Leoncio Lugo Bao
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Paucartambo, Pasco
| Leoncio Lugo Bao | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Leoncio Fidel Lugo Bao | |
| Nacimiento |
24 de abril de 1901 Paucartambo, Pasco | |
| Fallecimiento |
2 de noviembre de 1979 La Oroya, Perú | |
| Nacionalidad | Peruana | |
| Familia | ||
| Padres |
Cecilia Bao Julio Lugo Collao | |
| Hijos | Leoncio, Carlos, Máximo, Magda | |
| Familiares | Neto Luis Alfredo Rangel Lugo y Bisneto Luis Henrique de Jesus Lugo | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Pintor, escultor, secretario | |
Leoncio Lugo Bao (Paucartambo, Pasco, Perú, 24 de abril de 1901 - 2 de noviembre de 1979) fue un pintor indigenista peruano, catalogado como uno de los más destacados primeros promotores y líderes del movimiento indigenista a nivel del centro del Perú.
Leoncio Lugo Bao nació en Paucartambo (Pasco, Perú) en 1901 en una familia mestiza. Sus raíces fueron Isaac Lugo y Gerardo Lugo, hijos del primer Lugo que llegó al valle de Paucartambo, del cual no se tiene registro, son los abuelos del pintor. Isaac contrae matrimonio con Juliana Collao y nació Julio Lugo Collao. De la relación de Julio Lugo Collao con Cecilia Bao, nació Leoncio Lugo Bao y su hermano César, compositor del himno del Distrito de Paucartambo, “La Flor de Picahuay”. De la relación entre su padre y Julia Villavicencio López, tuvo a Zoraida Lugo Villavicencio, Isolina Lugo Villavicencio y al músico Juan Lugo Villavicencio, hermanos del pintor.
Como lo anota el escritor pasqueño Pérez Arauco: “Nota especial de admiración y reconocimiento merece doña Cristina Soto, la compañera en sus momentos gloriosos y en los dramáticos de los últimos de su existencia”. Cristina Soto Samaniego, fue su incondicional mujer y compañera. Tuvieron a: Carlos, Máximo y Magda. Leoncio Lugo Bao estuvo casado inicialmente con Raquel Morales Tapia, de la cual nació Leoncio Lugo Morales, quien radica y ha hecho familia en Brasil con Diva Alvarenga de Lugo y en segundo matrimonio con Maria Celeste Rangel, Leoncio Alfredo Lugo Morales tuvo un hijo Luis Alfredo Rangel Lugo
Su educación y su pueblo
Creció en Paucartambo y sus callejuelas lo ven crecer en un ambiente eminentemente campesino que desde muy temprana edad son bien reflejados en sus incipientes dibujos. Pasa por las aulas de la escuela primaria de su pueblo, ganando a los 8 años un concurso de dibujo que le vale su primer premio: un texto de cuentos infantiles. La secundaria la desarrolla en Cerro de Pasco en medio de un inclemente ambiente familiar que lo lleva a terminar lavando envases en una embotelladora de la ciudad, a unos 800 metros de la población de Champamarca, y más adelante, como ayudante en el mantenimiento de la línea férrea Cerro de Pasco-La Oroya.
La dureza de los trabajos desarrollados, no doblegan las manos artísticas del pintor, por el contrario, lo identifican con el proletariado de la zona minera, que compaginada a la campesina de su infancia, le van dando forma al mensaje que sus obras a la postre transmitirían. Fueron horas de lucha por continuar los estudios secundarios contra los imponderables económicos que rondaban su joven existencia. Horas de un tiempo que llegaría a buen cauce, una tarde de aquellas de 1925, con una copia de la pintura "La Independencia" que actualmente luce la Municipalidad de Carhuamayo, en la que comienza a reflejarse y comentarse la trascendencia del pintor. Horas de un tiempo, una vez más frío, como las calles de esta localidad de tránsito, que pese a ello, arrojaba un extraño calor en el comentario de la gente, sobre lo que el destino artístico le tenía deparado, al por fin, luego de tantas jornadas de subsistencia, joven graduado en Educación Secundaria.
Las bellas artes
Llegó entonces el tiempo del artista, 1926, en la casa mayor del arte peruano: La Escuela de Bellas Artes de la ciudad de Lima. Allí, de la mano del pintor huancavelicano Daniel Hernández, Director de la Escuela, transcurre sus seis años de estudios que finalmente los culmina en 1932. Fiel seguidor de la corriente indigenista que en aquel entonces era la piedra angular del arte peruano bajo los destacados pinceles de José Sabogal, Julia Condecido y Jorge Vinatea Reynoso, Leoncio comparte la fama y amistad de muchos de ellos, siendo catalogado como el máximo representante del indigenismo en la Región Central del Perú.
En 1936 retorna a la tierra que lo trajo al mundo, donde plasma al óleo magníficas estampas paucartambinas que le valen el aprecio y reconocimiento de sus coterráneos. Pero como nadie es profeta en su tierra, Leoncio continúa con sus peregrinajes artísticos: hacia la zona selvática de Cerro de Pasco, Oxapampa, por ejemplo; así como al histórico Cuzco y Puno, lugares donde expuso y pintó a la vez una gran cantidad de cuadros que actualmente se conservan en la Municipalidad de Huancayo, Consejo Provincial de Pasco y Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión (UNDAC). Todo esto, bajo el auspicio de la Alcaldía de Cerro de Pasco, que siempre apreció en el pintor la dimensión de su obra para la posteridad del arte indigenista. Sin embargo, este tipo de auspicios y apoyos a tan excelente arte pictórico resultaron cada vez más infructuosos, tanto así, que si nos ponemos a revisar algunas líneas que sobre él se han escrito, descubriremos poemarios melancólicos como el del poeta cerreño, Ambrosio Casquero Dianderas (1938), así como innumerables menciones en publicaciones periódicas de la UNDAC.