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Lliklla

prenda rectangular de tela de las zonas andinas del Perú From Wikipedia, the free encyclopedia

Lliklla, hispanizado como lliclla, es una manta tejida que llevan las mujeres en los Andes con múltiples usos.[1] Suele ser muy colorida con motivos, patrones, tamaños y colores que varían de acuerdo a la región, etnia o nación del artesano. Es utilizada como manta para colocar sobre ella las ofrendas rituales y productos para la venta en los mercados, como prenda de uso festivo, como parte de la vestimenta cotidiana, para cargar bebés y productos agrícolas, o como regalo. La lliclla también funciona como marcador cultural, ya que es un distintivo que define el género, estatus social, pertenencia a determinado lugar e identificación cultural.[1]

Lliclla, Museo Brooklyn.

Etimología

El término proviene del quechua lliklla, que designa una prenda textil utilizada en el ámbito andino. De acuerdo con el Diccionario histórico de la lengua española, el término se documenta desde finales del siglo XVI en textos coloniales, donde aparece asociado a la vestimenta femenina indígena.[2]

Historia

La tradición textil en el Perú es rica desde sus vestigios más antiguos en Huaca Prieta (entre 4000 y 2500 años antes de Cristo) y tiene grandes hitos en las culturas Paracas y Nazca. Los cronistas españoles hablan de la difusión de la lliclla en el incanato. Cieza de León es el primero en mencionarla y la describe como "manta delgada que les cae (a las mujeres) por encima de los hombros".[3]

Hoy su uso se puede apreciar en muchos lugares del país, debido a las migraciones andinas a las ciudades.

Crónicas coloniales registran su presencia en la vestimenta femenina indígena. El cronista Pedro Cieza de León describió esta prenda como una manta utilizada por las mujeres sobre los hombros, mientras que Felipe Guamán Poma de Ayala la representó como un manto con diseños que cubría la espalda. Estas referencias evidencian la continuidad histórica de la lliclla como parte de la indumentaria andina.[4]

Evidencias arqueológicas de sitios de alta montaña en los Andes centrales en territorios correspondientes al actual Perú, norte de Chile y noroeste de Argentina, como los asociados a ceremonias de "capacocha", muestran que la lliklla formaba parte de la vestimenta femenina en el mundo andino prehispánico. En estos casos, la prenda era colocada sobre los hombros y sujeta al pecho mediante tupus, integrándose a un conjunto textil más amplio que incluía otras piezas como el acsu.[5]

Entre las variantes documentadas se encuentran la lliklla pintada a mano con motivos florales, considerada una de las formas más antiguas registradas; la lliklla de terciopelo decorada con flores; y la lliklla de tipo escocés, caracterizada por patrones geométricos. Estas variantes evidencian la diversidad de estilos que han coexistido en distintos momentos históricos.[6]

La lliklla, en el contexto de la vestimenta de la mujer jaujina no ha tenido una forma única a lo largo del tiempo,[7] sino que ha experimentado diversas transformaciones en materiales, diseños y técnicas de elaboración. Entre las variantes documentadas se encuentran la lliklla pintada a mano con motivos florales, considerada una de las formas más antiguas registradas,[8] la lliklla de terciopelo decorada con flores y la lliklla de tipo escocés caracterizada por patrones geométricos. Estas variantes evidencian la diversidad de estilos que han coexistido en distintos momentos históricos.[9]

Uso y significado

En diversas comunidades andinas, como Sarhua (Ayacucho), la lliklla es una prenda de uso cotidiano empleada por mujeres como parte de su vestimenta tradicional. Según el programa Ruraq Maki, la denominada "pausa lliklla" se considera una de las piezas más representativas de la textilería local, y su uso se vincula con la expresión de identidad y pertenencia cultural dentro de la comunidad.[10]

En la región del Cusco la producción textil asociada a prendas como la lliklla se desarrolla en diversas comunidades como Chinchero, Pitumarca, Chahuaytire, Patabamba y Accha Alta. Estas localidades forman parte de redes de asociaciones que trabajan de manera colectiva en la elaboración de textiles, preservando técnicas y conocimientos transmitidos de generación en generación.[11]

El empleo de la Lliklla en proyectos educativos ha permitido promover el respeto por la diversidad cultural, al evidenciar las variaciones en diseño, tamaño y significado de la lliklla según las distintas regiones andinas.[12] En contextos andinos, la lliklla no solo cumple una función utilitaria, sino que forma parte de un sistema de significados sociales vinculados a la identidad, el género y la organización comunitaria.[13]

Técnicas de elaboración

Las llikllas presentan una diversidad de técnicas textiles, entre ellas el tejido de faz de urdimbre, urdimbres complementarias, puntadas en ocho, anillado cruzado y bordados como el festón o la espina de pez.[14]

La confección de una lliklla implica un proceso prolongado considerando las etapas previas al tejido que incluyen el esquilado, la limpieza de la fibra, el hilado, el teñido con plantas y el torcido final del hilo, todos realizados de manera artesanal.[15]

Chinchero (Cusco)

Las llikllas de Chinchero se confeccionan empleando técnicas tradicionales de tejido. El proceso se inicia en un telar de dos estacas y luego se continúa en telar de cintura. Para su elaboración se utiliza principalmente lana de oveja, que es hilada de forma manual y teñida con insumos de origen vegetal y mineral.[16]

Los diseños presentes en la lliklla son denominados "pallay", término que en quechua alude tanto a la acción de recoger o cosechar como a los motivos textiles visibles en las prendas. Esta dualidad establece una relación conceptual entre el tejido y la actividad agrícola, en la que los diseños del textil se asocian simbólicamente con los cultivos y el trabajo de la tierra.[17][18]

La elaboración de textiles como la lliklla, se desarrollan en un contexto comunitario en el que las tejedoras trabajan de manera colectiva. Estas organizaciones no solo cumplen una función cultural sino también económica ya que permiten a las artesanas comercializar sus productos y generar ingresos a partir de su conocimiento tradicional.[19]

Pitumarca (Cusco)

Los saberes, técnicas y prácticas vinculadas al tejido tradicional de Pitumarca fueron reconocidos como Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura por su valor simbólico, histórico, tecnológico, iconográfico y artístico. Las llikllas elaboradas en Pitumarca se confeccionan con fibras naturales como lana de oveja, algodón y fibras de camélidos, principalmente alpaca y llama junto con tintes naturales obtenidos de plantas, minerales e insectos. Todos esos materiales forman parte de un sistema tradicional de producción textil que continúa vigente en la comunidad.[20]

En la tradición andina, el tejido de llikllas forma parte de un sistema de comunicación cultural. De acuerdo con testimonios de tejedores de Pitumarca los textiles no se conciben únicamente como objetos utilitarios, sino como medios a través de los cuales se transmiten conocimientos, símbolos y elementos propios de la cosmovisión andina. [21][22]

En comunidades textiles del Cusco como Pitumarca se han impulsado iniciativas orientadas a la recuperación de técnicas tradicionales del tejido. A través de proyectos promovidos por el Center for Traditional Textiles of Cusco, las tejedoras han investigado, documentado y reintroducido procedimientos que habían caído en desuso, entre ellos métodos de hilado, teñido y diseño textil.[23]

Chahuaytire (Cusco)

Las llikllas de Chahuaytire son elaboradas con fibras como lana de oveja y se producen mediante técnicas tradicionales en telar de cintura.[15] En esta comunidad la lliklla forma parte de la vestimenta cotidiana de las mujeres y se integra a un conjunto de prendas que varían según el estado civil como monteras, blusas y polleras. En este contexto la lliklla no solo cumple una función práctica, también participa en la identificación social dentro de la comunidad. La producción de llikllas en Chahuaytire se mantiene vigente como parte de su tradición textil que ha sido transmitida de generación en generación.[24]

Patabamba (Cusco)

En la comunidad de Patabamba la elaboración de llikllas, que forma parte de su tradición textil, enfrentó riesgo de desaparición debido a que el conocimiento del tejido se concentraba en un grupo reducido de personas mayores. A partir de iniciativas de revitalización impulsadas en la comunidad se ha recuperado estas prácticas e incorporado a nuevas generaciones en la producción textil.[25][26]

Cotabambas (Apurímac)

La lliclla forma parte de las dinámicas sociales y culturales de Cotabambas, las técnicas de hilado, teñido y tejido son aprendidas desde edades tempranas mediante la observación y la práctica en el entorno familiar.[27]

El proceso de elaboración textil comprende diversas etapas:

  • esquila (millma rutuy)
  • lavado (tacsay)
  • hilado (puscay)
  • teñido (tiñey)
  • tejido (away)

Representación contemporánea

En el ámbito artístico contemporáneo, la lliklla ha sido reinterpretada como fuente de inspiración en iniciativas culturales. En el marco de la feria solidaria ArteFeliz, organizada por la asociación Kusimayo, diversas obras fueron concebidas a partir de esta prenda, considerada un ícono cultural de la sierra peruana.[28][29]

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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