El Museo Arqueológico de Burriana, se divide en cuatro salas, cada una centrada en un determinado aspecto de la arqueología o momento histórico.
Las primeras vitrinas del museo se centran en el proceso arqueológico que se realiza en los yacimientos. Y en el posterior proceso de restauración al que son sometidas las piezas encontradas en las excavaciones tanto en el lugar in situ en que fueron encontradas como en las salas de restauración del museo, donde se dispone de todos los productos necesarios para su conservación.
Adentrándonos en la sala, se centra en lo que se ha denominado arqueología de la muerte, con objetos de cronología desde época prehistórica hasta época medieval. Podemos observar restos óseos de nuestros antepasados, las enfermedades que sufrían, sus tumbas y los rituales funerarios que realizaban, como podemos ver gracias al ajuar funerario encontrado en la necrópolis ibérica de Orleyl, en el Vall de Uxó, provincia de Castellón.
La pieza a destacar en esta primera sala sería la lápida del año 1814 hallada en la iglesia del Salvador de Burriana. Pertenecería a un niño de tan sólo dos meses de edad, con apellido común de la zona de Burriana. La hipótesis de que puede tratarse de un enterramiento importante a raíz de los materiales de alto coste con que la lápida está elaborada. Se ha encontrado en un emplazamiento que no sería el emplazamiento original. Otra pieza interesante sería una inscripción de época romana procedente de Les Alqueries, provincia de Castellón.
Desde la fundación de la ciudad de Burriana y prácticamente desde el siglo IX hasta el siglo XII ciudadanos de diferentes religiones, musulmanes, cristianos y judíos han convivido en la ciudad en determinadas zonas de la ciudad. Y por esta convivencia encontramos abundantes hallazgos como cerámicas, vidrio, metales, materiales constructivos... Algunos procedentes del yacimiento arqueológico del Palau.
La pieza destacada en esta segunda sala sería un plato medieval de Paterna con decoración de un guerrero (Plat Nova Casa Abadía). Fue hallado cerca de la Iglesia del Salvador. Estos platos tienen imágenes que representan personas o animales que, cuanto más elaboradas, más costosas eran. Burriana era un importante centro comercial medieval y zona de paso entre Tarragona y Valencia, y por tanto se encuentran este tipo de platos con facilidad.
En esta sala se pueden ver una serie de vitrinas con piezas arqueológicas que muestran una evolución cronológica desde la época prehistórica hasta época ibérica. Además podemos observar elementos de prestigio ibéricos, vitrinas relacionadas con el comercio en la antigüedad y hallazgos de los dos yacimientos más importantes de la provincia: Vinarragell i Torre d’Onda.
En esta sala se destaca sobre las demás el llamado Ídolo de Artana, ídolo neolítico que se encontró cerca de una cueva en esta localidad y pertenece al III milenio a. C. Esta pieza formaba parte de la colección de antigüedades que tenía Joan Tomàs i Martí en la propia Artana. Está tallada sobre piedra tosca calcárea y representa una figura antropomorfa esquemática típica de la época, posiblemente de una divinidad asociada a la fertilidad no sólo humana, sino también al campo o a los animales. Otra pieza destacada en esta sala es el vaso germinado procedente también de Artana, concretamente de la Cova de la Masadeta.
Esta sala está dedicada a la Burriana romana, la que conocemos sobre todo por los trabajos procedentes de los yacimientos del Palau y de Sant Gregori, que estaban relacionados con un importante comercio costero.
En esta sala destacan abundantes elementos de vidrio, cerámica, metal y restos constructivos, además de las representaciones de tres divinidades en mármol: Hermes en bronce, Marte en un camafeo y Livia Drusila, la tercera esposa del emperador Augusto, divinizada, que se encontró en Talavera de la Reina.
La pieza destacada en esta última vitrina sería una figurilla de Hermes elaborada en bronce. Hermes es considerado el mensajero de los dioses y dios del comercio, también se interpreta como el dios de la oratoria y la gimnasia, y el conductor de las almas al inframundo. Fue hallado en el pueblo de Xilxes en el yacimiento del Alter, en la provincia de Castellón. Otra de las piezas destacadas representa también a un dios romano, a Marte, el dios de la guerra, en un pequeño camafeo hallado en la Muntanyeta de Santa Bárbara en Villavieja.
Además de las salas visitables del Museo, éste también cuenta con una biblioteca especializada, una sala donde los investigadores desarrollan sus tareas y un taller de restauración donde se tratan tanto los materiales extraídos de las excavaciones llevadas a cabo por la entidad, como se restauran los fondos del museo. Hay que hacer mención también al jardín arqueológico, espacio abierto que pertenecía al antiguo convento que podemos visitar a la salida del museo, en donde actualmente se exponen restos pétreos tales como lápidas, molinos de piedra etc.
Hay que tener en cuenta además que el Servicio Municipal de Arqueología desarrolla excavaciones propias que sirven para conocer y proteger el patrimonio arqueológico burrianense, tanto municipal como provincial, entre las que destacan las excavaciones con sus respectivas campañas en los yacimientos de época romana del Palau y de Sant Gregori.