María Ana del Palatinado-Sulzbach
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Schwetzingen (Alemania)
Múnich (Electorado de Baviera)
| María Ana del Palatinado-Sulzbach | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
22 de junio de 1722 Schwetzingen (Alemania) | |
| Fallecimiento |
25 de abril de 1790 (67 años) Múnich (Electorado de Baviera) | |
| Sepultura | Theatinerkirche | |
| Familia | ||
| Familia | Casa de Wittelsbach | |
| Padres |
Count Palatine Joseph Charles of Sulzbach Countess Palatine Elisabeth Auguste Sofie of Neuburg | |
| Cónyuge |
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| Información profesional | ||
| Ocupación | Cantante | |
María Ana Josefa Carlota Amalia del Palatinado-Sulzbach (22 de junio de 1722-25 de abril de 1790) fue por nacimiento condesa palatina de Sulzbach y por matrimonio princesa y duquesa de Baviera.
Desempeñó un papel muy importante juntó con María Ana Sofía de Sajonia, al impedir la fragmentación del electorado bávaro por parte de Carlos Teodoro del Palatinado y Baviera al pedir ayuda al rey Federico II de Prusia.
Familia
Fue la cuarta hija y tercera mujer de los siete hijos del príncipe heredero José Carlos del Palatinado-Sulzbach y su esposa la princesa Isabel del Palatinado-Neoburgo. La unión de sus padres había sido ideado por Carlos III Felipe del Palatinado-Neoburgo y Teodoro Eustaquio del Palatinado-Sulzbach para unir ambas ramas de los Wittelsbach, ya que su abuelo paterno no tenía descendencia masculina sobreviviente, sin embargo solamente María Ana y sus hermanas Isabel Augusta y María Francisca (de la que desciende la actual línea real bávara) sobrevivieron a la infancia.
Perdió a sus padres muy pronto, su madre murió en 1728 tras las complicaciones de su último parto y su padre un año después, por lo que la crianza y educación de las hermanas dependió de sus abuelos.
Matrimonios
María Ana se casó con el príncipe Clemente Francisco de Baviera (1722-1770), el 17 de enero de 1742 en la capilla del Palacio de Mannheim. La boda fue doble, ya que su hermana Isabel se casó al mismo tiempo con el futuro elector Carlos Teodoro del Palatinado y Baviera. Tuvieron cuatro hijos, ninguno de los cuáles sobrevivió al parto:
- María (1748)
- Hijo nacido muerto (1754)
- María Ana (1755)
- Hijo nacido muerto (1756)
Instalados en Múnich, María Ana, descrita como atractiva y amante de la diversión, llevó inicialmente una vida llena de placeres cortesanos. Esto cambió tras la invasión de Baviera durante la guerra de sucesión austríaca. María Ana se volvió políticamente activa contra la creciente influencia de Austria. Influyó en su esposo para que se negara a aceptar el Tratado de Füssen (22 de abril de 1745), que uniriá Baviera con Austria. Por su iniciativa, se firmaron los llamados "Tratados de Wittelsbach", en los que las cortes de Wittelsbach en Múnich, Mannheim, Colonia y Bonn regularon su sucesión. Esto dificultó las intervenciones de los Habsburgo en Baviera, legitimadas por la ley de sucesiones. Cuando el elector Maximiliano III José de Baviera, según lo estipulado en el tratado, proporcionó a los austriacos ayuda durante la guerra de los Siete Años (1756-1763), María Ana protestó. En secreto, estableció contacto con el enviado prusiano en la Dieta Imperial de Ratisbona y, tras la derrota de Prusia en la batalla de Hochkirch el 14 de octubre de 1758, escribió cartas al rey Federico II, deseándole una victoria en el resto de la guerra. Federico II expresó su devoción a la "digna y patriota, pero a la vez recta princesa", llamándola "amiga".[1]
Este intercambio epistolar inicial no produjo mayores resultados políticos, pero las relaciones establecidas resultarían buenas: en 1763, el elector Maximiliano III logró firmar un convenio con Federico II, según el cual Baviera no apoyaría a Austria ni militar ni financieramente, pero a cambio le brindaría asistencia en caso de amenaza a los derechos sucesorios de los Wittelsbach. En 1766, se convirtió en la primera monja admitida en la Orden de Santa Isabel, fundada por su hermana Isabel Augusta.
Salvadora de Baviera
Su esposo murió en 1770, quitándole a María Ana ser electora en un futuro, ya que el elector Maximiliano II no tenía descendencia, entinguiéndose así la rama principal de los Wittelsbach. El nuevo elector, su cuñado Carlos Teodoro, aceptó de inmediato ceder territorios a Austria en un tratado el 15 de febrero de 1778, a cambio de dinero y la Austria Anterior, y más tarde, a cambio de toda Baviera, los Países Bajos austriacos y la corona de un Reino de Borgoña aún por crear. Para preservar la integridad territorial de Baviera, María Ana reunió a las principales figuras del bando antiaustriaco a su alrededor en Múnich. El 6 de febrero de 1778, organizó una conferencia secreta en el Maxburg de Múnich, prácticamente bajo las mirada del elector, dónde protestaron oficialmente contra las pretensiones de Austria y declararon inválido el tratado del 15 de enero de 1778. Entonces María Ana y la viuda del elector María Ana Sofía suplicaron ayuda en secreto ayuda a Federico II. Este reaccionó con rapidez y las tropas prusianas marcharon hacia el norte de Bohemia. Entre 1778 y 1779, se desató la Guerra de Sucesión de Baviera, en la que las tropas prusianas y austriacas se enfrentaron sin que se produjeran batallas significativas.
La Paz de Teschen se firmó el 13 de mayo de 1779. En ella, los Habsburgo renunciaron definitivamente a todos los derechos hereditarios sobre la Baja Baviera y el Alto Palatinado; a cambio, Baviera tuvo que ceder la región del Innviertel. Baviera y los Wittelsbach habían salido relativamente indemnes, en parte gracias al activismo político de María Ana y María Ana Sofía, esto les granjeo una gran fama en Baviera, algo que se mantiene en la actualidad.
Vida posterior y muerte
María Ana vivió sus últimos años en su finca, Schwaiganger, cerca de Ohlstadt, donde había sido exiliada por Carlos Teodoro. Allí, se casó morganáticamente, con Andrés André, un campesino. En sus últimos años, se dedicó a ayudar a los pobres, huérfanos e hijos ilegítimos, así como a la rehabilitación de delincuentes. En 1789, donó una escuela primaria y una maestra a Ohlstadt.
María Ana falleció el 25 de abril de 1790; su cuerpo descansa junto al de su esposo e hijos en la cripta de la Iglesia Teatina de Múnich. Su corazón se encuentra en la Capilla de Nuestra Señora de Altötting.
Antepasados