Museo Arqueológico Municipal de Villena

museo de la provincia de Alicante, (España) From Wikipedia, the free encyclopedia

El Museo Arqueológico Municipal de Villena, (Alicante, España), también llamado Museo Arqueológico José María Soler estaba situado en la planta baja de la casa consistorial, edificio renacentista de principios del siglo XVI,[1] hasta su cierre en el año 2019.[2] Fue inaugurado en 1957 para albergar los hallazgos arqueológicos reunidos por José María Soler García en sus más de cuarenta años de trabajo en Villena y su entorno.[3]

País EspañaBandera de España España
Comunidad Comunidad Valenciana Comunidad Valenciana
Provincia AlicanteAlicante
Localidad Villena
Datos rápidos Ubicación, País ...
Museo Arqueológico de Villena

Puerta de acceso al museo
Ubicación
País EspañaBandera de España España
 Comunidad Comunidad Valenciana Comunidad Valenciana
 Provincia AlicanteAlicante
 Localidad Villena
 Dirección C/ Madrid, 1, 03400 Villena
Coordenadas 38°37′48″N 0°51′55″O
Características
Tipo Museo arqueológico
Creación 1957
Director Laura Hernández Alcaraz
Teléfono 96 580 11 50 Ext. 766
Información del edificio
Construcción principios del siglo XVI
Sitio web oficial
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Historia

El 3 de noviembre de 1957 se inauguró el Museo Arqueológico Municipal, que contaba en esos momentos con los fondos el arqueólogo José María Soler había ido reuniendo a lo largo de su carrera profesional, en la que trabajó la arqueología de Villena y su entorno. Se trataba de un museo de carácter municipal, sin reconocimiento por parte del Ministerio de Cultura.[3]

Más tarde, en 1963,[4] este mismo arqueólogo descubre el conocido como Tesoro de Villena (declarado BIC en el año 2005),[5] formado por un conjunto de 66 piezas (cuencos, brazaletes, botellas ) de diversos metales y diversas piezas de adorno de oro, así como tres botellas de plata, entre otros ejemplares. Se consideró un hallazgo único, el tesoro prehistórico más importante de Europa.[6] A este descubrimiento se unió el Tesorillo del Cabezo Redondo . La labor del arqueólogo José María Soler para engrandecer la colección del Museo Arqueológico Municipales lleva al Ayuntamiento a tramitar la propuesta de reconocimiento oficial del Museo, que se consiguió en 1967 bajo la denominación de Museo Arqueológico José María Soler, siendo el mismo José María Soler el director del mismo.[3][7]

Desde entonces, los fondos se han incrementado y hoy en día permiten establecer un recorrido histórico de la comarca del Alto Vinalopó, desde el Paleolítico hasta el siglo XX.[8]

El Museo cuenta con piezas procedentes de los términos municipales de la comarca del Alto Vinalopó, desde el Paleolítico hasta el siglo XX, contando con piezas procedentes de Biar, Benejama, Campo de Mirra, Cañada, Caudete, Salinas, Sax y Villena.[9] Son especialmente relevantes el Tesoro de Villena, los materiales prehistóricos del Cabezo Redondo, y los ibéricos de El Puntal de Salinas y los medievales del Castillo de la Atalaya.[1]

Con el paso del tiempo las instalaciones del Museo necesitaron varias reformas para adaptar los espacios a diferentes maneras de entender los museos y su forma de mostrar sus riquezas. Los museos dejan de ser meros almacenes de tesoros que admirar, pasando a convertirse en grandes promotores de actividades culturales que salen de sus marcos físicos para estar más relacionados con las personas y la sociedad en la que se encuentran.[3]

De las modificaciones sufridas, la más importante es la de 1983 que amplió la sala de exposición mediante la anexión del almacén contiguo, entre otras acciones, como la adecuación del sótano del Palacio Municipal con destino a salas de reserva. Mientras duran las obras, el museo permaneció temporalmente cerrado, hasta que el 1 de diciembre de 1987, vuelve a abrir sus puertas para dar a conocer los nuevos espacios dados a la Institución.[3]

Debido a que la zona de Villena y alrededores es de una gran riqueza arqueológica y los hallazgos en las excavaciones que se realizaban llenaban con rapidez los sótanos habilitados a estos menesteres en la reforma de 1983, el Ayuntamiento tuvo que dotar al Museo de más espacio para albergar los fondos en reserva. Los almacenes de reserva tienen siempre grandes problemas de mantenimiento ya que es imprescindible que las obras en ellos depositadas no se vean afectados por humedades, temperaturas o vientos , que pueden degradarlas. Es por ello que en 1998 le Ayuntamiento decidió trasladar los fondos de reserva del Museo a otros espacios más amplios, preparados al efecto con suficientes medidas de seguridad y condiciones ambientales adecuadas. Ya en el actual siglo XXI, en concreto, para el 40 aniversario del descubrimiento del Tesoro de Villena, se decidió dar mayor relevancia expositiva al conjunto, considerando que debería contar con su propio espacio expositivo, lo que dio lugar a la creación de la conocida como Sala del Tesoro, con paneles explicativos sobre su descubrimiento, el significado del conjunto y su importancia.[3]

Un año más tarde, en 2004, el Museo recibe un lote de más de cinco mil objetos etnográficos, fruto de la donación realizada por el ingeniero agrónomo Jerónimo Ferriz,[10] que se almacenaron en el edificio de la antigua Electro Harinera Villenense, que había sido comprado por el consistorio en 2001, convirtiéndose en una especie de Museo Etnográfico, ya que la colección ilustra los modos de vida en Villena durante los siglos XIX y XX.[3]

Pese a las diversas intervenciones y las adaptaciones del Museo Arqueológico de Villena a las nuevas formas de vivir y entender los museos, las importantes carencias en sus instalaciones, el crecimiento de las colecciones, así como el incremento, tanto de la actividad como de los servicios que presta, pusieron de manifiesto la necesidad de abordar su renovación con el fin de dotar a la Institución tanto de un espacio suficiente como de los medios materiales necesarios, que entre ellos abordaban la ampliación de la exposición permanente. Así, en 2007 el Ayuntamiento de Villena encargó la redacción de un proyecto museológico, al tiempo que inicia las obras de adecuación del edificio de la antigua Electro Harinera Villenense, para ser la sede de un nuevo museo de la ciudad, el Museo de Villena (MUVI), que integra en la actualidad tanto la colección arquelógica de José María Soler, como la etnológica de Jerónimo Ferriz.[11]

La Diputación Provincial de Alicante es la que sufragó el proyecto en un primer momento.[3] En el año 2019 el Museo Arqueológico de Villena cerró sus puertas.[2]

Colección

Paleolítico medio, Paleolítico superior y Epipaleolítico

Al Paleolítico medio pertenecen los hallazgos más antiguos encontrados en el área. La colección se compone de puntas, raederas, raspadores, cuchillos, buriles, perforadores y denticulados tallados en sílex, típicos de los cazadores nómadas musterienses. Tienen una antigüedad de 50 000 años y han aparecido principalmente en la cueva del Cochino.

Los hallazgos del Paleolítico superior y el Epipaleolítico son similares, pero su cantidad disminuye al existir mayor especialización del trabajo y mejor aprovechamiento de la materia prima. Han aparecido importantes materiales en las dos cuevas de la Huesa Tacaña.

Neolítico

Durante el Neolítico se desarrollan la agricultura y la ganadería. Con ello, la colección se nutre de variadas muestras de cerámica que aparecen en los nuevos lugares de habitación como la cueva del Lagrimal, o posteriormente, poblados en llano como el Arenal de la Virgen, la Casa de Lara o la Macolla.

Eneolítico

El Eneolítico marca la llegada de las primeras sociedades metalúrgicas, caracterizadas en esta área por los enterramientos múltiples en cueva, como los de las Cuevas del Alto o la Cueva de las Lechuzas, y yacimientos como Casa de Lara. Cabe destacar:

Edad del Bronce

Conjunto del Tesorillo del Cabezo Redondo.

Es durante la Edad del Bronce cuando se intensifica el poblamiento, cosa que corroboran los más de veinte yacimientos descubiertos con cronologías dispares a lo largo de todo el II milenio a. C. El más importante de ellos es sin duda el yacimiento argárico del Cabezo Redondo. Allí se han hallado molinos, dientes de hoz, hachas, azuelas, cereales, etc. que engrosan la colección del museo. Estos hallazgos muestran la importancia que ya tenían la ganadería y la caza. En cuanto a la metalurgia, se han hallado moldes, crisoles, yunques, cinceles y numerosos objetos de metal. Sin embargo, el mayor hallazgo aparecido en este yacimiento es:

Conjunto del Tesoro de Villena.

También a este periodo pertenece la pieza principal del museo, que apareció casualmente unos kilómetros más al norte, en la Rambla del Panadero. Tanto por su tamaño como por su importancia, es uno de los principales hallazgos arqueológicos del Bronce en toda Europa:[12]

  • Tesoro de Villena: descubierto en 1963 en el interior de una vasija de cerámica, está formado en su mayoría por piezas de oro: 11 cuencos de chapa de oro batido; 28 brazaletes con piezas lisas, molduradas y caladas; cinco botellas, dos de oro y tres de plata, dos piezas mixtas (un botón de ámbar y oro y un remate de hierro y oro) y un brazalete de hierro, tesoro que suma un total de 10 kilos de oro y 600 gramos de plata.[13] El 1 de abril de 2005 se lo declaró bien de interés cultural.[14]

Cultura ibérica

La cultura ibérica está representada por los materiales procedentes del poblado y la necrópolis de El Puntal de Salinas, considerado el yacimiento ibérico mejor conocido del Alto Vinalopó. En cuanto a escultura, destaca la Leona del Zaricejo, del siglo IV a. C., aunque la pieza más destacada es:

  • Dama de Caudete: busto femenino de piedra, también del siglo IV a. C., hallada en Caudete.
Arracada de la Condomina.

En cuanto a la orfebrería, la pieza más destacada, siendo una de las más importante de la colección es:

  • Arracada de la Condomina: pieza áurea del siglo VI a. C., trabajada con un detalle excepcional y magníficamente conservada pese a su antigüedad.

Romanización

Las piezas pertenecientes a la cultura romana, se han hallado en las villas existentes en la zona, ya que durante de esta época no se han encontrado vestigios de ningún poblado en la comarca. Hay muestras de terra sigillata, cerámica fina y común, ánforas, monedas y elementos de construcción, como columnas y capiteles.

Edad Media

Durante la Edad Media Villena tuvo un gran desarrollo y ocupó una posición importante. Los hallazgos de esta época han aparecido tanto a lo largo del casco urbano como en sus dos fortalezas, el Castillo de Salvatierra y el de la Atalaya.

Destacan las piezas halladas en las dos necrópolis almohades, así como las piezas de loza dorada y azul cobalto de los siglos XIV y XV.

Edad Moderna

Por último, se muestran en el museo algunos objetos pertenecientes al periodo que va de la Edad Media hasta el siglo XIX, como son candiles, jarras, escudillas, vidrios y monedas.

Fondos documentales

El museo cuenta con una biblioteca especializada en publicaciones científicas de arqueología, historia y museología que contiene más de 1800 volúmenes, de los cuales más de 1000 corresponden a publicaciones periódicas, y 640 a monografías.

Así mismo, cuenta con un archivo fotográfico iniciado en los años 50 que posee en la actualidad más de 5000 imágenes, que se hallan en proceso de informatización y digitalización. En su mayoría se refieren a la colección del museo, el patrimonio histórico, las excavaciones y los yacimientos arqueológicos del área.

Véase también

Referencias

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