Marco Faustini
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Marco Faustini (Venecia, 17 de mayo de 1606 – 7 de enero de 1676), fue un empresario teatral italiano del siglo XVII dedicado a la ópera, hermano del libretista Giovanni Faustini. Su actividad empresarial se desarrolló en los teatros musicales más importantes de la época de Venecia (Italia), donde contó con la colaboración de los grandes compositores y libretistas del momento.
Aunque hasta hace poco tiempo se pensaba que su carrera como empresario empezó con la muerte de su hermano Giovanni Faustini, esto no responde a la realidad: las documentaciones acreditan que comenzó su carrera como empresario en el verano de 1651 (o incluso antes), en el Teatro Sant Apollinare de Venecia.
Además de estar presente en San Apollinare (1651 – 1657); este contratista italiano se encuentra también en otros teatros: Teatro San Cassiano (1657 – 1660), Teatro Santi Giovanni e Paolo (1660 – 1668), probablemente este último con un descanso entre 1663 y 1665.
Marco Faustini trabajó con los más importantes compositores de la época (Francesco Cavalli, Pietro Andrea Ziani, Antonio Cesti) y fue capaz de atraer a algunos de los cantantes más importantes de Italia, incluyendo a Anna Renzi, Antonia Coresi y Vienza Giulia Masotti. Además, este empresario produjo nuevos libretos de Aurelio Aureli, Francesco Piccoli, Nicolò Minato, Beregan, P. A. Zaguri y Cristoforo Ivanovich, así como varios trabajos sin terminar de su hermano Giovanni Faustini.
Heredó de su hermano cinco libretos sin concluir debido a su muerte prematura con tan solo 36 años de edad el 19 de diciembre de 1651, cuando estaba preparando la segunda temporada de ópera de este teatro ya que la primera había sido un éxito, Marco Faustini adquirió la dirección del teatro. Al año siguiente, arrendó la sala durante dos temporadas, para luego volver pero con muchas dificultades entre 1654 y 1657.
Los libretos inéditos que Giovanni Faustini había dejado a su muerte representaron una valiosa propiedad para su hermano, un novel empresario que empezó a realizar este trabajo a mediados del siglo XVII, una época de intensa competencia en el mundo teatral. Con estos textos heredados pudo tener un stock comercial con el material suficiente para varias temporadas, espacio de tiempo en el cual pudo comenzar la puesta en marcha de libretos por su propia cuenta. Existen evidencias de que sus motivos eran económicos y emocionales, y que su carrera de empresario era esencialmente una forma de promover la reputación de su hermano. Parte de su estrategia fue la elaboración de una imagen de “poeta frenético” que su hermano Giovanni había iniciado.
El legado de Giovanni también fue un beneficio para la impresión de sus libretos póstumos. Probablemente eran los que estaban a ganancias de las ventas, ya que el autor no vivía. Fue también su interés de mantener vivo el mito de Faustini, para conectar la obra póstuma a través de una imagen romántica del genio llevado al éxito pasado de Faustini. Sin duda, estas fueron las razones por las cuales invocó, en vida, toda la lista de óperas de su hermano, con el título y número en las publicaciones póstumas. Como resultado, las obras de Giovanni Faustini sobrevivieron más allá de la expectativa normal de los libretos del momento, que una vez utilizados se consideraban viejos.
Entre los papeles de Faustini (en la Scuola Grande di San Marco), incluyendo las cartas de los cantantes, libros de cuentas y contratos, representan el repositorio de información más completa sobre la producción de la ópera veneciana de la época.
Faustini en San Apollinare (1651 – 1657)
Cuando su hermano murió, adquirió de forma arrendada el teatro durante diez años como se desprende de la redacción de su contrato del 25 de octubre de 1655, que era de a partir de junio del año siguiente. Las condiciones de alquiler fueron para cumplir con el contrato de arrendamiento hecho por su hermano Giovanni Faustini el 19 de mayo de 1650. Marco tenía derecho a tan solo la mitad del teatro, siendo la otra mitad de uno de sus propietarios originales: Francesco Ceroni, con quien litigió continuadamente Faustini hasta 1657, cuando abandonó San Apollinare por San Cassiano.
Marco Faustini logró mantener las temporada regular de ópera en San Apollinare durante varios años después de la muerte de Giovanni, produciendo un total de cinco óperas: una sobre un libreto de su hermano y dos de cada uno de los nuevos libretistas con los que trabajaría: Castoreo y Aureli. En cuanto a la música, Francesco Cavalli, que colaboraba regularmente con Giovanni, parece que se resistió a trabajar con Marco, que fue capaz de asegurar sus servicios para solo una de las óperas: Erismena, y tuvo que recurrir a compositores con menos experiencia que los otros: Francesco Lucio, un veterano de un par de temporadas, para Pericle Effeminato (1653) y Pietro Andrea Ziani, un principiante para las otras tres.
A pesar del éxito de Erismena, Marco Faustini evidentemente se encontró en San Apollinare tan incómodo como su hermano. Así se fue al Teatro San Cassiano en 1657 como antes se ha dicho, debido a las luchas costosas con Ceroni, uno de los propietarios, firmando un contrato con los hermanos Tron el 5 de mayo de 1657 para gestionar su teatro durante diez años, un contrato que claramente no cumplió.