José Vicente Concha

13.º presidente de la República de Colombia From Wikipedia, the free encyclopedia

José Vicente Concha Ferreira (Bogotá, 21 de abril de 1867-Roma, 8 de diciembre de 1929) fue un abogado, político, periodista y diplomático colombiano. Miembro del Partido Conservador, se desempeñó como presidente de la República de Colombia durante el período 1914-1918.[2][3][4]

Datos rápidos Gabinete, Predecesor ...
José Vicente Concha

Fotografía de Concha, 1914


13.er presidente de la República de Colombia[1]
7 de agosto de 1914-7 de agosto de 1918
Gabinete Gobierno de José Vicente Concha
Predecesor Carlos Eugenio Restrepo
Sucesor Marco Fidel Suárez


Ministro de Guerra de Colombia
24 de septiembre de 1901-16 de enero de 1902
Presidente José Manuel Marroquín
Predecesor Pedro Nel Ospina
Sucesor Gral. Arístidez Fernández


Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia
19 de septiembre de 1921-10 de noviembre de 1921
Presidente Marco Fidel Suárez
Predecesor Laureano García Ortiz
Sucesor Carlos Urueta

Bandera de ColombiaBandera de Italia
Embajador de Colombia en Italia
8 de marzo de 1902-28 de noviembre de 1902
Presidente José Manuel Marroquín

Información personal
Nombre completo José Vicente Concha Ferreira
Nacimiento 21 de abril de 1867
Bandera de Colombia Bogotá, Estado Soberano de Cundinamarca, Estados Unidos de Colombia
Fallecimiento 8 de diciembre de 1929 (62 años)
Bandera de Italia Roma, Reino de Italia
Sepultura Cementerio Central de Bogotá Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Colombiana
Lengua materna Español
Familia
Padres José Vicente Concha Lobo y Adolfa Ferreira
Cónyuge Leonor Cordova
Elvira Cárdenas Mosquera
Hijos Leonor Concha Córdoba
Isabel Concha Córdoba
Julia Concha Córdoba
Luis Concha Córdoba
Elvira Concha Cárdenas
María Concha Cárdenas
Josefina Concha Cárdenas
Información profesional
Ocupación Abogado
Lengua literaria Español
Obras notables Apuntamientos de Derecho Constitucional
Partido político Partido Conservador
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A lo largo de su carrera pública ocupó destacados cargos, entre ellos el de representante a la Cámara por Bogotá (1898), ministro de Guerra (1901) y embajador en los Estados Unidos (1902). En el Congreso, adquirió gran notoriedad como senador por su firme oposición al gobierno del general Rafael Reyes, lo que precipitó la caída de dicho régimen. Tras una candidatura presidencial infructuosa en 1910, Concha se postuló nuevamente en 1914; en esta ocasión, obtuvo el respaldo del sector del Partido Liberal liderado por Rafael Uribe Uribe, logrando derrotar al candidato republicano Nicolás Esguerra.

Su mandato presidencial estuvo marcado por las severas dificultades económicas derivadas de la Primera Guerra Mundial, que provocaron una drástica disminución de las importaciones y de los ingresos fiscales del país. Tras dejar la presidencia, continuó en el servicio diplomático y falleció en Roma mientras se desempeñaba como embajador de Colombia ante el Reino de Italia y la Santa Sede.

Primeros años

José Vicente Concha Ferreira nació el 21 de abril de 1867 en Bogotá, capital del entonces Estado Soberano de Cundinamarca, en el marco de los Estados Unidos de Colombia.

José Vicente Concha estudió en el centro de instrucción católica Colegio Pío Nono, donde trabaja su padre y del cual también era fundador. Graduado como bachiller, estudió derecho en la Universidad Católica de Colombia, de donde se graduó como un destacado abogado penalista.[5][6]

Titulado como abogado, Concha se dedicó al periodismo de 1891 a 1912, publicando para los periódicos colombianos y extranjeros de corte conservador como El Colombiano, El Telegrama, Correo Nacional, El Día, El País, La Joven Colombia y el Nuevo Tiempo.[2] Fue educador en el Colegio del Espíritu Santo de propiedad de Carlos Martínez Silva, coincidiendo con célebres literatos como Marco Fidel Suárez y Miguel Antonio Caro.[7]

Carrera Judicial y Política

Concha trabajó en el Juzgado del Circuito de Zipaquirá, y en la Fiscalía del Tribunal Superior de Cundinamarca. Luego fue diputado de Cundinamarca y secretario de la Gobernación. Apoyó al presidente Miguel Antonio Caro desde el periódico El Colombiano, cuando era candidato a la vicepresidencia.[2] En 1894 fue nombrado procurador general de la Nación, pasando a oponerse al presidente Caro, por sus intentos por perpetuarse en el poder, rechazando la postulación que le hizo Caro de ser director de la Facultad Nacional de Derecho.

Concha fue elegido en 1897 como representante a la Cámara por Bogotá, haciéndose muy célebre por sus poderosos discursos y su defensa de algunas libertades como la de prensa y la abolición de los monopolios. También fue un activo crítico del gobierno durante la guerra de los Mil Días, solicitándole al ministro Guillermo Quintero medidas menos severas contra los adversarios liberales.[2]

Guerra de los Mil Días y conflictos diplomáticos

Derribado Sanclemente en 1900, Concha pasó a ser Gobernador de Cundinamarca en 1901[8] y en 1902 fue nombrado embajador en Italia y luego Embajador en Estados Unidos para el gobierno de José Manuel Marroquín.

Concha renunciaría en noviembre del mismo año debido a diferencias con el presidente, ya que Marroquín solicitó a Estados Unidos la intervención en el istmo, basándose en el Tratado Mallarino-Bidlack de 1846, para derrotar a los liberales de Panamá (siendo un hecho decisivo para la causa independentista de los panameños, que se convirtieron en país soberano en 1903).

Regreso a Colombia

Después de la guerra Concha fue nombrado director de la cátedra de Derecho Político y Penal en la Universidad Nacional, donde escribió sus primeras obras académicas.[2] También fue elegido congresista, donde mantuvo una fuerte oposición al gobierno de su copartidario Rafael Reyes. El apoyo de Concha a la causa contra el presidente fue determinante y Reyes se vio obligado a renunciar en 1909,[6] siendo reemplazado por Jorge Holguín, quien sólo duró unos días en el poder porque el Congreso designó a Ramón González Valencia como presidente, en agosto de 1909.

Concha participó en la Asamblea Nacional de 1910, que hizo importantes reformas a la Constitución de 1886, con la cual se estableció el voto directo, modalidad que le beneficiaría en sus aspiraciones presidenciales 4 años después.[9]

Primera candidatura presidencial y regreso al Congreso

Concluido el mandato de González Concha presentó su candidatura presidencial por el partido conservador para las elecciones de 1910 ante la Asamblea Nacional, pero fue derrotado por el republicano Carlos Eugenio Restrepo, quien a pesar de también ser conservador, contaba con apoyo del Partido Liberal y se presentó bajo el movimiento Unión Republicana, fundada por él mismo. Concha fue elegido como segundo designado a la presidencia en lugar de Hernando Holguín Caro, siendo primer designado el expresidente Ramón González.[2] En 1911 publicó Concha la obra Apuntamientos de Derecho Constitucional, que contó con 3 ediciones hasta 1923.[10]

Segunda candidatura presidencial

A pocos meses de terminar el gobierno de Restrepo, Concha se volvió a presentar a las elecciones presidenciales de 1914 como candidato único del Partido Conservador, siendo respaldado abiertamente por la Iglesia Católica y por el influyente líder conservador Marco Fidel Suárez, que logró unificar el partido en torno a la candidatura de Concha.[11]

Logró la victoria con un amplio margen, pese a los buenos resultados resultantes del gobierno de Restrepo y el apoyo del gobierno al candidato por la Unión Republicana, Nicolás Esguerra. La derrota de Esguerra se dio por el apoyo del sector liberal disidente, a la candidatura de Concha, liderado por el militar Rafael Uribe Uribe.

Presidente de la República (1914-1918)

Concha logró mantener una relación cordial entre los dos partidos tradicionales, en plena hegemonía conservadora.[12]Gobernó durante la Primera Guerra Mundial, logrando preservar la neutralidad de Colombia en el conflicto.[12]También firmó el Tratado Muñoz Vernaza-Suárez con Ecuador en 1916 para establecer las fronteras entre los 2 países[13] y logró que las exportaciones del café se convirtieran en la mayor actividad económica del país, superando el 50% de los ingresos de Colombia.[5] Su gobierno afrontó la crisis económica que golpeó a Colombia por la Primera Guerra Mundial, además de un verano, la gripe española[14] y una plaga de langostas,[15] obligó al gobierno a recortar los gastos, se eliminaron cargos públicos, se redujo el Ejército Nacional, varias obras públicas fueron aplazadas o suspendidas, por la falta de recursos, también creó gravámenes a varios productos y servicios.[16] Entregó una parte del Capitolio Nacional, sede del congreso colombiano;[8] la primera sede de la Academia Colombiana de la Lengua[17] y la estación del Ferrocarril de la Sabana.[18] También inició la construcción de las líneas telegráficas de Caquetá, y de Bogotá-Arauca.[8]

Colombia durante la Primera Guerra Mundial

Fotografía del presidente Concha Ferreira extraída del libro "Informes sobre las misiones del Putumayo". Bogotá: Imprenta Nacional, 1916.

Concha fue elegido presidente en febrero de 1914, y se posesionó el 7 de agosto de 1914, días después de iniciada la Primera Guerra Mundial, que comenzó el 28 de julio de ese año. Gracias al nombramiento Marco Fidel Suárez, el país logró mantener la neutralidad. Para esto contó igualmente con el apoyo de ambos partidos político, pese a que las presiones de ambos bandos eran fuertes.[19]

Su decisión buscaba apalear los problemas económicos mundiales que estaban afectando al país, evitar una nueva guerra tras la pérdida de Panamá casi 11 años atrás, y mantener relaciones de cordialidad con los países involucrados en la guerra, ya que la influencia alemana, francesa e inglesa aún era muy fuerte en el país.

La guerra paralizó el comercio internacional, afectando igualmente a Colombia en sus exportaciones y dejando cancelados los créditos que el país había adquirido años atrás por el gobierno colombiano para temas de desarrollo. A pesar de ello, el gobierno creó títulos valores o vales, para respaldar las obligaciones vigentes.[16] También prescindió de consejeros internacionales para conservar la soberanía del país, pese a que la guerra requería de asesoría internacional diplomática.[cita requerida]

Pospresidencia

Concha, retratado por el caricaturista Ricardo Rendón, serviría de inspiración para el divertido personaje del señor Magoo

Terminado su cargo, Concha fue nombrado ministro de relaciones exteriores por el gobierno de Marco Fidel Suárez, estando en el cargo menos de dos meses, de septiembre a noviembre de 1921. Luego viajó a Italia, donde de nuevo fue nombrado embajador por Suárez, y presentó sus credenciales ante el primer ministro italiano Benito Mussolini, siendo representante ante el Senado italiano. Durante su paso por la embajada, el poeta del Partido Liberal Juan Lozano y Lozano afirmó de Concha en clara admiración por su experiencia lo siguiente:

«Yo conocí entonces a Concha, en Roma, en una estrecha pieza que le servía de estudio, y cuyas ventanas se abrían sobre el antiguo cuartel de las guardias pretorianas. Ningún hombre me ha dado sensación parecida de grandeza.

Yo lo visitaba con frecuencia y lo miraba bien en los ojos, y procuraba grabar muy hondo en mi memoria su figura, para que me sirviera de inspiración al través de los días de mi vida.

En su palabra había el acento colérico de los profetas en desgracia; su mano se asía del brazo de la silla como una garra pálida; su melena, su clásica melena que al huracanarse en el parlamento producía una conmoción de conciencias, ahora parecía una cúspide solitaria que sólo agitan los vientos del espacio.»
Juan Lozano y Lozano, 1935

Posteriormente fue nombrado ministro plenipotenciario de Colombia en el Vaticano ante el Papa Pío XI, que ya en esos días era un estado soberano independiente de Italia. Fue confirmado en el cargo por los presidente Pedro Nel Ospina, de 1922 a 1926, y luego por Miguel Abadía Méndez, entre 1926 a 1929.

Muerte

José Vicente Concha falleció en Roma, en ejercicio de su cargo diplomático, al medio día (hora colombiana), el domingo 8 de diciembre de 1929, a los 62 años. Según informes de la época, Concha estaba sufriendo por una influenza que se salió de control y también estaba aquejado por una insuficiencia renal.[20]

Tratándose de un embajador pontificio, el cadáver de Concha fue expuesto en cámara ardiente en su residencia vaticana, y a sus honras fúnebres asistieron representantes del papado. El 10 de diciembre se realizaron los servicios funerarios en su honor en la iglesia del Corazón de Jesús, de Roma. Su cuerpo fue trasladado luego a Colombia, y como fue su deseo, se cubrió su ataúd con la bandera del país[20] y fue enterrado en el Cementerio Central de Bogotá, donde actualmente reposan sus restos.

Por medio del Decreto 2038 de 1929, el presidente Miguel Abadía Méndez estableció luto nacional por su muerte, y el Decreto 733 del mismo año, de la Gobernación de Cundinamarca lo declaró ciudadano ilustre de Cundinamarca y símbolo patriótico.

Vida privada

En el ámbito personal, Concha fue descrito por sus contemporáneos como un hombre reservado, tímido y de pocas palabras, rasgos que compartía con figuras como su copartidario Jorge Holguín o el escritor liberal Antonio José Restrepo. Asimismo, se ha señalado que poseía una salud frágil; de hecho, algunos historiadores sugieren que esta condición influyó para que el presidente José Manuel Marroquín decidiera nombrarlo en una misión en Panamá, buscando un clima favorable para su recuperación.[21]

A pesar de su reserva, diversos relatos de la época destacan su imponente presencia física y su atractivo. Su amigo y biógrafo Carlos Lozano y Lozano describió su estampa en los siguientes términos:

"No he visto, tipo varonil más perfecto que Concha, al que ahora tengo delante de mis ojos. Concha gozó siempre del privilegio natural de una espléndida apostura.

(...)

En Europa las gentes se volvían para mirarlo y preguntaban por el nombre de tan imponente personaje. Al percatarse de que se llamaba Concha, exclamaban: Vaya! Qué apuesto Concha y su señora madre!"
Carlos Lozano y Lozano.

Existe también una célebre anécdota recogida por el escritor Armando Gómez Latorre, según la cual, al ser recibido en audiencia en el Vaticano, el papa Benedicto XV comentó en francés al percatarse de su porte:[2]ː

"Qu'il est un bel homme"
Es un hombre guapo
SS. Benedicto XV

Familia

Su abuelo, el coronel José Gabriel Concha, prócer de la independencia de Colombia,

Fue hijo de José Vicente Concha Lobo, un destacado político y educador originario de Ocaña, y de Adolfa Ferreira Gómez, vinculada a tradicionales familias de Barichara. Su padre, Concha Lobo, estuvo inmerso en la vida jurídica del país, llegando a figurar como procurador segundo suplente para el Distrito de Cundinamarca, bajo la titularidad de Joaquín Gori y la gestión del procurador general Bartolomé Calvo.[22]

Por línea paterna, era nieto del coronel José Gabriel Concha (también registrado en algunas fuentes como José Concha Sánchez), un militar de ideas progresistas y prócer de la Independencia colombiana natural de Villa del Rosario.[23] El coronel Concha, quien estaba emparentado con el general Francisco de Paula Santander, acumuló una considerable fortuna gracias a su cercanía con las esferas del poder republicano debido a su lealtad a la causa libertadora. Falleció el 2 de noviembre de 1830 durante el intento de toma de Cúcuta, acción comandada por el general venezolano Pedro Fortoul.[2]

Historiadores y biógrafos sugieren que esta compleja herencia familiar -donde se cruzaban la tradición jurídica, la milicia republicana y el abolengo santanderista- influyó de manera temprana en su posterior inclinación hacia los asuntos públicos y el derecho, modelando en él un perfil de católico fervoroso pero con marcadas ideas progresistas.

Matrimonios

José Vicente Concha contrajo matrimonio en primeras nupcias con Leonor Córdoba, unión de la cual nacieron sus primeros cuatro hijos: Leonor, Isabel, Julia y Luis Concha Córdoba. Tras enviudar, se casó en segundas nupcias con Elvira Cárdenas Mosquera, con quien procreó a sus tres hijas menores: Elvira, María y Josefina Concha Cárdenas.

A través de su segundo matrimonio, Concha tejió importantes vínculos con algunas de las familias más influyentes de la aristocracia política del siglo XIX. Elvira Cárdenas era hija del militar Jeremías Cárdenas Silva y nieta por línea materna del general Tomás Cipriano de Mosquera, cuatro veces presidente del país.

Por consiguiente, era sobrina nieta del también presidente Joaquín Mosquera, del arzobispo de Bogotá Manuel José Mosquera y del educador Manuel María Mosquera y Arboleda. Asimismo, esta rama familiar compartía lazos de parentesco con los hermanos y pensadores Julio y Sergio Arboleda, así como con el poeta Rafael Pombo. Por otra parte, su cuñada Emma Cárdenas Mosquera estuvo casada con Guillermo Trujillo Carvajal, hijo del expresidente Julián Trujillo Largacha.

Respecto a su descendencia, destacaron las siguientes figuras:

  • Luis Concha Córdoba: Único hijo varón de José Vicente, quien siguió la vida eclesiástica y se convirtió en una de las figuras más preeminentes de la Iglesia católica colombiana en el siglo XX, llegando a ser arzobispo de Bogotá y el segundo cardenal en la historia del país.
  • Josefina Concha Cárdenas: Se unió en matrimonio con Luis Carlos Pombo, perteneciente al mismo tronco familiar del diplomático Lino de Pombo y del escritor Rafael Pombo.

Legado

Estatuta de Concha en el patio del Palacio de San Francisco, Bogotá.

Décadas después se erigió una estatua de bronce en honor a Concha, estatua que fue ubicada en el patio del Palacio de San Francisco, entonces sede de la Gobernación de Cundinamarca, en Bogotá.

En su honor, dada su condición de abogado penalista sobresaliente, y su parentesco lejano con la familia Arboledad, se creó el "Instituto de Derecho Penal y Ciencias Criminalísticas José Vicente Concha" (INDECRIM), adscrito a la facultad de derecho de la Universidad Sergio Arboleda.[24]

En el municipio de Pandi, Cundinamarca, se bautizó un puente (erigido en épocas del presidente Concha, en 1916) como Puente José Vicente Concha, el cual hace parte del complejo víal conocido como el Camino Real, que conectaba a los municipios de Honda, Melgar, Icononzo, Pandi, Arbeláez, Fusagasugá, Sibaté y Soacha con Bogotá.[25][26]

En Cali, se creó la Escuela José Vicente Concha.

Obras

  • Tratado de derecho penal y comentarios al código penal colombiano (1890).
  • Código colombiano de comercio marítimo (1907).
  • Elementos de pruebas judiciales (1911).
  • Apuntamientos de Derecho Constitucional (1912).

Referencias

Enlaces externos

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