Influencia cultural de los cometas

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Representación pictórica del tapiz de Bayeux conmemorando la invasión normanda de Inglaterra del año 1066 y en la que se ve representado el paso del cometa Halley.

Los cometas han llamado poderosamente la atención de los seres humanos en las diferentes culturas. La aparición repentina de un cometa era frecuentemente atribuida con grandes males o augurios de cambio. Estas erróneas creencias han perdurado en algún sector de la sociedad hasta nuestros días a pesar de que hace mucho tiempo que se conoce la naturaleza exacta de los cometas. Los retornos del cometa Halley también han provocado a lo largo de la historia curiosas anécdotas.

Las diferentes culturas han relacionado la aparición de un cometa con diferentes aspectos de la vida humana.

Son comunes las historias de astrónomos chinos ejecutados por no haber sido capaces de predecir la aparición de un cometa o de un eclipse solar, ya que eran tomados como malos presagios.

Grecia clásica

En el año 372 a. C. se vio desde la Tierra un cometa del que Aristóteles afirmó que tenía una cola que ocupaba 60° en el cielo nocturno. Para Diodoro de Sicilia anunciaba la decadencia de los lacedemonios, y según Éforo de Cime la destrucción por el mar de las villas de Hélice y Bura en Acaya.

Plutarco relata que para Timoleón de Corintio el cometa del año 343 a. C. fue el presagio del éxito de la expedición contra Sicilia. (Naturalmente para los sicilianos el presagio resultó ser funesto). Del cometa que apareció el año 134 a. C. se dijo que anunciaba el nacimiento del rey Mitrídates VI. Los historiadores Sozomeno y Sócrates cuentan que en el año 400 a. C. apareció un cometa «con forma de espada», que brilló sobre Constantinopla en el momento de las grandes desgracias, en que la amenazaba la perfidia de Gainas.

Imperio romano

El historiador Josefo relata que en 66 d. C. —cuatro años antes de la destrucción de Jerusalén— apareció un brillante cometa, que hoy se sabe que se trataba del cometa Halley. Los romanos creyeron que el cometa que apareció a la muerte de Julio César en el año 44 a. C. era su propia alma.

El historiador Suetonio atribuyó a la maligna influencia de los cometas los errores cometidos por Nerón, aconsejado por el astrólogo Babilus, quien aseguró que la muerte de Claudio había sido anunciada por un cometa.

A pesar de lo arraigado de estas creencias, hubo gente en la antigüedad que no aceptaron el influjo cometario sobre las personas; uno de ellos fue el emperador Vespasiano: cuando los médicos le reprendieron porque hallándose gravemente enfermo despachaba los asuntos de Estado les respondió: «Es necesario que un emperador muera de pie». Al ver que los cortesanos contemplaban el cometa dijo riéndose: «Esta estrella con cabellera afectará al rey de Partia, que también tiene cabellos. A mí no me va a afectar porque yo soy calvo». Debido a su estado de salud Vespasiano murió poco después, en el año 79 d. C. Los supersticiosos romanos creyeron que fue debido a burlarse de la presencia ominosa del cometa.

Época medieval

Época moderna

Nueva Era

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