Manuela Oreiro Lema
cantante de ópera española
From Wikipedia, the free encyclopedia
Manuela Oreiro Lema (Madrid, 1818-Madrid, 1854) fue una cantante de ópera española.[1]
Madrid (España)
Madrid (España)
| Manuela Oreiro Lema | ||
|---|---|---|
|
Retrato de Manuela Oreiro Lema (1841) por María del Rosario Weiss. | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
9 de noviembre de 1818 Madrid (España) | |
| Fallecimiento |
6 de mayo de 1854 (35 años) Madrid (España) | |
| Sepultura | Cementerio de San Isidro | |
| Nacionalidad | Española | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Ventura de la Vega | |
| Hijos | Ricardo de la Vega | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Cantante | |
| Instrumento | Voz | |
| Tipo de voz | Soprano | |
Biografía
Nacida el 9 de noviembre de 1818 en Madrid,[2] estudió en el Conservatorio de María Cristina, teniendo como maestros, de solfeo a Baltasar Saldoni, y de canto a Francesco Piermarini.[1] Contratada como prima donna assoluta por los teatros de Madrid en la temporada 1836 -37, debutó en el de la Cruz con la ópera de Vicenzo Bellini I Capuleti ei Montecchi, produciendo un entusiasmo general, que se reprodujo más tarde cuando cantó Ana Bolena, el esule di Roma y el Belisario.[3] [4]
En 1838 contrajo matrimonio con el literato Ventura de la Vega, y después de una corta ausencia de la escena, volvió y su fama alcanzó el apogeo con ocasión de la llegada a Madrid del famoso cantante Giovanni Battista Rubini, con el que cantó, entre otras, las óperas Lucia di Lammermoor y La sonnambula, compartiendo las ovaciones con el gran tenor.
Continuó de forma brillante la carrera, y en 1849 y 1850 tomó parte en las obras que se cantaron en el hermoso teatro mandado construir el palacio por la reina Isabel, figurando el Ildegonda, y La conquista de Granada de Emilio Arrieta; La Straniero, de Bellini; Luisa Miller de Giuseppe Verdi, y alguna otra, saliendo la cantante a éxito para velada.
Murió en Madrid[5] sin cumplir todavía los treinta y seis años, el 6 de mayo de 1854, y fue enterrada en el cementerio de San Isidro.[2] Rubini, el gran tenor, dijo hacia ella, que nunca había encontrado ninguna compañera de escena que tuviera la voz y el alma de Manuela Oreiro.