Debido a las guerras, muchos niños sufrían hambre y de ahí que el emperador decidiera intervenir. Anteriormente se habían hecho provisiones generales y no específicas para la infancia. El emperador tomó la decisión. Cogió la suma que precisaba de su propio patrimonio personal y, contra la garantía de hipotecas inmobiliarias y un interés del 5%, lo dio en préstamo a los agricultores de varios municipios de Italia los cuales, debían a su vez inscribir escrupulosamente sus fondos en los registros ciudadanos. Esta operación financiera era conocida como la obligatio praediorum. La institutio alimentaria contaba con sus Quaestores alimentorum, dependientes a su vez del «Praefectus alimentorum».
En la Tabla de Veleya se leen dos inscripciones: una del año 49 a. C. que contiene la «Lex Rubria»; la segunda, del tiempo de Trajano, se muestra el camino del procedimiento del préstamo imperial. Del saldo obtenido, 72 000 sestercios) se dieron a interés, 3 600 setercios a 18 niños y una niña, todos hijos legítimos. Posteriormente la suma a dividir se convierte en 52 000 setercios divididos entre 245 niños y 34 niñas, legítimos, más un niño y una niña ilegítimos.
La escena que se describe en el arco de Benevento muestra a muchos colonos que llevan a sus hijos ante la tabla donde el «curator» que distribuía los regalos. Se entrevén algunos que vuelven y las figuras simbólicas de Benevento que observan la escena.