Tras la adquisición del Parque de Atracciones Tibidabo por parte del Ayuntamiento de Barcelona se inició una inversión de 50 millones de euros para mejorar las instalaciones. Entre otras acciones se instalaron ascensores, se creó el Camí del Cel y se introdujeron nuevas atracciones. En 2007 se sacó el proyecto para poner una gran montaña rusa en medio del bosque. A finales de ese mismo año la empresa neerlandesa Vekoma presentó el proyecto, de un coste de 3 millones de euros, compometiéndose a respetar el entorno y minimizar el impacto visual y ambiental. En mayo de 2008 se inicia la tala de árboles y se retira el Transmòbil, remolcador que ocupaba parte de la zona, y a finales de verano de 2008 se empieza a colocar la estructura de la atracción, pero no es hasta diciembre cuando se realizan las primeras pruebas técnicas para ser inaugurada el 23 de diciembre de 2008 con la presencia del entonces Alcalde de Barcelona, Jordi Hereu. Desde la apertura de la atracción y hasta el cierre de temporada los socios del Tibiclub podían acceder a ella con exclusividad una hora y media antes de su apertura al resto del público.
El hecho de poner la atracción en medio de un bosque ya existente y el marcaje realizado en los árboles generó cierto malestar entre los vecinos. Hubo manifestaciones y se crearon plataformas como SOS Tibidabo y Salvem Collserola para recoger firmas, e incluso se viajó a Bruselas para oponerse a esta atracción frente al Parlamento Europeo. En abril de 2008 un grupo de activistas se encadenaron a los árboles y en julio de 2008, coincidiendo con la apertura de la atracción Miramiralls, se manifestaron. El día de la apertura de la montaña rusa, el 23 de diciembre de 2008, hubo más manifestaciones en la puerta del parque con pancartas y máscaras con la fotografía del alcalde Jordi Hereu. Según fuentes oficiales se eliminaron 58 árboles, la mayoría enfermos, y los otros fueron trasplantados a otros lugares del parque. Además, el Ayuntamiento de Barcelona se comprometió a plantar más de 200 árboles nuevos.
La creación de esta atracción supuso la sustitución de la antigua Muntanya Russa, que llevaba años acarreando problemas técnicos. Situada en el nivel 5 del parque y construida en 1961, se trataba de una montaña rusa de tipo Wildcat con cuatro bajadas, de las cuales la segunda era la más intensa. El último viaje civil fue realizado el 5 de enero de 2009 a las 16 horas. Actualmente en su lugar hay un espacio destinado a realizar espectáculos, llamado Plaça dels Somnis.