La forma inglesa I se originó a partir de la forma del inglés antiguo «ic». Esta transformación de «ic» a «i» tuvo lugar hacia 1137 en el Norte de Inglaterra. La escritura de la palabra con mayúscula comenzó alrededor de 1250, para facilitar la identificación de la letra como palabra: los escritores y copistas empezaron a usarla así porque, escrita con minúscula, era difícil de leer y, en ocasiones, provocaba errores al confundirse con el final o el principio de las palabras anteriores o posteriores. Esta práctica quedó completamente asentada al introducirse el tipo móvil a mediados del sigloXV, momento en que también se consideró su conveniencia por motivos de legibilidad.[citarequerida]
Su predecesor «ic» se había originado, por su parte, en los derivados de las formas proto-germánicas «ik», y «ek»; «ek» está atestiguada en las inscripciones en Futhark antiguo (en muchos casos, en forma de la variante «eka»; véase, también, ek erilaz). Los lingüistas asumen que «ik» se desarrolló a partir de la variante átona de «ek».