Los documentos contemporáneos no mencionan su origen familiar.
La crónica de Ebersheim, escrita en el siglo XII, precisa que la mujer del duque Eticho/Adalricus, Berswinda, era sobrina por parte de su madre de San Leodegario, obispo de Autun, y hermana de una reina de los francos. El matrimonio entre Adalricus y Berswinda podría haber tenido lugar durante la primera mitad del siglo VII, cuando la reina de los francos sólo podía ser Imiquilda o Batilda de Ascania. Esta última no podría tratarse de la mujer descrita anteriormente ya que era de origen humilde. De todos modos, esta crónica fue escrita demasiado tarde con respecto a los hechos que se relatan en ella y no suele ser tenida en cuenta por los historiadores.
Algunos parecidos onomásticos entre los Eticónidas, descendientes de Aldaricus y Berswinda, y entre los Hugobertiner, descendientes del senescal Hugobert, hacen que Christian Settipani crea en la fraternidad entre éste y Berswinda. Su padre sería, entonces, un mayordomo del palacio de Austrasia llamado Hugues. Sin embargo, también se considera que Hugobert podría tener otros padres, por lo que la relación no sería fraterna sino de primos, de modo que Hugues se trataría de un ancestro de Imiquilda.