Pese a que se sabe muy poco sobre los cruces que Hinks llevó a cabo para conseguir los Bull Terriers, está documentado por Henry Walsh, que quizás Hinks usara el antiguo Bulldog Inglés, el English White Terrier, el Dálmata y quizás hasta el Greyhound. Sin lugar a dudas fue su perro Old Madman, quien siendo criado para las exposiciones y no para las peleas jugó un papel determinante en el nacimiento de la nueva raza. Como parte del folklore de la raza, se cuenta que la perra de Hinks, llamada "Puss", después de una exhibición o durante ella, combatió contra una perra Pitbull de propiedad de Mr. Tupper y después de media hora, Puss retornó triunfante con unas pequeñas marcas en su hocico.
Entre 1855 y 1868 Hinks fue el propietario de al menos los siguientes perros: Bull Terrier “Spring” (Jerry x Daisy), “Bulldog Nettle” (Grip x Nettle), Bull Terrier, “Joven Puss” (Old Madman x Old Puss), the Terrier, “Lady” (Stormer x Daisy), Bull Terrier, “Kit” (pedigree desconocido), Dálmata, “Spot” (Joss x Dinah) y un Greyhound llamado “Dart” (Chap x Fly). Hinks incluso era el propietario de todos los padres de estos perros y cabe anotar que no sólo Hinks contribuyó al desarrollo de la raza Bull Terrier, sino todas aquellas personas que compraron sus cachorros blancos, y no fue si no hasta después de 1900 que se tuvo un Bull Terrier de color.
El legado de Hinks es conocido mundialmente, y sus hijos James II y Frederick, continuaron el trabajo de su padre incluso el hijo de James II, Carleton, fue un criador de la raza hasta su muerte en 1977. Siendo ésta la manera de honrar el apasionado trabajo de su abuelo y su amor por la exhibición, la crianza y por sus perros.
Horter, Rita. «Masterminds: James Hinks and the bull terrier» (en inglés). Archivado desde el original el 4 de mayo de 2011.