Miguel Marín
futbolista argentino
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José Miguel Marín Acotto (Río Tercero, 15 de mayo de 1945-Querétaro, 30 de diciembre de 1991), conocido popularmente como el Gato o Superman, fue un futbolista y entrenador argentino.
15 de mayo de 1945[3]
| Miguel Marín | |||||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
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Marín con la selección argentina en 1967 | |||||||||||||||||
| Datos personales | |||||||||||||||||
| Nombre completo | José Miguel Marín Acotto | ||||||||||||||||
| Apodo(s) | El Gato,[1] Superman[2] | ||||||||||||||||
| Nacimiento |
Río Tercero, Argentina 15 de mayo de 1945[3] | ||||||||||||||||
| Nacionalidad(es) | argentina | ||||||||||||||||
| Fallecimiento |
Querétaro, México 30 de diciembre de 1991 (46 años) | ||||||||||||||||
| Altura | 1,85 m (6′ 1″)[4] | ||||||||||||||||
| Peso | 78 kg (172 lb)[4] | ||||||||||||||||
| Pareja | Estela (matr. 1968; viu. 1991)[5] | ||||||||||||||||
| Carrera deportiva | |||||||||||||||||
| Deporte | Fútbol | ||||||||||||||||
| Club profesional | |||||||||||||||||
| Debut deportivo |
9 de agosto de 1964 (Vélez Sarsfield) | ||||||||||||||||
| Posición | Guardameta | ||||||||||||||||
| Retirada deportiva |
29 de noviembre de 1980 (Cruz Azul) | ||||||||||||||||
| Debut como entrenador |
27 de noviembre de 1982 (Cruz Azul) | ||||||||||||||||
| Retirada como entrenador |
15 de diciembre de 1991 (Querétaro) | ||||||||||||||||
| Selección nacional | |||||||||||||||||
| Selección |
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| Debut | 15 de agosto de 1967 | ||||||||||||||||
| Part. (goles) | 5 (-8) | ||||||||||||||||
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Es ampliamente reconocido por especialistas, exfutbolistas y aficionados como el mejor guardameta en la historia del fútbol mexicano y uno de los más grandes deportistas extranjeros que han llegado al país norteamericano.[n. 1][6][7][8][9] Fue tres veces nombrado el portero del año, y recibió en 1980 el citlalli (actual Balón de Oro) como el mejor jugador en México, convirtiéndose en el primer futbolista argentino en obtener el galardón, así como el primer cancerbero.
Crecido en Rosario, en 1960 fue aceptado en las divisiones juveniles de Vélez Sarsfield, donde debutó en agosto de 1964. En 1971 fue traspasado con Cruz Azul, del cual se convirtió en el segundo jugador extranjero en la historia del equipo, después del chileno Alberto Quintano. Es considerado junto a Fernando Bustos como los máximos referentes en la historia de la institución. Obtuvo una Liga con Vélez Sarsfield, y cinco Ligas, un Campeón de Campeones y una Copa de Campeones con Cruz Azul, además del segundo puesto en la Copa Interamericana ante Nacional de Uruguay en 1972.
Con la selección argentina formó parte del grupo que compitió en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. A nivel absoluto completó 5 internacionalidades y recibió 8 goles entre 1967 y 1971. En 1976 alcanzó notoriedad a nivel mundial tras anotarse un autogol contra el conjunto de Atlante que, dada la rareza del mismo, lo llevó a ser incluido en el Guinness World Records de ese año.[10]
Fue un precursor en la introducción de nuevas tácticas y enfoques en su rol como guardameta, como salir de su posición habitual para contribuir en la defensa o iniciar jugadas desde atrás; arriesgarse a interceptar el balón a los pies del oponente durante un ataque y emplear el saque de portería como punto de partida para un contraataque. Sin embargo, su estilo de juego arriesgado lo llevó a desarrollar deformaciones en los dedos de sus manos, ante lo cual aseveró: «son los pelotazos de la vida.»[11][12]
Biografía

De hogar muy humilde, José Miguel nació el 15 de mayo de 1945 en la ciudad cordobesa de Río Tercero, aunque siendo muy chico su familia se radicó en Rosario. De padres divorciados, tuvo una infancia complicada, en la cual tuvo que trabajar desde muy niño en construcciones cargando ladrillos, o en verdulerías bajando cajas o costales. Pronto comenzó a desandar los bucólicos potreros de su localidad y, con el marco de los árboles como verticales, o amontonando chombas, Marín armaba el arco y le tomaba el gusto a lo que sería su entorno en los terrenos de juego, teniendo como ídolo y modelo a seguir a su compatriota Amadeo Carrizo, de quien obtuvo reconocimiento tiempo después.[13]
Uno de sus jefes en el trabajo lo llevó a una prueba a Buenos Aires con Vélez Sarsfield, donde a pesar de recibir ocho goles, el histórico entrenador Victorio Spinetto decidió aceptarlo en 1960. Con 15 años de edad, su paso en las inferiores no pasaba inadvertido y sus condiciones naturales para el puesto eran comentario obligado de aquellos que seguían el fútbol amateur de la institución. Dichas cualidades las fue trabajando a destajo pues, ni bien llegó a la capital, no aceptó tener un empleo de medio tiempo, al margen del entrenamiento diario que tenían los jugadores de inferiores, manifestando que él había llegado al club para jugar y no para laburar. Se dedicó a entrenar el físico y la técnica dos veces al día, lo que le ayudaría notablemente al momento de llegar al primer equipo de la institución.[14]
Su nombre fue de gran revelancia tanto en el aspecto deportivo como cultural en México, luego de su arribo al país en diciembre de 1971 con Cruz Azul. Llegando a tener tanta popularidad como cualquier artista o cantante de la época, se distinguió por su atención y calidez humana con sus seguidores y aficionados en general. Sin embargo, el destino le guardaba una muerte temprana.[15]
Futbolista


Vélez Sarsfield
Con 19 años le llegó la oportunidad para debutar en la Primera División: una lesión de Rogelio Domínguez, quien fuera destacado guardameta del Real Madrid, dio pie a que el técnico Juan José Ferraro le diera su primera titularidad el 9 de agosto de 1964, en un triunfo 3-2 sobre Huracán. Mantuvo un gran desempeño en su presentación, luego de recibir gol apenas a los 7 minutos de juego por parte de Alberto Rendo, no sintió los nervios del debut y atajó bastante bien, tanto que el segundo se lo marcaron a los 42 minutos del complemento, de penal, cuando su equipo ya tenía el triunfo amarrado. La lesión del veterano titular permitió que Marín disputara nueve de los treinta encuentros de ese certamen.
La fama y experiencia de Domínguez no parecían un impedimento para su escalada a la titularidad. En el año de 1965 tuvo un mayor papel en el club, que obtuvo un excelente tercer puesto. En este campeonato Marín, que empezó como suplente, a partir de la duodécima fecha se consolidó como titular y tuvo muy buenas actuaciones en los 23 partidos que le tocó disputar. En 1966, Domínguez emigró al fútbol uruguayo, y no hubo nadie que pudiera hacerle sombra a Marín. En esa temporada, Vélez y Marín confirmaron que el desempeó del año anterior no había sido casualidad, culminando en el quinto puesto entre 20 contendientes. José Miguel se adueñó del arco con autoridad y apoyado en innegables aptitudes: era seguro, plástico y eficaz para custodiar la valla, con inteligencia e intuición para lograr casi siempre una correcta ubicación y sobre todo, sus piernas tenían una terrible potencia, lo que le permitía realizar acrobáticos y estéticos vuelos de palo a palo, como si de un felino se tratase.[16] Su popularidad se agigantó rápidamente y la parcialidad velezana valoró su coraje y arrojo para defender la valla. Marín terminó el año de 1967 con 27 partidos disputados entre el campeonato Metropolitano y el Nacional.
En 1968, el año en el cual Vélez escribió la gloriosa historia de su primer título en el fútbol grande, Marín fue una de las máximas figuras y destacado protagonista. Ese Nacional tuvo un final infartante. Racing, River y Vélez terminaron igualados en lo más alto de la tabla con 22 puntos y la definición llegó por medio de un triangular. Empataron 1-1 con River Plate en el encuentro donde se dio un evento recordado como «La mano de Gallo». A diez minutos del final del partido, un remate de Jorge Recio dejó parado a Marín, pero justo antes de que entrara el balón, el lateral Luis Gregorio Gallo se lanzó con la mano izquierda para desviar la pelota.[17][18] Una semana después los velezanos visitaban el Gasómetro de Racing y se llevaban una victoria por 4-2, con lo que conseguían su primer título de la Primera División Argentina. Miguel Marín levantaba así su primer trofeo liguero aquel inolvidable 29 de diciembre. Ese año se cerró para él con 27 presencias entre Metropolitano y Nacional (14 y 13 respectivamente).[19][20]
En 1969 Vélez no pudo repetir tan buen rendimiento. En el Metropolitano finalizó tercero en su grupo, a un paso de las semifinales, mientras que en el Nacional, José Miguel resignó el protagonismo por primera vez, atajando sólo en 5 de los 17 encuentros. En el Metropolitano 1970, recuperó la titularidad con 16 presencias en 20 fechas, algo que mantuvo en el Nacional, donde tuvo asistencia perfecta y jugó los 20 encuentros del campeonato, en el que Vélez fue tercer lugar y otra vez se quedó cerca de las semifinales. En 1971 tuvo uno de los mayores pesares de su carrera durante el Metropolitano donde, luego de una gran racha de victorias, perdieron en las últimas dos jornadas contra Racing y Huracán, e Independiente se llevó un inesperado campeonato.[14] Marín disputó su último partido con Vélez el 3 de noviembre en el Nacional, con un total de 225 partidos (222 en Liga y 3 en la inacabada Copa de 1970).[21][22]
Selección

Integró el equipo juvenil que se clasificó y disputó los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, como suplente de Agustín Cejas. No tuvo minutos en ninguno de los torneos.
Debutó oficialmente con la selección absoluta el 15 de agosto de 1967 en un juego amistoso contra Chile celebrado en Santiago. Coincidió en su presentación con Alberto Quintano, compañero de equipo unos años después, quien también tuvo su debut con el conjunto chileno aquella tarde. Pese a la derrota 1-0 en el marcador, Julio Martínez Prádanos de la revista Estadio destacó la figura de Marín en el partido:[23]
Un arquero sólido, de buen físico, apto y ágil, que está en la cuerda de todos los arqueros argentinos de primera división. Incluso, con algunas cosas de Roma.
El 22 de agosto de 1967 alineó en la derrota 2-1 contra México en el estadio Azteca, destacando su figura tras atajarle un penal a Fernando Bustos.[15] Durante un tiempo se dijo que tras la actuación de Daniel Carnevali en el arco argentino, Vladislao Cap se arrepintió de no llevar a Marín al mundial de Alemania 1974, pero con el fallecimiento del DT en 1982 se convirtió en una anécdota incomprobable.[14] Disputó su último partido con el combinado el 9 de julio de 1971 ante Paraguay, en la amistosa Chevallier Boutell.[24]
Cruz Azul

Guillermo Álvarez Macías y Raúl Cárdenas, director general y entrenador de Cruz Azul en aquel tiempo respectivamente, fueron a Sudamérica a finales de 1971 en busca de impulsar el plantel de su equipo con la contratación de los primeros jugadores extranjeros de su historia. El plan original era traer al guardameta brasileño Wendell, pero este tenía poco de firmar con Botafogo.[25] Los mexicanos partieron rumbo a Buenos Aires para ver a Miguel Ángel Santoro de Independiente. Sin embargo, el técnico Cárdenas se decantó por Marín, luego de observarlo en un partido de Vélez, y terminó llegando al club a cambio de 30 000 USD.[14] El 25 de diciembre de 1971, sólo cuatro días de haberse presentado como nuevo jugador celeste, debutó en el máximo circuito ante el Guadalajara en el Estadio Jalisco, ganando Cruz Azul con 2-0 y manteniendo su arco invicto. El 1 de enero de 1972, se presenta en el Estadio Azteca con triunfo 2-1 frente al América. El chileno Carlos Reinoso tuvo el honor de anotarle por primera vez al argentino en México.[15] La llegada de Marín coincidió con una de las rachas ganadoras más impactantes que un equipo haya registrado en la época profesional del fútbol mexicano. Miguel salió victorioso en los nueve primeros partidos en los que defendió la puerta de la entidad cementera, que hiló 10 triunfos consecutivos entre las fechas 9 y 17 de la temporada 1971-72.[26] El décimo triunfo lo obtuvo uno de sus más entrañables amigos: Enrique Meza, al cual, el propio argentino le puso el mote de Ojitos, que lo acompañó durante su carrera.[27] En su primera campaña disputó 22 partidos de liga, recibiendo 22 goles. Con él en la portería, solamente perdieron dos encuentros. En la liguilla, a la que accedieron como líderes generales, jugó los 3 partidos y recibió 2 goles.[15] El 9 de julio de 1972 disputaron la final a partido único contra el América que, de acuerdo a la opinión generalizada, dio origen al denominado Clásico Joven, y en el cual Marín tendría una de sus actuaciones más recordadas, sacando más de cinco goles de su meta y quedándose con el título después del 4-1 en el marcador.[28] Con el título de zona logrado en 1971, disputaban la Copa Interamericana ante Nacional de Uruguay, donde terminaron cayendo con 3-2 en el global.[29]

Durante su segunda temporada disputó 18 partidos de liga, con 21 goles recibidos; mientras que en la liguilla jugó los 5 partidos, recibiendo 4 goles.[15] En la serie por el título ante León, tras preservar el empate en la ida y la vuelta, disputaron un desempate en el Estadio Cuauhtémoc el 19 de junio de 1973, haciéndose con el campeonato tras un disparo de Alberto Gómez que terminó en autogol de Jorge Davino en los tiempos extras.[30]
En su tercera campaña jugó 22 partidos de liga, recibiendo en ellos 21 goles, y perdiendo solo uno de esos juegos. En la liguilla jugó los 4 partidos, recibiendo 4 goles. En la final del campeonato frente al Atlético Español, pese a caer 2-1 en la ida, se quedaron con el título ganando 3-0 en la vuelta, convirtiéndose en tricampeones del fútbol mexicano.[31] Luego de caer en la final de Copa frente al América, ambos disputaron el título de Campeón de Campeones, resultando 2-1 en favor del conjunto celeste, lo que les dio el doblete de la temporada.[32]

El 15 de junio de 1975 el ecuatoriano Ítalo Estupiñán realizó una temeraria entrada sobre el portero en la liguilla de la temporada 1974-75, que le fracturó el pulgar derecho al argentino. Pese a que se acomodó el dedo al instante y continuó en el juego, no pudo disputar el resto de la fase final, y sin él, el club terminó en el cuarto puesto del grupo de campeonato.[33] El 23 de mayo de 1976 cometió un autogol al minuto 70 de un juego ante el Atlante, cuando Cosme de Souza realizó un disparo sin potencia ni colocación, justo a las manos de Marín, que quiso salir jugando rápido de manos, sin embargo, se arrepintió a medio camino e introdujo el esférico en su marco, anotando un gol que quedaría registrado como uno de los más raros e insólitos de la historia del fútbol mundial.[34][35][36]

En ese periodo se rumoró su salida para jugar con América y Monterrey de México, y con Sevilla y Valencia de España, llegando incluso a entrenar por su cuenta en el Hipódromo de las Américas. Sin embargo, las negociaciones no llegaron a buen puerto y optó por seguir en el equipo.[37]En su sexto torneo disputó 32 partidos de liga y los 6 de liguilla, recibiendo 27 y 5 goles respectivamente, sin tener la posibilidad de acceder a la final.[15] Para la temporada 1977-78 jugó 36 partidos de liga, recibiendo en ellos 42 goles, su peor marca; de los cuales Cruz Azul perdió 8 de esos juegos, igualmente su peor registro. En la liguilla jugó los 4 juegos y recibió 5 goles.[15]
En la temporada 1978-79 tuvo el mejor rendimiento de toda su carrera: disputó los 46 partidos del campeonato (38 de liga y 8 de liguilla) y recibió 37 goles (32 en liga y 5 en liguilla) con un total de 19 vallas invictas.[15] En la final contra la Universidad Nacional mantuvo su marco en cero ante la ofensiva del mexicano Hugo Sánchez, el peruano Juan José Muñante, y los brasileños Cabinho y Tuca Ferretti durante los 180 minutos de la serie, que se definió en el juego de vuelta con 2-0 en el marcador en favor de Cruz Azul, coronándose nuevamente campeones de liga.[38] [39]
En ese lapso disputó un par de torneos de exhibición en España en las ciudades de Almería y Burgos, finalizando campeón de ambos en las ediciones de 1979 y 1980 respectivamente. De igual forma, es recordada su actuación en el Clásico de Los Angeles de 1980, en la cual contrarrestó en la final al equipo de Cosmos de Nueva York, encabezado por el alemán Franz Beckenbauer, manteniendo en el partido al equipo hasta la tanda de penales, en la cual atajó el envío del brasileño Carlos Alberto y encaminó el triunfo 4-2 desde los once pasos, lo que le valió ser elegido el mejor jugador del torneo.[40] En la temporada 1979-80 llegaron a la final ante los Tigres de la UANL, un equipo que, liderado por el mexicano Tomás Boy, era muy efectivo en la ofensiva. Con la ventaja mínima obtenida en El Volcán y un empate 3-3 en el Azteca, el club levantó el título de liga por séptima ocasión en su historia, quinto de la mano de Marín, quien por última vez fue la figura tras detener un disparo en un mano a mano ante Boy en los instantes finales del encuentro.[41][42][43]
El 29 de noviembre de 1980 disputó su último partido en el triunfo de visita 1-0 contra el Atlante.[15] El 5 de diciembre se desvaneció en un entrenamiento y quedó inconsciente un par de minutos. Pese a concentrar con el equipo para el partido contra Atlético Español del día siguiente, decidió no jugar el encuentro. El 9 de diciembre, en la entrega de los Citlallis, fue elegido por tercera ocasión como el mejor guardameta y por primera vez como el mejor jugador del torneo. Tristemente, durante la ceremonia sufrió otro desmayo. Fue llevado al Instituto Nacional de Cardiología y estuvo hospitalizado durante 15 días, donde se confirmó que había sufrido un infarto, y le informaron que tenía una trombosis que requería atención inmediata. El 5 de febrero de 1981, el cuádruple desvío de las arterias coronarias le obligó a practicarse una dura operación quirúrgica en Houston, en la cual se le injertó un tramo de vena de su pierna derecha en el corazón, significando el fin de su carrera como futbolista.[15] La noticia significó un fuerte impacto para el argentino, quien recién había renovado tres años con el equipo, por lo que no estaba cerca de pensar en el retiro.[44]
Despedida en el Estadio Azteca
Miguel Marín se despidió del fútbol activo el sábado 6 de junio de 1981 en un partido frente a Guadalajara, el mismo equipo al que enfrentó en su debut con el conjunto celeste en diciembre de 1971.[37] Aquella tarde, pese a la lluvia torrencial que cayó en la Ciudad de México, se registró un lleno total en el estadio Azteca. Al comienzo del encuentro el público le dedicó al unísono «Las golondrinas», canción que no pudo escuchar de lo emocionado que estaba, en medio del cúmulo de personas que ingresaron al campo, pero sí lo conmovió el último aplauso prolongado de la afición.[37]

El Universal reportó que, durante la vuelta olímpica de homenaje, la cadena de Televisa mandó la imagen de las tribunas como escarmiento a Marín por haber comentado el mundial de Argentina 1978 para el entonces Canal 13.[45] El argentino regresó años después a la misma cadena para comentar las ediciones de España 1982, y junto a «Los protagonistas», el celebrado en México en 1986.
La ceremonia se realizó antes del inicio oficial del juego, por lo que este encuentro no forma parte de los 334 partidos que disputó con el conjunto celeste. Inició como titular y recibió la pelota desde la media cancha, para luego tomarla y dar unos pasos. Con un gesto muy emotivo le entregó el balón y su suéter a rayas a su compatriota Ricardo Ferrero, quien llegó como su reemplazo en esa campaña; abandonó por última vez el terreno de juego, y pudo decir sus últimas palabras como jugador del equipo: «Lástima que llovió y los niños se hayan mojado.»[46]
Entrenador
Suspensión
Luego de colgar los botines, Marín regresó a su país natal a mediados de junio de 1981 y permaneció un par de meses fuera del foco mediático. Con la salida de Ignacio Trelles, le fue ofrecido el puesto de entrenador de Cruz Azul, con el cual realizó su debut el 27 de noviembre de 1982 en la derrota 4-1 frente al Atlas. Desafortunadamente, el 26 de diciembre su carrera se vio parcialmente truncada a causa de una agresión contra el silbante Jesús Mercado, a quien le propinó un «cabezazo imperceptible» en el empate 0-0 ante el Club Puebla, algo que llamó la atención viniendo de un tipo que tan buena conducta había mostrado como jugador.[47]
El 4 de enero de 1983 la comisión disciplinaria de la Federación Mexicana de Fútbol dictaminó un año de suspensión y diez mil pesos de multa a Marín, por considerar agresión al árbitro Mercado. El suceso en cuestión fue repetido en una videocinta en la oficina de la comisión ante sus integrantes y el propio Miguel. El periódico Excélsior reportó que durante la junta se escucharon las opiniones de Marín, Mercado y de los jueces de línea: Daniel Moctezuma y Agustín Torres. Antes de que se diera a conocer el castigo, Miguel abandonó la oficina de la comisión, y compareció ante los medios para hablar sobre la muy segura suspensión de un año de acuerdo al reglamento:[48]
«No pretendo adelantarme a los hechos, creo que los señores me han escuchado atentamente con amabilidad y han analizado el escrito del club Cruz Azul solicitando la investigación, así como la relación de los hechos, ahora son ellos los que tienen que dar la solución. Nunca tuve la intención de agredir al árbitro, es más, no sentí un roce con él.»
Su asistente técnico Enrique Meza fue registrado como entrenador y fungió como interino el resto del campeonato, bajo las órdenes de Marín, quien ya no regresó al equipo. Tiempo después, sobre aquel episodio, Miguel comentó: «me precipité tal vez por el cariño que le tengo al club y por no fallar a Don Ignacio Trelles, quien me sugirió ante la directiva».[37] Como entrenador celeste, Miguel dirigió 6 partidos (2 triunfos, 2 empates y 2 derrotas).
Neza y en México 1986
Luego de cumplir la sanción, ejerció como entrenador de Neza, con un total de 121 partidos de Liga (35 triunfos, 39 empates y 47 derrotas).[15] Poco después regresó a Cruz Azul para trabajar en las fuerzas básicas bajo las órdenes de Enrique Meza.[49] Los medios de la época hablaban de lo bien preparado que estaba Marín en el enfoque táctico y en el manejo de vestuario. No obstante, los resultados obtenidos no reflejaban el nivel de fútbol que sus equipos exhibían en el campo.[50]
En octubre de 1985 el serbio Bora Milutinovic le pidió unirse a su cuerpo técnico como entrenador de porteros de la selección mexicana de cara a la Copa Mundial de 1986, a celebrarse en el país. Conociéndose ambos desde su etapa como futbolistas, Velibor dijo en 2019 que fue el propio Marín quién le recomendó convocar al guardameta Pablo Larios cuando apenas comenzó su gestión en el combinado en el año 1983.[51] En agosto de 1987 se unió al cuerpo técnico de Raúl Cárdenas mientras dirigía al Deportivo Toluca, con el cual se mantuvo durante una temporada.
Gallos de la UAQ
En 1990 firmó con los Gallos Blancos de la UAQ (un equipo filial de Cruz Azul en la Segunda División) en un proyecto encabezado por Enrique Meza. En su primer torneo llegaron a las semifinales del grupo de campeonato, quedando en segundo puesto debajo de Atlante. Los resultados no acompañaron en el torneo siguiente y luego de 18 encuentros, en los que apenas cosechó 4 triunfos, presentó su renuncia del cargo el 15 de diciembre de 1991, aunque se mantuvo como asesor deportivo en la institución. Dirigió 64 partidos con Querétaro (23 triunfos, 11 empates y 30 derrotas).
Vida privada

Hijo de Vicente Tomás Marín y Paulina Margarita Acotto, ambos originarios de Buenos Aires. A temprana edad, sus padres pusieron fin a su matrimonio mediante el divorcio, por lo que tuvo que trabajar desde muy chico en construcciones cargando ladrillos, o en verdulerías bajando costales de fruta y verdura. Miguel tuvo cuatro hermanos: Rosa (1940), Dora (1942), Omar (1944) y Mirta (1954).[52]
Marín tenía gusto por el tango; admiraba a Carlos Gardel y a Aníbal Troilo. Disfrutaba de los deportes ecuestres y era usual en él organizar asados entre sus amigos, acompañado de vino tinto. Es por lo que con parte de sus ahorros los invirtió en un restaurante al cual le puso un toque de su país. Estaba ubicado en Taxqueña, a la vera de una tienda de autoservicio, y le tituló como «Corrientes 3-4-8».[53][54]
El 28 de diciembre de 1968, Miguel contrajo matrimonio con su pareja Estela, unión de la que nacieron sus hijos Alejandro y Maximiliano. Sobre cómo se conocieron y el día de su boda, su esposa comentó:[10]
En el tiempo que llega a Vélez tenía muchas actividades, ahí nos conocimos. La boda fue muy singular, al día siguiente Vélez disputaba el campeonato, vino a la boda así como cenicienta y a las doce de la noche se fue a concentrar.
Fallecimiento
El 30 de diciembre de 1991 fue llevado al hospital de La Santa Cruz de Querétaro debido a fuerte dolor en el pecho. Fue ingresado de emergencia al recinto, donde perdió el conocimiento. Pese a realizarse varios intentos de reanimación cardiopulmonar, los médicos no tuvieron éxito y por la tarde se dictaminó el deceso del argentino, con un infarto fulminante como su causa de muerte, aunque la falta de información generó escepticismo entre la gente. En días posteriores, se dijo que habría sido mal disgnosticado y confundido un problema pulmonar con uno del corazón, propiciando una falta oportuna y precisa de atención, que derivó en un paro cardíaco.[55][56][57]
El periodista Gerardo Peña Kegel dio a conocer la noticia a nivel nacional, de la que se rescató el siguiente fragmento:[58]
Gracias por la personalidad. Gracias por el espectáculo. Gracias por las atajadas. Por el Valor. Decidió colocarse, como buen Superman, su capa roja, y subir a la inmortalidad, hacia el cielo, para ser eternamente celeste. Murió Miguel Marín, ayer escribió la historia, hoy empieza su leyenda.
Cuando se enteró de la noticia Enrique Meza, entrañable amigo del argentino, manejó rumbo a la ciudad para hacer los trámites y preparativos del velatorio. El 1 de enero de 1992 a las 10:00 a. m. se realizó una misa de cuerpo presente a la que asistieron excompañeros de profesión, amigos y la familia de Miguel Marín, que recién llegaba al país desde Argentina.[59] Su familia decidió realizar la cremación del cuerpo y llevarlo a su país, donde por un tiempo descansó en el Cementerio de la Chacarita. Cuando trasladaron su residencia a México, por cuestiones de contrato, no pudieron traerlo consigo. Fue hasta 1996 que la urna que contiene sus cenizas volvió y está descansando en la iglesia Emperatriz de América, también conocida como La Bola, ubicada en la colonia San José Insurgentes, en la zona sur poniente de la Ciudad de México.[60]
Legado
Valoración e influencia

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Diversos testimonios y referencias biográficas destacan la calidez humana que tenía con sus seguidores.[61] También fue señalado por su trato cordial con el público y la prensa, así como por la popularidad que alcanzó entre los aficionados, especialmente entre los niños, quienes lo consideraban una de las figuras más destacadas de su época, lo que le valió convertirse en un icono cultural en México.[62]
Fue bautizado como El Gato por Roberto Sbarra, su entrenador en las inferiores de Velez, y como Superman por un reportero de la revista El Gráfico, debido a que era usual que jugara lastimado, y también a causa de su fortaleza física.[63] El mote del superhombre fue transmitido por Jorge Che Ventura a oídos del reconocido cronista Ángel Fernández Rugama, quien, impresionado por la espectacularidad de sus atajadas, adoptó dicho apelativo en sus relatos.[61]
El Cruz Azul de Miguel Marín se convirtió en un equipo mítico en la historia del deporte en México, superando en instancias finales a icónicos rivales como el América de Carlos Reinoso, el León de Chepe Chávez, el Atlético Español de Benito Pardo, los Pumas de Cabinho y los Tigres de Tomás Boy. La magnanimidad del futbolista ha trascendido a tal grado, que su figura ha sido representada por la afición celeste con el escudo de Superman en diversos homenajes. Dicho símbolo fue utilizado en diciembre de 1997 por el plantel del conjunto celeste en la celebración del título de Invierno, que terminó con la sequía de 17 años sin el campeonato mexicano desde 1980, cuando Marín levantó el trofeo.[64][65]
Durante la década de 1970 y los años posteriores, su popularidad influyó en numerosos aficionados jóvenes, quienes imitaron algunos aspectos de su indumentaria y contribuyeron a una mayor identificación con la posición de guardameta.[66] Su característica indumentaria a rayas ha sido homenajeada en muchas ocasiones en el fútbol mexicano.[67][68] En 2012, la marca inglesa Umbro lanzó al mercado un suéter conmemorativo en su memoria.[n. 2]
Comentarios
En México la gente lo quería mucho. Y no solamente la gente de Cruz Azul, lo admiraban los equipos, lo admiraba el América, lo admiraban todos, porque era un extraordinario arquero. Era un portero adelantado a su tiempo. (...) Es más seguiría viviendo en México, a pesar de que le gustaba Argentina, y amaba a Argentina, él hubiera seguido en México. Se sentía metido con el mexicano, le gustaba que le aplaudieran, le gustaba que le gritaran, que le pusieran apodos, era fantástico.
Considero que ha sido el mejor portero que ha llegado a México, o bien, que ha tenido México. Tenemos a un Carbajal no quiero olvidarlo, pero Miguel Marín demostró que el Miguel vino para quedarse. (...) Dejó huella, que es lo más importante para cualquier ser humano en la actividad que esté desarrollando. Decir señores aquí pasó Don Miguel Marín, y aquí Miguel Marín fue muy querido como persona, excelente futbolista, y con una entrega total y absoluta hacia el equipo de fútbol que representó, que fue Cruz Azul.Rafael Lebrija Guiot[61]
(Miguel) era la sencillez andante. La sencillez que se manifestaba en jamás negar un autógrafo a nadie, acariciar la cabecilla de todos los niños que se le acercaban, entregar un comentario a cualquier periodista que se lo pidiera, charlar con la gente en la cancha, en la salida, en las entradas, y en las calles, y donde fuera. Hubo un momento en que Miguel Marín era tan famoso como cualquier artista o cualquier cantante.Jorge Ventura[61]
El mejor portero en la historia de nuestro fútbol. Miguel Marín, con sus atajadas inconmensurables, una personalidad para cubrir la portería, siempre bien ubicado, con una agilidad que llamaba la atención por su corpulencia, no era un portero ligero ni mucho menos. Extraordinario guardameta, que además fue vanguardista en cuanto a la forma de salir jugando. Una figura grandiosa; venía del Vélez Sarsfield y con el Cruz Azul tuvo nueve años ejemplares, de muy alto nivel, de un rendimiento elevadísimo. Un memorable guardameta que nunca olvidaremos y cuya prematura partida tanto lamentamos en su momento, y seguimos lamentando.
Información profesional
Estadísticas
Jugador
No se consideran los partidos amistosos, y el promedio de goles corresponde únicamente a los tantos recibidos.
| Club | Temporada | Div. | Liga[1] | Copas[2] | Internacional[3] | Total | Media goles | ||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Part. | Recv. | Inv. | Part. | Recv. | Inv. | Part. | Recv. | Inv. | Part. | Recv. | Inv. | ||||
| Vélez Sarsfield | 1.ª | 9 | 12 | 2 | — | — | — | — | — | — | 9 | 12 | 2 | 1.33 | |
| 23 | 15 | 9 | — | — | — | — | — | — | 23 | 15 | 9 | 0.65 | |||
| 35 | 34 | 9 | — | — | — | — | — | — | 35 | 34 | 9 | 0.97 | |||
| 27 | 28 | 10 | — | — | — | — | — | — | 27 | 28 | 10 | 1.04 | |||
| 27 | 28 | 9 | — | — | — | — | — | — | 27 | 28 | 9 | 1.04 | |||
| 24 | 28 | 7 | — | — | — | — | — | — | 24 | 28 | 7 | 1.17 | |||
| 36 | 43 | 6 | 3 | 4 | 1 | — | — | — | 39 | 47 | 7 | 1.21 | |||
| 41 | 46 | 11 | — | — | — | — | — | — | 41 | 46 | 11 | 1.12 | |||
| Total club | 222 | 234 | 63 | 3 | 4 | 1 | 0 | 0 | 0 | 225 | 238 | 64 | 1.06 | ||
| Cruz Azul | 1.ª | 25 | 24 | 8 | — | — | — | 6 | 5 | 1 | 31 | 29 | 9 | 0.94 | |
| 23 | 25 | 6 | — | — | — | 2 | 3 | — | 25 | 28 | 6 | 1.12 | |||
| 26 | 25 | 10 | 8 | 7 | 3 | — | — | — | 34 | 32 | 13 | 0.94 | |||
| 29 | 29 | 11 | 5 | 4 | 1 | — | — | — | 34 | 33 | 12 | 0.97 | |||
| 32 | 33 | 13 | 4 | 4 | 1 | — | — | — | 36 | 37 | 14 | 1.03 | |||
| 38 | 32 | 15 | — | — | — | — | — | — | 38 | 32 | 15 | 0.84 | |||
| 40 | 47 | 14 | — | — | — | — | — | — | 40 | 47 | 14 | 1.18 | |||
| 46 | 37 | 19 | — | — | — | — | — | — | 46 | 37 | 19 | 0.80 | |||
| 44 | 39 | 14 | — | — | — | — | — | — | 44 | 39 | 14 | 0.89 | |||
| 6 | 7 | 2 | — | — | — | — | — | — | 6 | 7 | 2 | 1.17 | |||
| Total club | 309 | 298 | 112 | 17 | 15 | 5 | 8 | 8 | 1 | 334 | 321 | 118 | 0.96 | ||
| Total carrera | 531 | 532 | 175 | 20 | 19 | 6 | 8 | 8 | 1 | 559 | 559 | 182 | 1.00 | ||
| |||||||||||||||
- «Las finales de Marín»
Marín disputó 10 partidos de Gran Final y, en cerca de 930 minutos de juego, sólo admitió un total de 8 goles (un gol cada 116.25 minutos). Con él en el arco, La Máquina nunca perdió una serie decisiva, pues en las cinco que estuvo el argentino se hicieron con el campeonato.[15]
Selección
| Detalle de los partidos internacionales absolutos | ||||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Fecha | Ciudad | Local | Resultado | Visitante | Goles | Competición |
| 15/08/1967 | Santiago | 1 – 0 | 1 | Amistoso | ||
| 22/08/1967 | México | 2 – 1 | 2 | Amistoso | ||
| 08/01/1971 | Buenos Aires | 3 – 4 | 4 | Amistoso | ||
| 04/07/1971 | Asunción | 1 – 1 | 1 | Amistoso | ||
| 09/07/1971 | Rosario | 1 – 0 | - | Amistoso | ||
| Total | Presencias | 5 | Recibidos | 8 | ||
Penales atajados
Se incluyen los penales atajados en Vélez Sarsfield y la selección de Argentina.[n. 5]
| Penales atajados de Miguel Marín | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Fecha | Estadio | Rival | Ejecutante | Tiempo | Resultado | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 29/05/1966 | José Amalfitani | Argentinos Juniors | Roberto Puppo | Minuto 76 | 0 - 1 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 22/08/1967 | Azteca | Selección de fútbol de México | Fernando Bustos | Minuto 26 | 2 - 1 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 06/04/1969 | Doble Visera | Independiente | Aníbal Tarabini | Minuto 38 | 0 - 1 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 08/10/1970 | Gigante de Arroyito | Rosario Central | Carlos Colman | Minuto 15 | 1 - 0 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 07/03/1971 | José Amalfitani | Los Andes | Alberto Cardaci | Minuto 75 | 4 - 0 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 30/10/1971 | Jorge Luis Hirschi | Estudiantes de La Plata | Néstor Togneri | Minuto 23 | 2 - 3 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Resumen estadístico
| Competición | Partidos | Goles recibidos |
Vallas invictas |
|---|---|---|---|
| Liga | 531 | 532 | 175 |
| Copas nacionales | 20 | 19 | 6 |
| Competiciones internacionales | 8 | 8 | 1 |
| Selección argentina | 5 | 8 | 1 |
| Total | 564 | 567 | 183 |
Entrenador
Palmarés
Títulos nacionales
| Título | Equipo | País | Año |
|---|---|---|---|
| Primera División | Vélez Sarsfield | 1968 | |
| Primera División | Cruz Azul | 1972 | |
| Primera División | 1973 | ||
| Primera División | 1974 | ||
| Campeón de Campeones | 1974 | ||
| Primera División | 1979 | ||
| Primera División | 1980 |
Títulos internacionales
| Título | Equipo | Sede | Año |
|---|---|---|---|
| Preolímpico Sudamericano | Selección Argentina | 1964 | |
| Copa de Campeones | Cruz Azul | 1971 |
Distinciones individuales
| Distinción | Año |
|---|---|
| Guardameta del año en Argentina | 1968 |
| XI Ideal de la Primera División | 1972, 1973, 1974, 1975, 1977, 1979, 1980 |
| Guardameta del año en México | 1975, 1979, 1980 |
| Jugador más valioso del Clásico de Los Ángeles | 1980 |
| Futbolista del año en México | 1980 |
| Salón de la Fama del Fútbol | 2011 |
Notas
- Mencionado como el mejor por: Hugo Sánchez, Carlos Reinoso, Jorge Campos, Alberto Quintano, José Ramón Fernández, Jorge Ventura, Enrique Meza, Javier Alarcón, Rafael Puente, Ignacio Trelles, Raúl Orvañanos, Héctor Miguel Zelada, Hernán Cristante, Rafael Lebrija, Ricardo La Volpe, Pablo Larios Iwasaki, Gerardo Lugo, David Faitelson, Roberto Gómez Junco, Enrique Borja, Raúl Cárdenas, Miguel Herrera, Gerardo Peña, Eduardo Camarena, Carlos Albert, León Krauze, Raúl Sarmiento o César Martínez, entre otros.
- El suéter contaba con un estilo vintage, tipo polo, manga larga y acabado RIB en puños, inspirado en la indumentaria de Marín en su última campaña. Se planeó que el guardameta Jesús Corona pudiera utilizarlo en la jornada 17 del Apertura,[69] sin embargo, como el diseño tenía rayas horizontales en color blanco, azul celeste y negro, podía confundirse con la playera de juego de Monterrey, por lo que el árbitro Gustavo Guerrero no permitió realizar el homenaje.[70][71]
- Incluyendo la selección de México (como entrenador de porteros) y el Deportivo Toluca (como asistente técnico de Raúl Cárdenas).
- El 25 de mayo de 2023 el también argentino Nahuel Guzmán igualó su marca de 5 porterías imbatidas en juegos de final del fútbol mexicano.[73]
- Dictaminada el 4 de enero de 1983 por la comisión disciplinaria de la Federación Mexicana de Fútbol en virtud del episodio ocurrido el 26 de diciembre de 1982 en el Estadio Cuauhtémoc.