 1978-1981 | Adidas AG |
Ninguno |
| 1981–1983 | F. D. Farrow's | |
| 1983–1986 | Nicola Raccuglia |
Adam Opel AG |
| 1986–1988 | Crodino | |
| 1988–1989 | ABM Diffusion | |
| 1989–1991 | La Nazione | |
| 1991–1992 | Lotto Sport Italia S.p.A. |
Giocheria |
| 1992–1993 | 7 Up (Pepsi Co.) | |
| 1993-1994 | Uhlsport GmbH | |
| 1994–1995 | Sammontana | |
| 1995–1997 | Reebok International Limited | |
| 1997–1999 | Fila, Ltd. |
Nintendo Company Ltd. |
| 1999–2000 | Toyota Motor Corporation | |
| 2000–2001 | Diadora S.p.A. | |
| 2001–2002 | Mizuno Corporation | |
| 2002–2003 | Mizuno Corporation Garman Puma SE |
Fondiaria Sai S.p.A. |
| 2003-2004 | Adidas AG | |
| 2004-2005 | Toyota Motor Corporation | |
| 2005-2010 | Lotto Sport Italia S.p.A. | |
| 2010-20111 | Save the Children Fund. | |
| 2011-2012 | Mazda Motor Corporation | |
| 2012-2014 | Joma Sport S.A. | |
| 2014-2015 | Save the Children Fund. | |
| 2015-2016 | Le Coq Sportif holding LCSH | |
| 2016-2018 | Vorwerk & Co. KG | |
| 2018-2019 | Save the Children Fund. | |
| 2019-2020 | Mediacom | |
| 2020-Act. | Kappa S.p.A. | |
No fue hasta dos años antes de la década de 1980 cuando el club adoptó la incorporación de patrocinadores y publicidad en su uniforme. Hasta entonces las firmas o fábricas deportivas que confeccionaban la vestimenta no se encontraban patentes ni a la vista.
Nota 1: En la temporada 2010-11 el equipo renunció al patrocinio de su camiseta para llevar el nombre de una ONG, siendo el primer club en Italia en adoptar esta medida.