Mary Katrantzou
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| Mary Katrantzou | ||
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Mary Katrantzou en 2015 | ||
| Información personal | ||
| Nombre en griego | Μαίρη Κατράντζου | |
| Nacimiento |
29 de enero de 1983 (42 años) Atenas (Grecia) | |
| Residencia | Londres | |
| Nacionalidad | Griega | |
| Educación | ||
| Educada en |
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| Información profesional | ||
| Ocupación | Diseñadora de moda | |
| Sitio web | www.marykatrantzou.com | |
Mary Katrantzou es una diseñadora de moda de origen griego residente en Londres.
Mary nació en Atenas Grecia en 1983, hija de un ingeniero textil y una diseñadora de interiores. Sus intereses artísticos la llevaron hasta Estados Unidos para empezar la carrera de arquitectura en Rhode Island School of Design en 2003. Más tarde pidió el traspaso a la Central Saint Martins College of Art and Design de Londres, donde completó el curso, especializándose en Diseño Textil para Interiores.
Una vez establecida en Londres, cuna del diseño de moda emergente y abanico cultural inagotable, viraron sus intereses. Decidió aplicar su curiosidad hacia los estampados y la impresión digital cursando un máster en Textiles para Moda en la misma escuela Saint Martins. Durante sus estudios trabajó como freelance, vendiendo algunos de sus diseños a la casa de moda norteamericana Bill Blass, y colaborando con la diseñadora Sophia Kokolosaki en los estampados de dos de sus colecciones en 2006.
Katrantzou se graduó en 2007 y un año después inauguró la graduación de la Central Saint Martins con el desfile de su primera colección, por la que fue nominada a los premios Harrods y L'Oréal Professional. Con aquella presentación se posicionó como abanderada de la revolución de la impresión digital y definió de forma concisa el sello de sus creaciones.
Las colecciones de la diseñadora se caracterizan por su contundencia gráfica y conceptual. Así como por una fuerte conexión con la historia del arte y la tecnología. Con esta combinación consigue un posicionamiento firme en sus diseños y una estética genuina, por lo que sus desfiles siempre generan una gran expectación y múltiples reacciones.
Con un total de 6 colecciones, su carrera ha emprendido un ritmo vertiginoso. La diseñadora ganó el Swiss Textiles Award en 2010 (del que previamente fueron ganadores Alexander Wang, Haider Akermann y Rodarte) y posee el apoyo de sus mentoras, la artista británica Louise Wilson y la internacionalmente reconocida periodista de moda Sarah Mower. Así como de Anna dello Russo, famosa editora de moda y embajadora de su marca. En 2010 también fue nominada como Mejor Talento Emergente de los British Fashion Awards y quedó finalista del Dorchester Prize.
Actualmente sus piezas se extienden por más de 60 puntos de venta, que incluyen Corso Como, Harrods, Collette, Barney's, Browns y Harvey Nichols. Su trabajo ha sido destacado en las publicaciones más prestigiosas alrededor del mundo, incluyendo Vogue, Harper's Bazaar, Elle, Collezioni y New York Times entre otras. Así como en medios más independientes y de tendencia, como Russh, Número Magazine y Dazed & Confused. Sus piezas también han sido capturadas por el fotógrafo y cazatendencias Tommy Ton. Y ha colaborado en distintos proyectos con Six Cents, Christian Louboutin, Topshop, Wah Nail Salon y Longchamp.
Recientemente la diseñadora ha fundado su propia marca, Mary Katrantzou, en la que sigue trabajando junto con su equipo desde su estudio en Londres.
Referentes estéticos y conceptuales
El trabajo de Katrantzou se caracteriza notablemente por ser muy arty desde la primera de sus colecciones. En el desarrollo de estas, la diseñadora incorpora referencias de varios movimientos artísticos, desde el constructivismo ruso, art déco y futurismo, a la psicodelia, op art, surrealismo e hiperrealismo. En su trabajo también son una inspiración constante la arquitectura, las artes decorativas y la joyería. Todo esto mezclado y filtrado por la diseñadora resulta en unas piezas alucinógenas de belleza ambigua. Prendas que resultan irreales y atmosféricas, que rozan el kitsch y la delicadeza. La diseñadora establece una armonía de contrarios visuales, mediante la mezcla de lo retro y lo futurista, lo frágil y lo grotesco. Usando a menudo la técnica trompe l’oeil, nos hace olvidar la distancia entre idea e imagen, interpretación y realidad, proponiéndonos rechazar la autenticidad de las imágenes, como hacían Magritte y los surrealistas. Lo cual nos produce la inquietante sensación de no saber a qué atenernos. De estar ante prendas de vestir y al mismo tiempo obras de arte. Una de las técnicas más reconocibles en que Katrantzou se apoya y que caracteriza su trabajo es la impresión digital. Nuevo lenguaje visual que la diseñadora aplica minuciosamente y con maestría en sus arquitecturales creaciones y que le ofrece múltiples posibilidades. Le permite crear efectos ilusorios, como la trompe l'oleil, efectos caleidoscopicos, hipnóticos y absorbentes que producen una mezcla de placer visual y desconcierto. Tal y como empezó a hacer un visionario Alexander McQueen en sus dos últimas colecciones.
Dicha técnica junto con el corte de las piezas, los diseños de variable complejidad y accesorios industriales se mezclan con las formas e imágenes de los estampados, haciendo desaparecer los límites entre volúmenes, dimensiones y perspectivas. Convierte así, cada prenda, en un armonioso y bello caos lleno de detalles. Conviene señalar que pese a la complejidad de ideas y desarrollo de sus formas, Katrantzou sabe mantener en cada una de sus prendas una esencia puramente femenina y un fuerte sentido del estilo gozando de un amplio margen de libertad creativa.
La ausencia de normas y exceso de información actuales, junto con las influencias de décadas anteriores y el bullicio de tendencias de una ciudad como Londres, son fuente de inspiración para la diseñadora. Esta realidad la consigue transmitir mediante el exceso decorativo y la experimentación tecnológica. La diseñadora es conocedora de las reglas porque sabe tensarlas, cortarlas, entrelazarlas y esculpirlas de nuevo. Plasma su iconografía personal en sus creaciones, regalándonos en cada uno de sus desfiles una descarga de fuentes de inspiración únicas que estimulan nuestros ojos e imaginario. Imaginativa y alejada siempre de las corrientes, Katrantzou da espacio a otras direcciones estéticas con creaciones únicas y magníficas en su individualidad que nos transmiten una fuerte convicción en su estilo y rebeldía ante el minimalismo imperante.