Laguna Argüello
Cuerpo de agua dulce en la zona urbana de Resistencia, Argentina.
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La laguna Argüello es un espejo de agua dulce ubicado en la ciudad de Resistencia, Chaco, Argentina. Ocupa 9.5 hectáreas sobre el borde del casco céntrico, siendo el centro de un espacio verde conocido como Parque Urbano Laguna Argüello.[1] Su línea de ribera se encuentra a una cota de 48.6 m s. n. m.[2]
Al momento de la fundación de la ciudad ocupaba unas 5.5 hectáreas del casco céntrico de Resistencia, más otras veinticinco fuera de este. La supeficie actual se encuentra exclusivamente fuera del casco céntrico,[3] siendo el resto sucesivamente rellenado. Esto fue acompañado por un proceso de degradación, el cual se revirtió parcialmente en 2003, mediante la creación de un espacio recreativo.[4]
Sus alrededores se hallan completamente urbanizados, y en su dimensión actual es atravesada por cuatro calles con dirección noroeste - sudeste: Olazábal, Ayacucho, Paraguay y Laprida. Los sectores están unidos entre sí a través de puentes en el sector medio de dichos cruces, con dimensiones mucho menores a los que conserva la laguna en esos puntos.
Su forma angosta y alargada es típica de las lagunas de la zona, correspondiente a antiguos cauces del río Negro.
Características
Su línea de ribera se definió en la cota 48.6 msnm según resolución de la Administración Provincial del Agua en 2017. En la misma resolución se indica que la línea de restricción severa se encuentra en la cota 48.94 msnm, correspondiente al nivel que alcanzó en la inundación de 1998. La laguna Los Lirios, a la cual desagota mediante un canal artificial, tiene una línea de ribera establecida en 47,34 m s. n. m.[2]
Contaminación
La principal causa de contaminación es el vertimientos de líquidos residuales, tanto de origen domiciliario clandestino, como de origen hospitalario sin tratamiento previo. De acuerdo a mediciones de parámetros microbiológicos, existe un evidente proceso de eutrofización, con concentraciones distintas según la zona. También hay problemas de residuos urbanos sólidos.[5]
La eutrofización provoca el avance de maleza acuática, siendo el repollito de agua la más relevante. Un muestreo de 2022, indicó un 45% de su superficie afectada por la planta. También se encontraron individuos de los insectos conocidos como gorgojo sudamericano (Neohydronomus affinis), así como de chicharrita (Lepidelphax pistiae), los cuales se pueden utilizar como mecanismos de control biológico.[6]
Historia
Al fundarse la ciudad de Resistencia en 1878, los agrimensores se encontraron con el problema de hallar un espacio sin lagunas y cerca del río Paraná. El problemático cuadrado finalmente se instaló en una zona donde se conservaban una cañada y tres lagunas; la más grande de estas era la laguna Argüello, en el extremo este, que alcanzaba a penetrar en una cuña varias manzanas del casco céntrico. Juntos con sus alrededores conformaban un típico ambiente lenítico, con abundante fauna y flora local. Al norte, terrenos bajos permitían la vinculación durante crecidas con el río Negro.
En un plano de 1882 del agrimensor Tassiera se puede apreciar con claridad la extensión del espejo de agua y su zona de desborde. En 1905 se inauguró el ferrocarril Francés, para cuya traza se realizó un puente sobre la laguna.[7] Fotos aéreas de 1920 permitían ver la magnitud de la laguna, muy superior a su versión actual.

La avenida 9 de Julio era la vía más importante de la ciudad, comunicándola con el puerto de Barranqueras, y la misma debía hacer un rodeo para sortear la laguna. Por ello, ya en 1925 se proyectó la apertura de la avenida y su pavimentación, para lo cual se rellenaron con arena tierra las cuadras entre la avenida Italia y la calle Juan de Dios Mena,[8] unos 500 metros en total. De 1935 data la primera imagen aérea, en la cual ya se aprecia como ya había comenzado el relleno y apertura de calles del damero original de la ciudad, interrumpidas por esta, así como el relleno de la avenida 9 de Julio.

De 1936 data el primer peoycto conocido de un parque en la laguna, planteándose un lecho de arena, paseo y balneario, pero el mismo no obtuvo presupuesto. En 1940 se realizó un estudio de factibilidad para un parque municipal. En 1943 la orden salesiana consiguió permiso para ocupar sectores que lograra rellenar, y aunque no cumplieron con la totalidad de su objetivo, sí se alcanzó a realizar una cancha de fútbol. En 1947 se aparece una propuesta técnica del señor Luis Maduzzi, tendiente a derivar las aguas hacia el riacho Arazá en el sur de la ciudad; la propuesta fue citada en una nota periodística, donde se registra el tono negativo con el que era visto.[9]
"inmundo depósito de residuos y gérmenes infecciosos" producto de constante arrojo de residuos.., así como "las aguas servidas del Hospital Regional cargadas de microbios".Diario El Territorio
El mismo tono negativo es citado por el delegado de la Secreatría de Salud Pública de Nación, días después de la mencionada nota.[10]
Imágenes aéreas de 1958 y 1939 permiten contrastar las modificaciones de ese período. Las avenida Vélez Sársfield y Las Heras avanzaron hasta alcanzar 9 de Julio, con lo que los sectores ubicados en el casco céntrico quedaron aislados. La avenida Paraguay también fue extendida con un terraplén que cortó la laguna en dos; y también se apreciaba la existencia de la laguna al norte del ex ferrocarril Francés.[11] De acuerdo a manifestaciones orales registradas, en esa década todavía era posible pescar, y que había un puente de madera en el cruce de 9 de Julio con la calle Juan de Dios Mena.[12]
En 1960 se designaron partidas para la urbanizaciónde la laguna, es decir, nuevamente su rellenado. En 1966 nuevamente se hacía referencia a la posibilidad de construir, esta vez monobloques, destacando la ubicación privilegada en cercanías del centro. En 1977 se inauguró el Colegio Nacional, ubicado sobre una hectárea del antiguo cauce, dentro del casco céntrico. En 1979, la Cámara de Diputados aprobó un cCódigo Urbano Ambiental, en el cual se clasificaba a la laguna Argüello como transitoria, dicha clasificación posibilitaba su rellenado. En 1984 comenzó el rellenado del sector entre Vélez Sársfield, 9 de Julio y la futura calle Olazábal, realizada como parte del Plan de Defensas contra inundaciones.[13]
En una imagen aérea de 1974 es aprecia que ya no quedan vestigios de la laguna en el casco céntrico. Al norte, el proceso de degradación se consolidó al clausurarse las vías del ferrocarril, las cuales fueron ocupadas por asentamientos irregulares, mientras que la calle Sargento Cabral avanzó su extensión a costas de estos terrenos ya sin uso, favoreciendo la expansión urbana. En la orilla más cercana al río Paraná, también se aprecia una consolidación de la trama urbana, a la que se suma el incipiente avance de la calle Ayacucho.[14] En esta década se construyó un canal a cielo abierto hacia la laguna Los Lirios,[15] que es desde entonces el destino de los excedentes hídricos.
1987 fue el año en que se inauguró el edificio del Laboratorio Central, ubicado sobre avenida Vélez Sársfield en terrenos ganados a la laguna, en este caso, ya fuera del casco céntrico. De 1991 data el primer proyecto conocido para recuperar las lagunas, aunque nunca tratado. En 1992 una propuesta de la Facultad de Arquitectura de la UNNE proponía un nuevo parque urbano, y el año siguiente una ordenanza municipal la declaró Zona Ecológica Municipal. Estas manifestaciones a favor de su recuperación no impidieron, sin embargo, que en 1992 se volviera a rellenarla, esta vez con el objetivo de trazar la calle Olazábal.[16]
En 1997 se inauguró una escuela secundaria, y en 1998 el Hogar Madre Teresa de Calcula, ambos sobre los terrenos rellenados en 1984. En 1997, a su vez, hubo una polémica por la propuesta de la municipalidad de reemplazar la laguna por un conducto de desagüe. 1998 fue el año en que una norma de la Administración Provincial del Agua estableció restricciones al uso del suelo en el Gran Resistencia, impidiendo la edificación sobre lo que quedaba del espejo de agua. Así y todo, al año siguiente se conoció una propuesta, finalmente trunca, de edificar el Poder Legislativo en este sector. El mismo año se inauguró el Parque Municipal "Paseo Renacer".[17] En una imagen aérea de ese mismo año, se observa con claridad un canal en el centro de la laguna destinado a desagotarla con rapidez. Asimismo, se pueden apreciar la extensión de la avenida Vélez Sársfield a dos manos, la prolongación de la avenida Laprida como nuevo eje que interseca el cuerpo de agua, la extensión de Sargento Cabral, que en vez de cortar la laguna le marcó un nuevo límite norte, con el relleno de los terrenos del lado norte, incluyendo la apertura de la calle Patrón. [14]
El 21 de noviembre de 2003 comenzaron las obras de restitución y embellecimiento de parte de la laguna; en total se extrajeron 15.000 m³ de relleno compuesto de diferentes materiales.[18] Esta fue la única recuperación de su superficie, llevada a cabo por la Administración Provincial del Agua en convenio con la Municipalidad, y tenía como objetivos profundizar y ensanchar la laguna entre la calle Olazábal y la avenida Paraguay, y excavar un sector rellenado entre Brown y Olazábal. En este último sector estaba previsto un helipuerto del Ministerio de Salud, por lo que este se opuso a la ejecución. La APA pretendía recuperar la función de reservorio para amortiguar las inundaciones, e incluía un canal para transportar los excesos hasta la laguna Los Lirios.[19]
Entre 2005 y 2006 se concretó la recuperación del espacio entre avenidas Paraguay y Laprida.[20] Como consecuencia no sólo se amplió la superficie lacustre sino que se anexó una importante área de esparcimiento con juegos de recreación y espacios verdes. Comparando una iamagen de ese año con la de 1998, se puede ver cómo la calle Patrón avanzó desde Saavedra hasta alcanzar Córdoba.[21]
La última edificación pública sobre terrenos rellenados con anterioridad, se completó en 2015 al inaugurarse el hospital pediátrico.[22]

En 2021 comenzó una reforma del parque municipal, ya constituido como un centro de encuentro muy utilizado poir la comunidad. Sin embargo, en su diseño se agregaron nuevas edificaciones al sector parquizado. Las obras, tapadas mediante un vallado, impidieron a los vecinos usar el parque. En 2023, en el contexto de polémicas públicas por el estado del parque, el Municipio rescindió el contrato de obra, aduciendo incumplimientos varios. Las edificaciones y la remodelación del parque quedaron a medio terminar.[23]
Desagües pluviales
El área comprendida entre las avenidas Sarmiento, Laprida, 9 de Julio, hasta el barrio de Villa del Carmen de Resistencia desaguan[24] mediante sumideros y una red de conductos hasta la laguna, existiendo a su vez un canal de comunicación que descarga los excedentes sobre la laguna Los Lirios.[25] En total la cuenca abarca unas 160.5 hectáreas.[26]
