Marie Étienne Barbot de Beaupuy, vizconde de Barbot y barón del Imperio, también conocido como Étienne de Barbot, fue un general y aristócrata francés nacido en Toulouse en 1770 y fallecido en 1839 en el mismo lugar, quien sirvió en sus respectivos mandatos a Napoleón Bonaparte en el Primer Imperio y sucesivamente a Luis XVIII y Carlos X de Francia. Célebre por su participación en las campañas españolas de Napoleón, fue caballero de la Orden de San Luis y comendador de la Legión de Honor, y su apellido quedó inmortalizado en la columna 35 en el Arco del Triunfo de París.
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Marie Étienne Barbot de Beaupuy, vizconde de Barbot y barón del Imperio, también conocido como Étienne de Barbot, fue un general y aristócrata francés nacido en Toulouse en 1770 y fallecido en 1839 en el mismo lugar, quien sirvió en sus respectivos mandatos a Napoleón Bonaparte en el Primer Imperio y sucesivamente a Luis XVIII y Carlos X de Francia. Célebre por su participación en las campañas españolas de Napoleón, fue caballero de la Orden de San Luis y comendador de la Legión de Honor, y su apellido quedó inmortalizado en la columna 35 en el Arco del Triunfo de París.
Étienne de Barbot nació el 2 de abril de 1770, en el seno de una familia de la nobleza del Antiguo Régimen, y cursó sus estudios en la escuela de Sorèze, tras lo cual fue nombrado segundo teniente de granaderos de la Guardia Nacional de Toulouse y poco después ascendido a capitán.
Más tarde sería destinado como capitán de un batallón de voluntarios al comienzo de la Revolución, en 1791, en Haute-Garonne, tras lo cual fue ascendido a teniente coronel. Dada su condición de militar se mantuvo leal al ejército incluso bajo las autoridades revolucionarias, por lo que fue destinado a Saboya y al asedio de Toulon. Fue parte de las campañas españolas en los Pirineos Orientales, la insurrección de Le Boulou, el asedio de Fort Saint-Elme, las batallas de Montagne Noire y el asedio de Roses. Todo esto le valió el ascenso a brigadier.
Durante la paz con España, en 1795, casó con Isabel de Aubian. Fue nombrado jefe de personal de una subdivisión del ejército de Occidente y pasó tiempo destinado en Vandea. Tras esto, en 1799, cansado de la situación de caos, se unió al Conde de Paolo y los realistas en la batalla de Montréjeau. Tras esto quedó retirado del ejercicio militar hasta que Napoleón proclamó el imperio en 1804 y fue mandado a las Indias Orientales por su conducta rebelde junto al general Lagrange. Allí protagonizó las capturas de Roseau, capital de Dominica, y la isla de Saint-Christophe.
Fue regresado a Francia en 1807 y destinado a la ciudad alemana de Herzfeld, con cuyos habitantes Napoleón había entrado en ira por el asesinato de un oficial francés. Ordenó a Estéfano ejecutar a treinta habitantes, pero él, convencido de la inocencia de estos, desobedeció el mandato, aunque redactó un informe haciendo ver que la misión se había cumplido.
Después de ser expulsado Napoleón, prestó juramento al rey, y tras el regreso de este durante los Cien Días se mantuvo fiel a dicha promesa, recibiendo el mando superior de Burdeos. Allí cooperó estrechamente con la princesa de Angulema, de quien se encargaba personalmente de proteger, y le proporcionó la ayuda necesaria para salir ilesa de Burdeos. Tras esto, se retiró a su finca en Verdun-sur-Garonne, entre Toulouse y Montauban.
Tras deponer a Napoleón una segunda vez, el rey Luis XVIII le confiere el mando superior de Toulouse y del departamento de Ariège, por lo cual fue elevado a teniente general. Fue nombrado vizconde de Barbot por el rey Carlos X en 1825 y se mantuvo en dichas posiciones hasta la llegada de Luis Felipe de Orleans en 1830, tras lo cual es admitido a la jubilación en 1835.
Retirado en Toulouse, falleció el 16 de febrero de 1839. Fue enterrado en el cementerio de Terre-Cabade en un mausoleo de mármol diseñado por el escultor Griffoul-Dorval. Cerca del mismo hay un monumento a los defensores de Toulouse en el cual se puede ver el escudo de la Casa de Barbot y las hombreras del general.