Abadía de Morimond
abadía situada en Alto Marne, en Francia
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La abadía de Morimond es una abadía cisterciense, situada en Parnoy-en-Bassigny, en el departamento de Alto Marne, Francia. Es la cuarta de las cuatro abadías fundadas a partir de la del Císter, junto a las de La Fertè, Pontigny y Claraval. Estas abadías jugaron un papel de primordial importancia en la organización de la orden del Císter.
| Abadía de Morimond | ||
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| monumento histórico inscrito | ||
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Capilla. | ||
| Localización | ||
| País |
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| Región |
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| Departamento | Alto Marne | |
| Localidad | Parnoy-en-Bassigny | |
| Coordenadas | 48°03′26″N 5°40′22″E | |
| Información religiosa | ||
| Culto | cristianismo católico | |
| Diócesis | diócesis de Langres | |
| Orden | Orden del Císter | |
| Abadía madre | Abadía del Císter | |
| Abadía hija |
013 - Bellevaux 017 - La Crête 020 - Kamp 028 - Ebrach 042 - Theuley 056 - Clairefontaine 063 - Villers-Bettnach 068 - Bithaine 070 - Altenberg 079 - Morimondo 081 - Beaupré 088 - Heiligenkreuz 112 - Aiguebelle 117 - Escaladieu 118 - Berdoues 119 - Bonnefont 166 - Georgenthal 179 - Franquevaux 229 - Dore 269 - Silvacane 299 - Abadía de Jędrzejów 354 - Balamand 447 - Sulejów 455 - Wąchock 473 - Abadía de Koprzywnica 510 - Abadía de San Pedro de Gumiel 575 - Macosquin 734 - Freistroff ? - Belleau | |
| Número de orden (según Janauschek) | V (5) | |
| Fundación | siglo XII | |
| Demolición | 1791 | |
| Datos arquitectónicos | ||
| Estilo | arquitectura gótica | |
| Año de inscripción | 30 de octubre de 1925 | |
| Mapa de localización | ||
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Ubicación en Francia | ||
El nombre Morimond deriva de la expresión latina mori mundo ('morir al mundo') que expresaba el ideal de renuncia al mundo material de los monjes cistercienses.

Toponimia
Historia
Situada en la diócesis de Langres, Morimond fue fundada en el año 1115 por el conde Odolric o Ulric d'Aigremont y su esposa, Adeline de Choiseul, con monjes que provenían de la abadía de Citeaux, bajo la dirección de su primer abad Arnold.
La situación estratégica, entre las regiones de Champaña y Lorena, convertía a la abadía en un puesto avanzado de la orden del Císter para expandirse primordialmente hacia Alemania y los países situados hacia el este. Morimond se desarrolló rápidamente y llevó a la creación de numerosas abadías dependientes en Francia, Alemania, Polonia, Bohemia, España y Chipre.
Entre las más conocidas se pueden mencionar las de Kamp (1123) y Ebrach (1126) en Alemania, la abadía de Heiligenkreuz en Austria (1134), las abadías de Aiguebelle (1137), Escaladieu (1137), Sedlec (1142), Bellevaux (1199) y Silvacane (1147) en Francia, la abadía de Dore (1147) en Inglaterra, el monasterio de Belmont (1157) en el Líbano, el monasterio de La Oliva y el de Fitero, en Navarra, a través de la filial francesa de Escaladieu y el monasterio de Valbuena y el de Huerta en Castilla, a través de la filial francesa de Berdona. Morimond continuó participando activamente en la fundación de nuevos monasterios cistercienses durante dos siglos, de tal forma que al finalizar el siglo XVIII eran más de 700 los monasterios fundados bajo su dirección tanto femeninos como masculinos.

Entre los monjes famosos de la abadía se recuerda a Otón de Freising, hijo de Leopoldo III: estudió en París, luego entró en la abadía de la que llegó a ser abad. El Papa Benedicto XII inició su carrera eclesiástica también en Morimond.
La influencia de Morimond en las órdenes militares ibéricas
Las colonias que Otón de Freising había fundado en el sur de Francia pronto se extenderían a Castilla con la ayuda de Alfonso VII. Los monjes Fortuné y Heimelin exploraron la región de Toledo, y Durand y Raimundo de Fitero la de Rioja. Raimundo, llamado a la corte castellana para compartir su proyecto de abadía, llegó acompañado de Dom Didace Veláquez y conoció a Sancho III de Castilla, hijo de Alfonso VII , quien le ofreció la ciudad de Calatrava la Vieja con la condición de que la defendiera de los almohades, lo que logró para gran sorpresa de la nobleza española al fundar la orden religiosa y militar conocida como la Orden de Calatrava.
Sancho III entregó entonces la villa y fortaleza de Calatrava a un pobre monje cisterciense:
«Yo, el rey Sancho, por la gracia de Dios, hijo de Don Alfonso de bendita memoria, ilustre emperador de España, por divina inspiración, hago esta escritura de donación, válida a perpetuidad, a Dios, a la santa virgen María, a la santa congregación de Císter y a tí, Don Raimundo, abad de Fitero, y a todos tus hermanos, presentes y futuros, de la villa llamada Calatrava, para que la tengáis y poseáis en pleno dominio, pacíficamente, libremente, por derecho hereditario, y la defendáis contra los paganos, enemigos de la cruz de Jesucristo, con su ayuda y la nuestra; así os la abandono, y con ella todos los dominios que de ella dependen, como montañas, tierras, aguas, prados, etc.»
Tras la muerte de Raimundo en 1163, los caballeros de la orden ya no quisieron estar bajo el gobierno de un abad, por lo que eligieron a Dom García como gran maestre. Partió hacia Císter en septiembre de 1164, donde fue recibido por el abad Gilberto el Grande, quien le entregó la regla de la orden, que fue confirmada al año siguiente mediante una bula del papa Alejandro III. De regreso a su país, Dom García recibió las tierras de Almadén, Chillón, Cogolludo, Almoguera y Maqueda. En 1187, el Gran Maestre de la orden, Nuño Pérez de Quiñones, fue a Morimond para presentar la solicitud del rey Alfonso VIII de Castilla de anexar la Orden de Calatrava directamente a la Abadía de Morimond y no a la Abadía de Escaladieu. La solicitud fue aceptada con entusiasmo:
«Guy, humilde abad de Císter, con los obispos y abades del capítulo, a todos los hermanos de Calatrava y al venerable Nuño, gran maestre, saludos y fraternidad… Solo podemos aprobar el proyecto que has formado para pasar de las filas de la milicia del mundo a las de la milicia de Cristo… a la petición, que humildemente nos diriges, de admitirte a la participación de los privilegios de nuestra orden, no como aliados, sino como verdaderos hermanos, la recibimos con placer… Si deseas fundar abadías, confiarás su establecimiento al abad de Morimond, quien las tendrá en su linaje y estará obligado a visitarlas una vez al año por sí mismo o por un delegado.»
A finales del siglo XII se logró la unificación de la Orden de Avís, en Portugal, y la de Alcántara con la Orden de Calatrava; más tarde fue la Orden de Cristo la que se unió a Calatrava.[3][4]
- Las órdenes militares ibéricas vinculadas a Morimond
- Emblema de la Orden de Calatrava
- Emblema de la Orden de Avís.
- Emblema de la Orden de Alcántara.
- Cruz de la Orden de Cristo.
Numerosas bulas papales ratificaron estas decisiones y pusieron directamente bajo la protección espiritual de estos monjes a las órdenes militares siguientes:
- La orden de Calatrava (1187)
- La orden de Alcántara (1214)
- La orden de Cristo en Portugal (1319)
- La Orden de los Santos Mauricio y Lázaro en Saboya.

Arquitectura
La iglesia abacial tiene una planta de cruz latina y fue construida en un estilo sencillo y severo, de acuerdo con la estética cisterciense, sin ornamentos. Morimond fue destruida dos veces: la primera en 1572, durante las Guerras de religión, posteriormente de nuevo en 1636 durante la Guerra de los Treinta Años teniendo que ser reconstruida.
Durante la Revolución francesa fue devastada y vendida como bien nacional. Solo la iglesia sobrevivió hasta que cayó en ruinas durante el siglo XIX.
Actualmente subsisten algunos fragmentos de las estructuras medievales en el ala norte de la iglesia. La capilla de Santa Úrsula es del siglo XV mientras que el portal de entrada, la biblioteca y algunos pabellones son del siglo XVIII. Existen también restos de infraestructuras hidráulicas construidas para hacer funcionar las forjas y los molinos de la abadía.