Luisa María Frías Cañizares

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Luisa María Frías Cañizares (Valencia, 20 de junio de 1896 - Paterna, 6 de diciembre de 1936) fue una investigadora y catedrática de la Universidad de Valencia que fue torturada y ejecutada durante los primeros meses de la guerra civil española.

Luisa María Frías Cañizares (1896-1936)
Lápida sepulcral de Luisa María Frías Cañizares en la iglesia Santo Tomás Apóstol y San Felipe Neri. Valencia (España)

Biografía

Terminados sus estudios de bachillerato ingresó en la Universidad de Valencia, donde se licenció en Filosofía y Letras, Sección de Historia. Tras unos años en la universidad y dada su gran formación, consiguió plaza como Catedrática Auxiliar de la facultad donde estudió, puesto nada común en los años 1920 que una mujer pudiese ocupar.

Fue una persona soltera y muy religiosa, que a pesar del clima poco favorable a su pensamiento que se vivía en la universidad mantuvo sus principios y prácticas religiosas incólumes y sin ocultarlas en ningún momento, llamando la atención por ser, como se ha dicho, persona abierta a nuevas ideas, lo que hizo siempre compatible con su fe católica.[1] Desarrolló su apostolado seglar en el mundo universitario y en el ámbito parroquial.[2]

Viajó a Lourdes, Roma y Tierra Santa.

Muy activa tanto en la enseñanza como en obras de caridad, fue miembro de Acción Católica y una de las fundadoras de la rama femenina de las Universitarias de Acción Católica en su parroquia de Santo Tomás Apóstol de Valencia. Pasaba largas horas retirada en su habitación entregada a la oración. Era también muy activa en obras de caridad y limosna con los necesitados.

Fue Secretaria de la Federación Regional de Estudiantes Católicos.[3]

Detención, Tortura y Fusilamiento

Sin razón alguna excepto por sus pensamientos y opiniones, el 24 de noviembre de 1936 fue detenida en su domicilio de la Calle María Cristina por un grupo de frente-populistas que la llevaron al Centro Anárquico de Valencia, donde fue sometida a tremendas palizas y humillaciones. Trasladada a la checa del Seminario [4] (situada primero en el Banco Vitalicio y luego en el Seminario Conciliar de la C/Trinitarios, dirigida por el anarcosindicalista Manuel Pérez Feliu), permaneció en ella hasta el 5 de diciembre, no dejando de ser desnudada y constantemente maltratada. Además, fue obligada a entregar todos sus ahorros a los milicianos.[5]

Monumento en el Cementerio de Paterna (Valencia)

En la noche del 5 al 6 de diciembre, por orden de un “tribunal popular” presidido por Manuel Pérez Feliu, fue trasladada a la localidad de Paterna (Valencia), exactamente al Picadero de Paterna, donde fueron y serían asesinadas cientos de personas provenientes de las varias checas valencianas.[6][7][8] Sus maltratadores, que le profesaban una inquina especial, intentaron que renegara de la Fe y blasfemara golpeándola sin piedad. Como no lo conseguían, procedieron a sacarle los ojos con un cuchillo y le cortaron la lengua con unas tijeras. Finalmente, cuando ya prácticamente no se movía, le dispararon. Tenía 40 años.[9]

Iglesia Parroquial de Santo Tomás Apóstol y San Felipe Neri o Antiguo Convento de la Congregación de San Felipe Neri.

Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Valencia. Veintidós años después, el 15/05/1958, fue trasladada a la capilla de su parroquia, Santo Tomás Apóstol de Valencia.

En 1941 tuvo lugar en la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia un acto de descubrimiento de una lápida conmemorativa dedicada por la Facultad y el S.E.U a la que había sido su alumna y catedrática. Actualmente (año 2025), la lápida se encuentra depositada en un almacén del edificio de la Universidad en la calle de La Nave (Nº Inventario UV 913).[3]

El 11/03/2001, el papa Juan Pablo II la beatifico, reconociéndose como mártir de la Iglesia Católica, siendo celebrada su fiesta litúrgica cada 6 de diciembre.

Ausente en la “Memoria Histórica”

Luisa María Frías Cañizares, que fue humillada, torturada y ejecutada por la sencilla razón de pensar diferente a sus verdugos, en el año 2025 no se encontraba como víctima en los registros de la “Memoria Histórica”. Algunos de sus verdugos, que tras la guerra fueron acusados y juzgados (Causa General), considerados culpables, y fusilados por los acontecimientos ocurridos en el Picadero de Paterna, entre otros, se encuentran perfectamente registrados como represaliados por el franquismo tras la Guerra Civil.

Referencias

Bibliografía

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