La historia de la llegada de María Auxiliadora a Arafo se remonta a finales del 1800. De Italia partían en barco los primeros misioneros salesianos (procedentes de la Basílica de María Auxiliadora de Turín). Una embarcación zarpó hacia Barcelona y, al atravesar el Mediterráneo y el estrecho de Gibraltar, hizo escala en Tenerife. El abastecimiento de alimentos, agua y los trabajos de reparación del barco, duraron meses. Don Cagliero formaba parte de esta expedición y junto a los otros sacerdotes salesianos ofrecieron su servicio en varios pueblos e iglesias de la isla, dando a conocer a María Auxiliadora. Entre los lugares visitados y donde arraigó la predicación y el entusiasmo por la Virgen Auxiliadora, estaba la Villa de Arafo, que ya en 1902, solicitó a Turín una reproducción del cuadro de la Virgen, que ocupa el Retablo Mayor de la Basílica de María Auxiliadora que pintó el artista Tomás Lorenzone a petición de San Juan Bosco para la basílica turinesa.
En Barcelona, donde ya estaban los salesianos con escuelas y talleres, prepararon la imagen y la enviaron a la Villa de Arafo. La bellísima imagen de María Auxiliadora llegó a la Villa de Arafo en 1907, procedente de los talleres barceloneses de Sarriá. La imagen fue acogida con gran júbilo por todos los vecinos en una gran ceremonia religiosa, fue la primera imagen con que se iniciaba en las Islas Canarias el culto a María Auxiliadora.
En 1982, con motivo de las Bodas de Diamante de su llegada Arafo, fue nombrada Alcaldesa Honoraria y Perpetura de la Villa por el Ayuntamiento. El 30 de mayo de 2007 la imagen fue Coronada Canónicamente por el obispo de Tenerife, Monseñor Bernardo Álvarez Afonso y con representaciones de comunidades salesianas de Canarias, España e Italia. La imagen de María Auxiliadora es también la copatrona de la Villa de Arafo.