En la colección pueden contemplar piezas que datan desde la prehistoria hasta nuestros días. Todo lo relacionado con el cabello y con la profesión. Utensilios que desde años prehistóricos, han sido indispensables para cualquier tratamiento del cabello y de la barba. Están expuestos los primeros cortantes de la Edad de Piedra y de la edad de hierro; las primeras navajas y algunas piezas que han dado lugar a las primeras tijeras. También forman parte de la colección peines de diferentes materiales, como concha de tortuga o madera, pertenecientes a diferentes lugares geográficos y épocas.
Desde Egipto hasta Grecia, destacan algunos utensilios asociados a la belleza femenina como espejos, perfumadores, agujas para recogerse los cabellos, etc. A partir de la Edad Media sobresalen nuevas herramientas, que marcan la tendencia que sucede a este periodo, como los curiosos sapoudreurs que servían para empolvar las grandes y monumentales pelucas. Resalta, la parte de la muestra que incluye piezas artesanales creadas durante el imperio napoleónico; pulseras, gemelos, broches y verdaderos cuadros realistas construidos y cosidos con auténticos cabellos. Para los más curiosos, la colección también cuenta con cabellos de personajes famosos como los de Napoleón Bonaparte, Elvis Presley, Marilyn Monroe y John Lennon, entre otros.
El aparato más emblemático y representativo dirigido al secado del cabello que sustituyó al aire natural y al calor del sol es el secador de pelo tanto de casco como de mano. Para la ondulación y rizado del cabello, la colección cuenta con una extensa selección que va desde las más antiguas tenacillas con sus hornillos, hasta los aparatos de permanente calientes y tibios. Destacamos algunas piezas, cuyos mecanismos de funcionamiento son más particulares, como por ejemplo los secadores de cuerda, de manivela o de alcohol, así como las tenacillas calentadas con alcohol.
La evolución del cuidado del cabello también ha estado marcada por productos capilares dirigidos a hombres y/o a mujeres, por ello, el museo también conserva algunos de los primeros productos, creados por diferentes marcas, entre ellos; lociones, champús, brillantinas, tintes, etc. y las respectivas publicidades.