José López-Pinto Berizo
militar español
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José López-Pinto Berizo (Cartagena, 11 de marzo de 1876 - Cartagena, 11 de febrero de 1942) fue un militar español perteneciente al arma de Artillería. Destacó por su participación en la guerra civil española.
Cartagena, España
- Academia General Militar (desde 1890)
- Academia de Artillería de Segovia (hasta 1896)
| José López-Pinto Berizo | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
11 de marzo de 1876 Cartagena, España | |
| Fallecimiento |
11 de febrero de 1942 Cartagena, España | |
| Nacionalidad | Española | |
| Educación | ||
| Educado en |
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| Información profesional | ||
| Ocupación | Militar | |
| Años activo | 1890-1942 | |
| Cargos ocupados |
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| Empleador | Academia de Artillería de Segovia (1918-1926) | |
| Lealtad |
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| Rama militar | Arma de artillería | |
| Mandos | VI Región Militar | |
| Rango militar | General de división | |
| Conflictos | Guerra civil española | |
| Miembro de | Marrajos | |
| Distinciones |
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Biografía
Carrera militar
Ingresó en la Academia General Militar de Toledo el 30 de octubre de 1890, siendo promovido a teniente primero de Artillería en 1896.[1] Durante los siguientes años ocupó diversos destinos y mandos, ascendiendo al rango de coronel en 1929.[1] Esutvo al frente de las comandancias de artillería de Ceuta y Cartagena.[1]
En junio de 1932 ascendió al rango de general de brigada,[1] pasando a mandar la 3.ª Brigada de Artillería con sede en Valencia. Posteriormente fue nombrado comandante militar de Cartagena, mando que ocupó durante buena parte del período de la Segunda República.[2] En esta época tuvo simpatías lerrouxistas.[2]
A comienzos de 1936 cesó como gobernador militar de Cartagena —siendo sustituido por el general Martínez Cabrera—,[3] y fue nombrado gobernador militar de Cádiz.[2][4] Según Francisco Espinosa, el nombramiento de López-Pinto como gobernador militar de Cádiz favoreció a los conspiradores.[4] Desde su nuevo puesto, López-Pinto permitió que los principales integrantes de la conspiración en Cádiz pudiesen moverse a sus anchas.[5] De todos los generales que había destinados en el territorio la II División Orgánica, López-Pinto era el único con el que podía contar incondicionalmente el general Queipo de Llano,[6] principal jefe de la conspiración militar en Andalucía.
Guerra civil
La tarde del 17 de julio la guarnición de Melilla se sublevó, y en pocas horas la rebelión se extendió al Protectorado de Marruecos. A las 01:00 horas del 18 de julio López-Pinto aseguró al gobernador civil de Cádiz, Mariano Zapico, que se mantendría fiel a la República.[7] Sin embargo, cuando unas horas después el general Queipo de Llano se sublevó en Sevilla, López-Pinto también se unió a la rebelión.[8][9] Después de sublevarse, ordenó liberar al general Varela, que asumió le jefatura militar de la ciudad de Cádiz.[10] En pocas horas, tras haber recibido refuerzos desde Marruecos, López-Pinto logró dominar tanto la capital gaditana como la base naval de La Carraca.[11]
Unas semanas después del comienzo de la contienda presidió el tribunal militar que condenó a muerte al general Campins.[12] En diciembre el ya «generalísimo» Francisco Franco lo ascendió al rango de general de división,[13] y fue puesto al frente de la VI División Orgánica, que aumentó en tamaño hasta convertirse en el 6.º Cuerpo de Ejército.[14] Desde este puesto organizó nuevas unidades para el Ejército sublevado, especialmente en la Campaña del Norte. Durante la ofensiva de Vizcaya, en la primavera de 1937, López-Pinto tuvo el mando oficial de las tropas como jefe de la VI División, aunque el mando real de las tropas estaba en manos del general Sochalga.[15] A partir de octubre de 1937 la VI División fue renombrada como VI Región Militar, pasando López-Pinto a estar al frente de la misma durante el resto de la contienda.[16]
En marzo de 1939 formó parte de la misión diplomática que fue a Italia con motivo de la coronación del papa Pío XII.[17]
Dictadura franquista

Tras el final de la contienda siguió ocupando su antiguo puesto militar. En el verano de 1940, siendo capitán general de Burgos, acudió a recibir a un grupo de militares alemanes que visitaron San Sebastián y organizó diversos encuentros de confraternización con militares españoles que terminaron al grito de «¡Viva Hitler!»,[18][19] lo que provocó un escándalo diplomático con el Reino Unido y que el propio Franco montara en cólera.[20] Unos meses después, en octubre, también acudió junto a José Finat a la frontera franco-española para recibir a Heinrich Himmler, jefe de las SS y uno de los principales jerarcas nazis.[21]
El 23 de enero de 1942, poco antes de su fallecimiento, cesó al frente de la VI Región Militar.[16]