The Confessions Tour
álbum en vivo de Madonna de 2007
From Wikipedia, the free encyclopedia
The Confessions Tour es el segundo álbum en vivo de la cantante estadounidense Madonna. Contiene el registro de un concierto grabado los días 15 y 16 de agosto de 2006 en el Wembley Arena de Londres, en el marco de su séptima gira Confessions Tour, con la que promocionó su décimo álbum de estudio, Confessions on a Dance Floor (2005). Antes de su lanzamiento comercial, el espectáculo fue transmitido por la cadena NBC en noviembre de 2006; sin embargo, la presentación de «Live to Tell» (1986), en la que la artista aparece sobre una cruz gigante con una corona de espinas simulando una crucifixión —escena que fue ampliamente criticada por instituciones eclesiásticas en distintos países—, fue eliminada de la emisión tras generar críticas y quejas de grupos religiosos y familiares.
| The Confessions Tour | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Álbum en vivo de Madonna | |||||
| Publicación | 24 de enero de 2007 | ||||
| Grabación | 15-16 de agosto de 2006 | ||||
| Recinto musical | Wembley Arena (Londres) | ||||
| Género(s) | |||||
| Formato | |||||
| Duración |
73:07 (álbum) 122:38 (vídeo) | ||||
| Discográfica | Warner Bros. | ||||
| Catálogo | 9362-44489-2 | ||||
| Cronología de álbumes de Madonna | |||||
| |||||
| Cronología de vídeos de Madonna | |||||
| |||||
El material se editó en dos versiones: un paquete combinado de CD+DVD y una edición individual en DVD. Esta última incluye el concierto completo dirigido por Jonas Åkerlund, con una duración aproximada de dos horas y un repertorio de veintiuna canciones, entre ellas cuatro que no formaron parte de la transmisión televisiva por motivos de edición. También incorpora quince minutos de material entre bastidores y una galería de quince fotografías inéditas. La edición en CD, compuesta por trece canciones, se centró principalmente en temas de Confessions on a Dance Floor, aunque también se añadieron éxitos anteriores de la cantante adaptados a un sonido orientado a la música disco.
Anunciado en noviembre de 2006 a través del sitio web oficial de Madonna, el álbum se publicó entre el 24 y el 30 de enero de 2007 por Warner Bros. Records en formatos CD+DVD y DVD; en otros países como Australia y Japón, salió al mercado el 3 de febrero y el 7 de marzo de ese año, respectivamente. Asimismo, estuvo disponible de manera digital en la tienda iTunes. Como parte de la promoción, Warner Bros. subió en su sitio web y en su canal de YouTube las interpretaciones en vivo de «Ray of Light» y «Jump» como adelantos y envió a emisoras radiales las versiones de «Future Lovers/I Feel Love» y «Music Inferno» como sencillos promocionales. Asimismo, se organizaron fiestas de lanzamiento en distintos países y proyecciones del concierto en cines de Canadá. Debido a la controversia por la escena de «Live to Tell», el DVD fue prohibido en Singapur y Malasia.
El álbum alcanzó la primera posición en Bélgica, España, Grecia, Hungría, Italia, México, Portugal y República Checa, y se ubicó entre los diez primeros puestos en numerosos otros territorios; la edición en DVD, que también obtuvo resultados comerciales favorables, superó el millón de copias vendidas a nivel mundial. En términos generales, recibió reseñas favorables a variadas: el DVD fue elogiado por su dirección, producción, coreografía y despliegue escénico, aunque la edición, el apartado visual y el material adicional suscitaron críticas. La edición en CD obtuvo mayoritariamente opiniones desfavorables, centradas en el repertorio, la producción y la voz de Madonna. Entre sus reconocimientos, ganó a mejor vídeo musical de formato largo en la 50.ª edición de los Premios Grammy, lo que representó la segunda victoria de la artista en esta categoría y el séptimo premio Grammy de su carrera.
Antecedentes
Confessions on a Dance Floor, el décimo álbum de estudio de la cantante estadounidense Madonna, marcó un cambio de dirección respecto al estilo experimental de American Life (2003), su trabajo anterior, que había tenido una mayor carga política y recibió críticas variadas. En contraste, retomó la estética orientada a las pistas de baile que definió sus inicios artísticos.[1] El objetivo de la artista era transmitir una sensación de diversión, baile y optimismo.[1] Para ello, colaboró con el productor y DJ Stuart Price, quien se había desempeñado como director musical de sus anteriores giras, Drowned World (2001) y Re-Invention World Tour (2004).[2] El álbum fue un homenaje a la música disco y dance de los años 1970 y 1980, con samples e influencias de la obra de ABBA, Donna Summer, Pet Shop Boys, Bee Gees y Depeche Mode.[3] Las canciones contenían ritmos «contundentes» y letras «audaces» con una tecnología de remezcla a cargo de Price.[4] El álbum obtuvo el reconocimiento de la prensa especializada y ganó en los premios Grammy y Brit.[1] Según el biógrafo Marc Andrews, el disco «complació tanto a fanáticos como a detractores».[5] Considerado uno de los trabajos más destacados de su carrera, la crítica subrayó su retorno a la música club que la «convirtió en estrella» y reafirmó su estatus como la «indiscutible Reina del Pop».[nota 1] Comercialmente, encabezó las listas musicales en cuarenta países —incluyendo Estados Unidos y el Reino Unido— y superó los diez millones de copias vendidas a nivel mundial.[1][9] El sencillo principal, «Hung Up», se convirtió en el mayor éxito internacional de su carrera al alcanzar el primer lugar en un récord de 41 países. En la lista Billboard Hot 100 de Estados Unidos, marcó su 36.º top diez, con lo que empató a Elvis Presley como el artista con la mayor cantidad de entradas entre los diez primeros puestos.[9] Otros sencillos destacados fueron «Sorry», «Get Together» y «Jump», descritos como los éxitos de club «más contagiosos de los 25 años de carrera de Madonna».[3][8] Retrospectivamente, muchos fanáticos lo consideran uno de los mayores logros de su trayectoria.[1]
Como parte de la promoción, Madonna emprendió la gira Confessions Tour, anunciada oficialmente el 2 de abril de 2006.[10][11] Stuart Price asumió nuevamente el papel de director musical y la coreografía y puesta en escena estuvieron a cargo de Jamie King.[10] Inspirada por el éxito del álbum, Madonna explicó poco antes de iniciar la gira que sería su mayor espectáculo hasta la fecha y que su intención era «convertir el mundo entero en una gran pista de baile».[12][13][14] Según la biógrafa Lucy O'Brien, el espectáculo se centró en lo visual, en «emociones y sentimientos expresados a gran escala, así como en declaraciones inclusivas y poderosas».[12] La artista buscó transmitir un mensaje antibélico y a la vez ilustrar algunos de los aspectos más confesionales del álbum.[15][16] En algunas partes del concierto, condenó la guerra de Irak y criticó a diversas figuras políticas y religiosas, en particular al entonces presidente George W. Bush.[16][17][18] La gira inició el 21 de mayo de 2006 en Los Ángeles y finalizó el 21 de septiembre en Tokio, con un total de 60 espectáculos —34 en América del Norte, 22 en Europa y cuatro en Asia—.[13][19][20] Visitó Estados Unidos, Canadá, Gales, Inglaterra, Italia, Alemania, Dinamarca, Francia, Países Bajos, República Checa, Rusia y Japón.[21][22]
En comparación con el Re-Invention World Tour, fue una producción más extravagante y compleja, con veintidós bailarines y tres coristas, así como una plataforma de 40 pies (12,2 m) que giraba a 16 millas por hora (25,7 km/h) en el centro del escenario.[11] Además, se utilizaron cuatro pantallas grandes con imágenes en constante movimiento, una bola de espejos gigante con diamantes e incrustaciones de Swarovski que descendía del techo, una jaula tomada del videoclip de «Sorry» y un escenario que se extendía a ambos lados del recinto gracias a una pasarela central larga y dos plataformas.[12][23][24] El vestuario fue confeccionado por el diseñador francés Jean-Paul Gaultier, colaborador habitual de Madonna, quien creó treinta trajes para la cantante y sus bailarines, con un total de 600 para todo el espectáculo.[11] Se necesitó un equipo de 106 personas y veinticuatro camiones para transportar todo el material.[19] Como en sus giras anteriores, el concierto se dividió en cuatro actos o secciones: ecuestre, beduino, glam/punk —también titulado Never Mind the Bollocks—, en el que Madonna tocaba la guitarra eléctrica, y disco.[6][23] Madonna rindió homenaje a ABBA, Donna Summer y John Travolta, así como a su propia identidad como artista.[1][25]
La gira causó gran revuelo y acaparó la atención de los medios de comunicación de todo el mundo.[26] El momento más controversial sucedió durante la interpretación de «Live to Tell» (1986), cuando la cantante apareció con una corona de espinas falsa sobre una cruz gigante reluciente hecha de espejos, como los de una bola de discoteca, en una pose similar a la de Cristo.[27][28][29] Las pantallas mostraban imágenes de niños junto a un contador que aumentaba gradualmente hasta los 12 millones, cifra que representaba una estimación del número de niños huérfanos a causa de la pandemia del sida en África. La presentación finalizaba con una cita del Evangelio de Mateo para reforzar esa súplica.[30][31][32] El número fue ampliamente criticado por instituciones eclesiásticas en distintos países.[33][34][35] Líderes anglicanos, católicos y ortodoxos rusos y griegos lo calificaron de «blasfemo» y una «maniobra publicitaria de mal gusto».[31][36][37][38] En Rusia y Países Bajos se registraron protestas, intentos de boicot, amenazas de muerte y rumores de cargos criminales,[28][39][40] mientras que en Italia —donde actuó en el Estadio Olímpico de Roma, cercano al Vaticano— dirigentes religiosos lo consideraron irrespetuoso y provocador, y el papa Benedicto XVI lo describió como «blasfemo».[41][42][43][44] En Alemania, la fiscalía evaluó una posible investigación por ofensa a las creencias religiosas, aunque finalmente no la abrió porque la escena estaba amparada por leyes de protección de libertad artística.[45][46] A pesar de las protestas y amenazas, Madonna no modificó su espectáculo.[16][47] En una declaración a la prensa afirmó que «a Jesús le habría encantado» e invitó al papa a su concierto en Roma.[28] Algunos fanáticos también cuestionaron su inclusión y señalaron que parecía un «intento torpe de volver a generar controversia».[17][47] La polémica convirtió a la gira en uno de los eventos en vivo más comentados del año en todo el mundo.[1]
Más allá de la controversia, la respuesta crítica fue en general muy favorable, con elogios tanto para el «deslumbrante espectáculo» de la producción como para la actuación y la figura tonificada de Madonna.[18][26][48] Fue considerada una de las giras más fructíferas y multitudinarias del año, y se le reconoció por trascender el concepto de un simple concierto de pop.[20][48][49] Algunos comentaristas ofrecieron opiniones edadistas y criticaron el cuerpo de Madonna y su desempeño en el escenario.[48] Comercialmente, la gira supuso un «éxito colosal».[5] A pesar de una disputa por los precios de las entradas —entre los más caros registrados para un concierto de pop—, los boletos se agotaron rápidamente, incluyendo ocho fechas agotadas en el Wembley Arena de Londres, por lo que se añadieron más conciertos.[17][50] Una vez concluida, se convirtió en la gira de una artista femenina más taquillera de la historia, con más de 1,2 millones de asistentes y 193,7 millones USD recaudados en 60 conciertos.[51][52][53] Con ello, superó el récord anterior establecido por Cher con Living Proof: The Farewell Tour (192,5 millones USD).[51][54] La revista Forbes la nombró la cantante más rica del mundo, con una fortuna estimada en más de 325 millones USD, gracias a las ganancias derivadas del álbum y la gira.[53] Según Tiago Faria, de Correio Braziliense, la artista apostó por una jugada «sobria y calculada que dio resultados extraordinarios para consolidarse como la mujer más poderosa del mundo del espectáculo».[53]
Especial televisivo
Anuncio y polémica

El 30 de mayo de 2006, pocos días después del inicio del Confessions Tour, el periódico Folha de S. Paulo informó que los productores de la cadena de televisión NBC estaban interesados en transmitir uno de los espectáculos de la cantante, y hubo rumores de que HBO estaba negociando otra transmisión a nivel mundial.[55] La noticia finalmente se confirmó a finales de julio de ese año, cuando NBC anunció la grabación de un concierto realizado en el Wembley Arena de Londres para un especial de dos horas que se transmitiría en noviembre. Kevin Reilly, presidente de NBC Entertainment, prometió que sería un «gran evento televisivo» dada la trayectoria y notoriedad de la artista.[56] El programa marcaría además su primera actuación en una cadena de televisión abierta.[56][57] Según diversos reportes, Madonna habría recibido 15 millones de dólares por los derechos de transmisión, la cifra más alta pagada hasta entonces por un especial de concierto.[55][58] La artista y su equipo consideraron que era el momento adecuado para presentarla en televisión abierta, dada su popularidad renovada.[23] El especial fue dirigido por el sueco Jonas Åkerlund, quien ya había colaborado con Madonna en el documental I'm Going to Tell You a Secret (2005) y en los videoclips de «Ray of Light» (1998), «Music» (2000), «American Life» (2003) y «Jump» (2006).[59][60]
Tras el anuncio, surgieron dudas sobre si la cadena censuraría o eliminaría momentos controvertidos del concierto, en particular la escena de la crucifixión y las críticas hacia la administración de George W. Bush.[55] Reilly comentó que NBC y el equipo de la cantante habían discutido qué contenido se incluiría y cuál se descartaría, y que habían llegado a un «punto equilibrado que representa su espectáculo, pero que es apropiado para la televisión».[42][61] Añadió que el especial se emitiría completo e intacto, sin ediciones parciales.[42][62] No obstante, incluso antes de su emisión, el proyecto generó controversia debido a la escena de la cruz.[41] Tras hacerse públicos los planes de transmisión, la cadena comenzó a recibir críticas de varios grupos familiares y religiosos.[63] El Centro de Investigación de Medios (MRC, por sus siglas en inglés), la Liga Católica y la American Family Association (AFA) enviaron cartas de protesta a los ejecutivos y amenazaron con boicotear a emisoras afiliadas a NBC que patrocinaran el programa, así como a las empresas que colocaran anuncios durante las pausas comerciales.[34][36][63][64] La AFA alertó a sus tres millones de suscriptores, quienes enviaron entre 739 000 y 850 000 correos electrónicos solicitando la cancelación de la escena en la que Madonna «se burlaba de la crucifixión de Cristo».[29][65][66] Asimismo, la estación KSL —afiliada de NBC en Utah y propiedad de la Iglesia de Cristo— anunció que no emitiría el especial si se incluía la escena.[42] La blogosfera también se llenó de comentarios críticos, en particular por la «hipocresía» percibida en la transmisión del número.[67] En Christotainment: Selling Jesus Through Popular Culture (2009), Michael Hoechsmann escribió que la emisión provocó un «fuerte sentimiento de persecución» entre algunos sectores de la comunidad cristiana.[67]
Negociaciones y decisión

Inicialmente, NBC afirmó no encontrar nada inapropiado en la presentación y manifestó su intención de emitirla íntegramente. Sin embargo, posteriormente indicó que esperaría a recibir la grabación para realizar una revisión completa antes de tomar una decisión final.[65][68][69] Uno de los productores ejecutivos negó que hubieran existido discusiones «acaloradas», como señalaban algunos informes.[23] Madonna insistió en que se incluyera su aparición en la cruz, elemento central del espectáculo, y declaró que retiraría el especial si el número era editado o censurado.[41][64][70] Las diferencias creativas dieron lugar a reportes según los cuales el equipo de Madonna habría rechazado cambios solicitados por los responsables de programación de NBC y contemplado la retirada total del proyecto. El contrato incluía cláusulas que permitían a ambas partes rescindir el acuerdo si no se llegaba a un consenso sobre el contenido a transmitir.[33] Reilly sostuvo que probablemente se emitiría porque la artista mantenía una postura «muy firme» y añadió: «Vimos [la escena] y, aunque es conocida por ser provocativa, no nos pareció que fuera inapropiada en última instancia».[36][54] Para septiembre de 2006, los ejecutivos de la cadena continuaban debatiendo la posibilidad de censurar o no el segmento.[36][71] En un comunicado publicado un día después de finalizar la gira, Madonna sostuvo que la actuación no pretendía ser una burla a la iglesia ni era «anticristiana, sacrílega ni blasfema», sino un llamado a donar a organizaciones benéficas contra el sida.[31][36] Asimismo, afirmó que su intención era «llamar la atención sobre los millones de niños en África que mueren a diario o viven sin atención médica, sin medicamentos y sin esperanza, y añadió: «Creo en mi corazón que si Jesús viviera hoy, estaría haciendo lo mismo».[54]
Tras semanas de presión por parte de grupos cristianos estadounidenses y ante las preocupaciones de varias estaciones afiliadas, NBC anunció el 19 de octubre que retiraría de la transmisión la escena de la crucifixión.[34][70][72] La cadena no explicó públicamente los motivos; una portavoz se limitó a señalar que no comentaban sus decisiones editoriales.[73] The Guardian indicó que la medida podría estar relacionada con los índices de audiencia de noviembre, considerados «especialmente delicados» porque determinan las tarifas publicitarias de las cadenas estadounidenses.[29] En consecuencia, el especial fue editado también para incorporar pausas comerciales.[74] Madonna, quien fungió como una de las productoras ejecutivas, aceptó retirar la escena ante la posibilidad de enfrentar amenazas de boicot y una reacción adversa de los espectadores.[43][75] Guy Oseary, uno de sus representantes, declaró: «Le informaron de la situación. Simplemente lo asimiló y dijo: "Esto es lo que quiero hacer"».[23] Su portavoz, Liz Rosenberg, expresó que la artista habría preferido que el programa se emitiera completo y que, aunque existía la posibilidad de trasladarlo a otra cadena, «probablemente no habría cambiado nada».[34][75] Si bien se mostró molesta al principio, comprendió que podía editar la presentación y aun así mantener su objetivo de visibilizar la situación en África.[62] Donald E. Wildmon, presidente de la American Family Association, calificó la decisión como una «gran victoria» y afirmó que el público estaba «harto de la intolerancia anticristiana de la NBC».[34] Por su parte, el presidente de la Liga Católica, Bill Donohue, sostuvo que, aunque el canal actuó correctamente, «el hecho de que no dijera por qué se eliminó la parte ofensiva demuestra cobardía».[73]
Estreno

Días antes del estreno, el sitio web de NBC dedicó un apartado al especial con audio, vídeos e imágenes exclusivas, mientras que la página oficial de Warner Bros. ofreció adelantos en formatos QuickTime y Windows Media.[76][77] Madonna lo promocionó además mediante entrevistas en Nueva York, junto con su libro infantil Too Good to Be True.[78] Titulado Madonna: The Confessions Tour - Live from London y promocionado por NBC como un «espectáculo teatral asombroso», se emitió en Estados Unidos el 22 de noviembre de 2006 a las 8 p. m., con clasificación para mayores de 14 años.[41][79][80][81] Kevin Mcdonough, del Times Daily, cuestionó el uso de la palabra live («en vivo») en el título, dado que se trataba de un concierto grabado meses antes y no de una transmisión en directo.[82] Respecto a la edición, aunque la interpretación de «Live to Tell» se mantuvo, se emplearon ángulos de cámara alternativos para evitar que la cantante apareciera en pantalla hasta después de descender de la cruz. Durante el número, se mostraron principalmente tomas del público e imágenes de niños huérfanos que formaban parte de la actuación.[79][83][84] Madonna reaparecía a mitad de canción aún con la corona de espinas, mientras la cruz permanecía visible en el fondo del escenario.[41][62] El programa no incluyó advertencias previas; además, se censuraron algunas palabras y se difuminaron digitalmente ciertos bailes considerados sugestivos y gestos como el dedo medio.[41] El 30 de noviembre fue retransmitido por Bravo y, en enero del año siguiente, por mun2.[77][85]
La empresa Alfred Haber Distribution se encargó de su comercialización internacional exclusiva.[86] Se emitió entre el 15 y el 31 de diciembre en Alemania (ProSieben), en las regiones Flamenca (VT4) y Valona (RTL-TVI) de Bélgica, en Canadá (CHUM TV), España (Canal+), Hungría (M-RTL), Japón (Wowow), Noruega (TVNorge), Países Bajos, Reino Unido y Suecia (SVT).[87][88][89][90] En Argentina, Brasil, Chile y Uruguay se transmitió en HBO el 7 de diciembre a las 21:00, con repeticiones posteriores.[nota 2] En países como el Reino Unido y Brasil no se aplicaron censuras.[53] En este último, el evento generó interés entre los admiradores de la artista: el sitio Madonna Online informó que más del 80 % de su audiencia pertenecía a la comunidad LGBT, mientras que Folha de S. Paulo informó que quienes no disponían del canal lo grabaron o descargaron mediante eMule.[96] En Asia y Australia salió al aire el 20 de enero de 2007 en los canales Max y Channel V, respectivamente.[97][98]
Respuesta crítica y audiencia
El especial recibió comentarios generalmente favorables. La prensa destacó el carácter «impactante» del espectáculo y la dirección de Åkerlund, especialmente por sus cortes de edición «vertiginosos».[89][91][99] También hubo elogios para la música, la actuación de los bailarines y la energía y estado físico de Madonna.[92][99][100] El crítico Tony Boomer, del periódico mexicano El Norte, lo calificó como el «mejor programa especial» del año.[101] En contraste, Ronaldo Evangelista, de Folha de S. Paulo, opinó que la artista abusaba del el exhibicionismo y la ostentación, y describió el espectáculo como «medio tonto, medio exagerado, medio sin sentido».[102]
Al emitirse en la víspera del Día de Acción de Gracias, se esperaba que la controversia influyera favorablemente en su desempeño en los índices de Nielsen Media Research.[62] Sin embargo, la transmisión fue considerada un «fracaso» en términos de audiencia.[103][104][105] En Estados Unidos atrajo a 4,6 millones de espectadores,[nota 3] cifra descrita como «decepcionante» y un «fracaso de proporciones monumentales».[108][109][110][111] Tuvo un rendimiento débil en la franja demográfica de 18 a 49 años y, si bien superó a America's Next Top Model por solo 900 000 espectadores, quedó en cuarto lugar en el horario central, por detrás de Mentes criminales (16,6 millones), CSI: Nueva York (15,2 millones) y Jericho (9,8 millones), todas de CBS, así como de la película Cheaper by the Dozen (6,4 millones), de Fox.[103][106][107][109] Se posicionó en el número 78 entre los programas más vistos de la semana del 20 al 26 de noviembre.[109][112] Según E! Online, la controversia «no provocó ningún aumento en la audiencia, o tal vez la redujo».[111]
Contenido
The Confessions Tour consistió en dos formatos: una edición única en DVD y un paquete doble de CD+DVD.[7][113][114][nota 4] El paquete conjunto se presentó en un estuche forrado de satén que incluía un digipak con un libreto.[117] El South China Morning Post comentó que el conjunto venía «lujosamente empaquetado» y ofrecía una calidad de sonido e imagen «asombrosa».[118] Giovanni Bianco estuvo a cargo de la dirección creativa y el diseño del paquete.[119][120]
DVD
El DVD contiene el concierto grabado en el Wembley Arena de Londres el 15 y 16 de agosto de 2006 —fecha que coincidió con el cumpleaños de Madonna—, con una duración de dos horas y un repertorio completo de veintiún temas, entre ellos canciones recientes como «Hung Up», «Sorry» y «Get Together», y clásicos como «Like a Virgin», «Music», «Erotica» y «La isla bonita».[121][122] Además, se añadieron cuatro canciones que habían sido eliminadas de la transmisión televisiva en Japón, Europa y Estados Unidos por motivos de edición, como las interpretaciones de «Lucky Star» y «Forbidden Love», esta última interpretada con bailarines semidesnudos pintados con la Estrella de David y el símbolo del creciente y estrella del islam, así como la versión completa y sin censura de «Live to Tell».[90][116][123] El concierto, grabado con quince cámaras, marcó la primera grabación íntegra en DVD de un concierto de Madonna desde el lanzamiento en vídeo de la gira Drowned World Tour (2001).[26][30] Dirigido por Åkerlund y producido por Blackdog Films, el DVD contó además con la participación ejecutiva y conceptual de Madonna, Angela Becker, Guy Oseary, Kui Hsuing Li y John Payne, y de Åkerlund, David May y Sara Martin en las áreas creativa y musical.[119][124] Erik Broms fue responsable de la dirección de fotografía, mientras que Åkerlund, Philip Richardson, Johan Söderberg y Danny B. Tull se encargaron de la edición.[119] Esta fue la primera colaboración de Tull con la cantante; desde entonces, se convirtió en su editor habitual y trabajó en la mayoría de su obra audiovisual principal, incluidos videoclips, documentales y películas.[125][126]
Dividido en actos o segmentos, el espectáculo sigue una estructura narrativa que transita de la «oscuridad pecadora a la gran fiesta disco» del final.[127] Cada sección presenta colores y temáticas diferenciadas: negro y morado en la primera parte, con caballos como tema principal; naranja y rojo en las canciones de carácter religioso o político; blanco y negro en la sección de estilo rock, que posteriormente cambia a azul para la fase más «tranquila y romántica»; y blanco y plateado en el segmento final de música disco «total y desenfrenada».[127][128] De igual manera, en cada acto la cantante adopta distintos personajes, como una amazona, una figura «acrobática y alocada», una roquera y una «reina del baile» en el último segmento.[9] Jessica Sparks, de About.com, observó que se asemeja más a un «experimento de presentaciones multimedia» que a una película de concierto tradicional.[129] En esa línea, la dirección de Åkerlund incorpora elementos visuales de moda, como gráficos en 3D, imágenes fijas, cámara lenta y ángulos de cámara «creativos», que se superponen alrededor de Madonna durante su interpretación.[117][129] Chuck Campbell, del Quad-City Times, observó que el concierto se centra en el movimiento y en efectos visuales complejos, con alteraciones dramáticas del ambiente que acompañan los cambios de vestuario y los elementos escenográficos, como la cruz gigante con espejos de la que cuelga Madonna durante «Live to Tell».[130] Según El Periódico de Aragón, The Confessions Tour combina música y danza con un mensaje «político, espiritual y hedonista», una mezcla que se potencia en el formato DVD gracias a la «minuciosa realización» de Åkerlund.[19] En un análisis cultural sobre el porno chic publicado en el periódico noruego Dagbladet, el profesor Knut Kolnar interpretó el espectáculo como un «universo erótico» reflexivo, en el que se presentan cuerpos estilizados asociados a fetiches modernos y vanguardistas procedentes de subculturas pornográficas, al tiempo que se cuestionan convenciones tradicionales de género. Según el autor, desde esta perspectiva el concierto escenifica no solo el placer personal, sino también una forma de «sexo político», al explorar los límites del género, jugar con la sexualidad y vincular ritmo con erotismo.[131]
The Confessions Tour aparece en una relación de aspecto aproximada de 1.78∶1 en un disco de una sola cara y doble capa; la calidad de imagen fue optimizada para televisores de 16:9 y se presenta en formato panorámico.[128][132] En general, la actuación ofrece una imagen nítida y sólida, aunque en algunas tomas se perciben algo suaves y poco definidas, según el análisis de Colin Jacobson, de DVD Movie Guide.[132] La variación cromática proviene principalmente de la iluminación, con predominio de tonos púrpura y naranja. Los colores se muestran bien desarrollados y precisos; los negros son «profundos y densos», mientras que las escenas con poca luz resultan «claras y adecuadamente visibles».[132] Según el sitio DVDreamscape, la imagen presenta una definición «magnífica», con colores intensos y contrastes «impecables», sin llegar a la sobresaturación. La cámara sigue cada detalle y los efectos capturan la atmósfera de cada canción.[117] Frédéric Mignard, de CinéDweller, comentó que la imagen resplandece por sus colores «armoniosos y sofisticados» y por la precisión de su definición.[24]
El DVD no incluye una mezcla en Dolby Digital 5.1; su única pista multicanal corresponde a una banda sonora DTS 5.1, además de una mezcla estéreo PCM.[132] El campo sonoro se mantiene enfocado principalmente en la parte frontal, con la voz de Madonna situada en el canal central. Según Jacobson, los instrumentos se ubican con precisión y se integran de manera fluida, lo cual aporta «buena amplitud y definición»; no obstante, indicó que presenta una baja presencia en las frecuencias bajas que hace que los agudos resulten «demasiado prominentes».[132] La mezcla estéreo se beneficia de un sonido envolvente detallado y, a menudo, «espacializado», aunque no todos los instrumentos están separados en el espacio, a diferencia de los efectos de sonido y las secuencias.[117] En los canales envolventes predomina el ruido del público, aunque la música también se integra en mayor medida de lo habitual, y los instrumentos se perciben expansivos a lo largo de la pista.[132] La pista DTS 5.1, descrita como «impresionantemente fuerte», se reproduce «con magnificencia» y realza el espectáculo «con aires de discoteca gigante».[24]
El DVD incluye aproximadamente quince minutos de metraje adicional entre bastidores que no se emitieron en televisión, tituladas Je suis l'art (12:10), They're naughty children (1:35) y Rollerskating (1:39).[13][133] Je suis l'art presenya tomas de los ensayos acompañados de comentarios de Jamie King —director de la gira—, el coreógrafo Anthony Talauega y los bailarines Sebastien Foucan y Steve Nestar. They're naughty children se centra en los bailarines del espectáculo, mientras que Rollerskating aborda los ensayos de «Music».[132] Además, se incluyó una galería de quince fotografías inéditas del concierto tomadas por Giovanni Bianco.[13] Ofrecida como un montaje continuo, la compilación tiene una duración de un minuto y cuarenta y seis segundos.[132]
CD
La edición en CD incluyó trece de los veintiún temas interpretados en el concierto, con una duración de 73 minutos.[13][114] El material se centró principalmente en canciones de Confessions on a Dance Floor, aunque también se añadieron éxitos de su catálogo anterior, como «Lucky Star», «Like a Virgin», «Erotica» y «Music».[122][134][135] El disco omite «Get Together», «Live to Tell», «Forbidden Love», «Like It or Not», «Ray of Light», «Drowned World/Substitute for Love», «Paradise (Not for Me)» y «La isla bonita»; no obstante, «Get Together» y «Ray of Light» se incluyeron como pistas adicionales en la edición digital de iTunes.[132][136]
La estructura musical del concierto, a cargo de Stuart Price, sigue el concepto actual de la remezcla. Así, la mayoría de las canciones aparecen en versiones mejoradas, ligeramente distintas de las originales, en especial las de Confessions on a Dance Floor, o bien se presentan como remezclas extendidas de doce pulgadas, lo que da la impresión de una larga mezcla en vivo.[128][137][138] En cambio, los éxitos antiguos de Madonna se adaptaron a un sonido orientado a la música disco para encajar con el estilo del álbum.[137][138] Debido a la variedad de estilos musicales de las pistas, ha sido descrito como una grabación de disco —en particular por las interpretaciones de «Future Lovers» y «Erotica»—, de dance pop, pop rock y rock.[139][140][141][142] Según Tom Young, de la BBC, en consonancia con la atmósfera de música disco ininterrumpida de Confessions, el álbum en vivo es una «gran explosión de pop-dance con luces de neón».[143] Price estuvo a cargo de la mezcla del CD, mientras que Tim Young fue responsable de la masterización.[119][144]
Descrita como «surrealista», «Future Lovers» —la canción que abre el disco— se fusiona «suavemente» con una interpretación de «I Feel Love» (1977), original de Donna Summer y coescrita con Giorgio Moroder y Pete Bellotte.[130][145][146] Thomas Inskeep, de Stylus Magazine, comentó que sonaba «agradablemente futurista» en directo y creaba el ambiente «perfecto».[147] «Like a Virgin» se transforma en un «enérgico tema Hi-NRG» con teclados electrónicos.[137][138] El CD continúa con la «enérgica» «Jump», que no difiere demasiado de la versión de estudio, y el interludio «Confessions», en el que tres bailarines comparten experiencias personales que les cambiaron la vida.[6][130][147] Le sigue «Isaac», una canción con un toque «místico judío», acompañada del cantante Yitzhak Sinwani, quien toca un shofar y canta en arameo.[6][147] La «animada» y «fantástica» «Sorry» incluye fragmentos de la remezcla producida por Pet Shop Boys.[130] Según Stylus Magazine: «Escuchar a Neil Tennant acompañando a Madonna es emocionante en cualquier momento y en cualquier lugar, incluso si se trata de una grabación».[147] «Ray of Light» adquiere un toque punk «roquero y minimalista», mientras Madonna rasguea los acordes de una guitarra eléctrica.[145][148] «Music» se combina con «Disco Inferno» (1976), escrita por Leroy Green y Tyron Kersey e incluida en la banda sonora de Saturday Night Fever, para formar «Music Inferno».[119][147][149] El CD finaliza con una versión reelaborada de «Erotica», seguida de «Lucky Star» —reversionada con ritmos disco que finaliza con un sample de ABBA— y «Hung Up».[137][141][147]
Publicación
Anuncio y producción
En términos de discografía, The Confessions Tour marcó el segundo álbum en vivo de Madonna, después de I'm Going to Tell You a Secret, así como el vigésimo trabajo discográfico de su trayectoria general.[150][151] El álbum se editó tan solo siete meses después de I'm Going to Tell You a Secret, que documentó su anterior gira Re-Invention World Tour (2004).[152][nota 5] Además, fue el primer lanzamiento de Maverick Red y Semtex TV Productions, esta última una división de la compañía productora Semtex Girls, fundada por Madonna en febrero de 2006.[119][153][154]
Los primeros reportes sobre la publicación surgieron a finales de noviembre de 2006 tanto en el sitio oficial de la artista como en otros medios, que anunciaron un posible lanzamiento para diciembre.[87][155] En los días siguientes se reveló la lista de canciones del CD y DVD y la portada, así como la disponibilidad para su compra anticipada en Amazon y Fnac.[121][122][135][156] Los seguidores que reservaron el álbum anticipadamente a través del sitio oficial Icon recibieron como obsequio un llavero con forma de patín de ruedas con brillantina, disponible hasta agotar existencias.[157]
La portada fue tomada por el fotógrafo Steven Klein, colaborador habitual de Madonna, y revelada en primer lugar a los miembros de Icon, el club de admiradores de Madonna, a finales de noviembre.[124][155] Se había anunciado que la fecha de publicación sería el 22 de enero en el Reino Unido y otros mercados europeos, y al día siguiente se lanzaría en Estados Unidos.[134][155][158] Sin embargo, en un comunicado oficial, Warner pospuso la fecha una semana, debido a que parte del DVD aún no estaba editado y muchas escenas adicionales aún no habían sido decididas por la cantante.[7][159]
Lanzamiento y distribución
The Confessions Tour salió a la venta oficialmente el 24 de enero de 2007 en Argentina, en versiones CD+DVD y DVD.[160][161] Dos días después, estuvo disponible como descarga digital a través de la plataforma iTunes, e incluyó las interpretaciones en vivo de «Get Together» y «Ray of Light» como pistas adicionales.[136][162] En esa misma fecha, se editó en algunos territorios de Europa en formato doble (CD+DVD) y al día siguiente como edición única en DVD.[163][164][165][166] El 29 de enero se lanzó en el Reino Unido y otros mercados europeos,[20][143][167] mientras que al día siguiente en Estados Unidos y el resto del mundo.[13][133][168] En otros países hubo algunas excepciones; por ejemplo, en Australia se lanzó el 3 de febrero a través de Warner Music Australasia en sus dos versiones (DVD y CD+DVD).[113][169] A diferencia del resto de los mercados internacionales, la versión japonesa, publicada por Warner Music Japan el 7 de marzo, fue un paquete de DVD+CD y una edición única en CD.[90][116][170] La edición brasileña solo incluyó el concierto, pero no el CD en vivo.[53]
Debido a la escena de la crucifixión durante la interpretación de «Live to Tell», el DVD fue prohibido en Singapur y Malasia.[171] Según Warner Music, mientras que el material se distribuyó en toda Asia, aún estaba pendiente de aprobación en ambos países en febrero de 2007.[171] El periódico The Electric reportó que las autoridades locales consideraron la secuencia como «demasiado profana» para el público singapurense. Simon Nasser, de Warner Music, explicó que el lanzamiento se tornó inviable, ya que el equipo de Madonna no autorizó realizar cortes ni editar la producción, que muestra el concierto de forma completa.[172]
El 18 de abril de 2026, The Confessions Tour será publicado en formato de vinilo doble a través del sello Rhino. Esta edición limitada, con 5700 copias en Estados Unidos y 16 500 a nivel mundial, es exclusiva del evento anual Record Store Day y presenta los discos en colores rosa y púrpura, con efectos de salpicado (splatter) y explosión de colores (starburst).[173][174]
Promoción
En los días previos a la publicación del álbum, Warner Bros. subió las interpretaciones en vivo de «Ray of Light» y «Jump» como adelantos exclusivos de The Confessions Tour tanto en su canal de YouTube como en su página web oficial.[175][176] Ambos vídeos también estuvieron disponibles para streaming en otros medios como Los 40 y El País.[177][178] El 15 de enero, el sitio web de la artista publicó un anuncio de televisión del DVD/CD, que estuvo disponible para su visualización mediante enlaces de QuickTime y Windows Media.[179] Los internautas podían ver fragmentos del espectáculo en el apartado Video Player de su página oficial.[180] AOL lanzó un sitio dedicado al material que presentó videoclips del espectáculo, incluidos «Get Together», «Like a Virgin», «Jump», «Ray of Light», «Lucky Star» y «Hung Up», así como una galería de fotos y otras secciones sobre los momentos más polémicos de su carrera.[181] En Japón, Warner Music Japan creó un apartado especial en su sitio web para el lanzamiento del DVD+CD.[182]
Tras el lanzamiento de The Confessions Tour, el sello entregó a las emisoras radiales las presentaciones en vivo de «Future Lovers/I Feel Love» y «Music Inferno» como sencillos promocionales del álbum.[183][184][185] «Music Inferno» alcanzó el puesto 28 en la lista de música dance de Hungría y el 32 en Tubes in France, el conteo de sencillos más escuchados y vendidos de Francia.[186][187] Asimismo, ocupó el sexto lugar entre las canciones más populares de las radios de México durante la semana del 10 de mayo de 2007.[188] Entre el 26 de enero y el 23 de marzo, se realizaron fiestas (launch parties) por el lanzamiento en San Juan (Puerto Rico) y en múltiples ciudades de Estados Unidos, como Detroit, Chicago, Nueva York, Los Ángeles, Miami y Atlanta, entre otras.[189] En São Paulo, la tienda Saraiva del Morumbi Shopping organizó una maratón de dos días —celebrada el 1 y 2 de febrero— que comenzó con la transmisión del espectáculo, seguida de actuaciones en vivo de imitadores y drag queens, y continuó con la realización del juego «Todo sobre Madonna», en el que los fanáticos respondían preguntas relacionadas con su carrera.[190] Al día siguiente, el sitio web Madonna Online —con el apoyo de Warner Music— realizó una fiesta en la discoteca The Week, con capacidad para 5000 personas, donde participaron el artista Lemoiné y los DJ Douglas Penido y Julio Cesar. Durante el evento, se sortearon discos, camisetas y material promocional enviado a teléfonos celulares mediante Bluetooth.[190][191] En Guadalajara (México), el Angel's Club organizó un evento temático llamado The Confessions Tour Night Party, que fue animado por el DJ colombiano Rotsen, quien presentó sesiones de música progressive y house.[192]
El 29 de enero de 2007, Warner Music Canada, en conjunto con Empire Theatres, ofreció proyecciones exclusivas de The Confessions Tour en cines de Toronto, Vancouver, Calgary, Ottawa y Halifax. Los pases estuvieron disponibles a través de concursos radiofónicos, y en cada proyección se sortearon diez paquetes de premios que contenían un póster numerado de edición limitada, una copia del álbum y dos entradas de cine gratuitas; además, cada asistente recibió también un póster gratuito.[193] El sitio MadonnaTribe también organizó un concurso exclusivo, cuyos ganadores recibieron un paquete de premios con el CD/DVD y un póster de edición limitada, cortesía de Warner Music Canada.[193] En Australia, los lectores del Herald Sun podían obtener una copia del DVD enviando un mensaje de texto con la palabra «MADONNA», junto con su nombre y dirección, a través de una línea telefónica.[194] El 12 de febrero, la artista habló en exclusiva con Larry Flick para la estación estadounidense Sirius Radio sobre el lanzamiento del DVD.[195] En la entrevista, volvió a defender la presentación de «Live to Tell», en especial las imágenes que mostraban a los niños africanos huérfanos por el sida, y señaló que no era su intención enfadar a grupos religiosos: «El mensaje de Jesús era el de amar al prójimo como a ti mismo, y yo creo que esta gente lo necesita. Espero que el público capte el mensaje».[196][197] La entrevista salió al aire dos días después, el 14, en el horario de las 9:30 a. m. ET.[195]
Recepción comercial
América y Asia-Pacífico

En Estados Unidos, The Confessions Tour debutó en la decimoquinta posición de la lista Billboard 200 en la edición del 17 de febrero de 2007, con 40 000 copias vendidas en sus primeros siete días.[198][199] Representó la vigésima entrada de Madonna en el conteo desde el lanzamiento de su primer álbum en septiembre de 1983 y supuso una mejora respecto a su anterior disco en vivo, I'm Going to Tell You a Secret, que había ingresado en el número 33 en junio de 2006 con 25 000 unidades.[198][200] En su segunda semana descendió al puesto 66 y permaneció un total de seis semanas en la lista, hasta su última aparición el 24 de marzo en el número 193.[201][202][203] En términos de posición y cantidad de semanas, fue el vigésimo álbum más exitoso de la artista en dicho conteo hasta diciembre de 2009.[204] En esa misma edición del 17 de febrero de 2007, también debutó en las listas Internet Albums, Digital Albums e Indie Store Sales de Billboard, en las posiciones cuatro, nueve y trece, respectivamente.[205][206] La edición en DVD obtuvo mayor éxito, al permanecer dos semanas consecutivas en el primer lugar del conteo Top Music Videos (17 y 24 de febrero).[207] Con ello, se convirtió en el séptimo número uno de la cantante, después de Madonna (cuatro semanas en el número uno en 1985), Madonna Live: The Virgin Tour (diez en 1986), Ciao Italia: Live from Italy (ocho en 1988), The Immaculate Collection (cuatro en 1991), Drowned World Tour 2001 (una en 2001) y I'm Going to Tell You a Secret (dos en 2006).[208][209] En la lista anual de 2007, el DVD ocupó el decimonoveno puesto.[210]
En México, The Confessions Tour alcanzó la primera posición de la lista Top 100 y se convirtió en el álbum en inglés más exitoso de 2007, así como en el séptimo más vendido del año en general.[211] En Canadá, ingresó en la segunda casilla de la Canadian Albums de Billboard, solo por detrás de Not Too Late, de Norah Jones, y estuvo presente dos semanas en total.[212][213] En Argentina, debutó en el quinto lugar del conteo elaborado por la Cámara de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) en la edición del 17 de febrero; tres semanas más tarde ascendió al segundo lugar, por debajo de Amar es combatir, de la banda mexicana Maná.[212][214] En la categoría de DVD del país, ingresó en las listas mensuales en diversas ocasiones: alcanzó el cuarto lugar en julio de 2007, mientras que el paquete combinado (CD+DVD) llegó al quinto.[215] Al mes siguiente, el formato combinado descendió al undécimo puesto y la edición individual al decimonoveno.[216] Finalmente, el DVD alcanzó el primer lugar del ranquin mensual de julio de 2008.[217] En Brasil, el álbum se ubicó en la cuarta posición del listado publicado por Sucesso Magazine en la sección Hits of the World de Billboard.[218] El DVD había registrado 17 000 copias en preventa y, tras su lanzamiento, alcanzó la segunda posición según Vila cultural, además de finalizar en el decimotercer lugar entre los más exitosos del año.[53][219][220] De acuerdo con un reporte de El Periódico, el material también llegó al primer lugar en Chile.[221]
En Japón, el álbum debutó en el décimo lugar de la lista semanal de Oricon correspondiente al 19 de marzo de 2007 y posteriormente fue el tercer disco de música occidental más vendido en abril, detrás de la banda sonora de Dreamgirls y Not Too Late, de Norah Jones.[222][223] En Australia, no ingresó al conteo de álbumes, pero debutó en la primera posición del listado de DVD en la edición del 12 de febrero de 2007.[224] Permaneció cuatro semanas no consecutivas en lo más alto —las otras tres entre el 26 de febrero y el 12 de marzo— y finalizó en el vigesimoséptimo lugar de los DVD más vendidos del año.[225][226] En Nueva Zelanda, ingresó en la lista de álbumes en el puesto vigesimotercero y permaneció tres semanas.[227] En contraste, obtuvo un mejor desempeño en el listado semanal de DVD musicales del país, donde debutó en la cuarta posición el 26 de febrero de 2007.[228]
Europa

The Confessions Tour alcanzó el primer lugar en la Región Valona de Bélgica,[229] España,[230] Grecia,[231] Hungría,[232] Italia —donde permaneció dos semanas consecutivas en lo más alto—,[233] Portugal y República Checa;[234][235] en estos últimos dos países se mantuvo tres semanas seguidas en la primera posición.[234][236][237] Not Too Late, de Norah Jones, impidió que ingresara en el primer puesto de las listas oficiales de Alemania, Francia, Países Bajos y Suiza.[212][238][239] Se ubicó en la tercera posición en la Región Flamenca de Bélgica,[163] en la quinta en Dinamarca, Finlandia —donde se convirtió en el decimotercer top cinco de Madonna— y Polonia,[164][240][241][242] en la octava en Suecia,[243] en la novena en Escocia y en la décima en Irlanda.[244][245] Fuera de los diez primeros lugares, ocupó el decimoquinto puesto en Noruega y el trigésimo séptimo en Croacia.[246][247]
En el Reino Unido, el paquete combinado debutó en la séptima posición de la lista oficial con 22 227 ejemplares vendidos en su primera semana.[248][249] Marcó la decimoctava entrada de la carrera de Madonna y supuso un incremento respecto a I'm Going to Tell You a Secret, que había ingresado en el puesto dieciocho en junio del año anterior con 14 449 ventas.[248][250] Además, fue su único álbum en vivo en alcanzar los diez primeros lugares del listado.[251][nota 6] Estuvo presente cinco semanas, hasta el 10 de marzo, y también llegó al vigesimocuarto puesto en la lista de álbumes digitales más vendidos.[252] El favorable desempeño en los mercados europeos —en particular los debuts en el primer lugar en Valonia, España, Italia y Portugal, así como en el segundo en Alemania, Francia, Países Bajos y Suiza— permitió que debutara en la segunda posición del European Top 100 Albums, nuevamente por detrás de Not Too Late.[253][254] En su segunda semana, el álbum de Jones volvió a impedir que Madonna encabezara el conteo europeo.[255][256]
La favorable recepción de The Confessions Tour también se reflejó en las listas específicas de DVD, donde ocupó el primer lugar en Austria,[257] la Región Valona de Bélgica,[258] España,[259] Hungría,[260] Italia,[261] Países Bajos,[262] Portugal,[263] República Checa,[264] Suecia y Suiza.[265][266] Asimismo, logró la segunda posición en la Región Flamenca —solo por detrás de Symphonica in Rosso, de Marco Borsato—, la tercera en Finlandia y Grecia y la quinta en Dinamarca.[267][268][269][270] El material finalizó entre los diez DVD más exitosos de 2007 en Austria,[271] Bélgica,[272][273] España,[274] Finlandia —donde fue el DVD extranjero más vendido del año—,[275] Grecia,[276] Italia,[277] Países Bajos y Suecia.[278][279] En este último país también figuró en las listas anuales de 2008 y 2009, en los puestos 38 y 97, respectivamente.[280][281] Además, ocupó el undécimo lugar en el conteo anual de 2007 en Grecia y el decimotercero en Francia.[276][282]
Ventas y certificaciones
The Confessions Tour figuró entre los diez álbumes extranjeros más vendidos de 2007 en Hong Kong, según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI).[283] Recibió un disco de oro de la Associação Fonográfica Portuguesa (AFP) de Portugal y de la National Federation of Phonograph Producers (NFPF) de Rusia, por ventas de 10 000 copias en cada país.[284][285] También obtuvo certificaciones de oro de la Cámara de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF), la Belgian Entertainment Association (BEA) y la Asociación Neerlandesa de Productores e Importadores de Portadores de Imagen y Sonido (NVPI), en representación de 20 000, 25 000 y 35 000 ejemplares en Argentina, Bélgica y Países Bajos, respectivamente,[160][286][287] así como de la Asociación de Productores de Fonogramas y Videogramas de México (AMPROFON), por la distribución de 50 000 unidades.[211][288] En julio de 2013, la Industria Fonográfica Británica (BPI) lo certificó con un disco de plata tras superar las 60 000 copias en el Reino Unido.[289] En Estados Unidos, había vendido 77 000 unidades hasta comienzos de marzo de 2007.[290]
La edición en DVD obtuvo mayor éxito en certificaciones. Recibió un disco de oro en España y Brasil por la distribución de 10 000 y 25 000 copias, respectivamente —en este último caso, en solo una semana—.[172][291][292] También fue certificada con disco de oro en Finlandia y, con 6291 copias en 2007, se convirtió en el duodécimo DVD extranjero más vendido en la historia del país.[293][294] Obtuvo reconocimientos de platino en Portugal (8000 copias),[295] Austria y Polonia (10 000) y Australia (15 000).[296][297][298][299] Fue el segundo DVD más vendido durante el primer semestre de 2007 en Argentina, por detrás de Ahí vamos de Gustavo Cerati, y figuró entre los más vendidos de 2008.[300][301] CAPIF otorgó un disco de platino tanto a la edición individual en DVD como al paquete combinado (CD+DVD), por 8000 copias en cada formato.[161][299]
La Bundesverband Musikindustrie (BVMI) de Alemania reconoció a The Confessions Tour con dos discos de platino tras superar las 100 000 unidades.[302] Aunque no obtuvo certificación en Italia, vendió 25 000 copias desde su lanzamiento hasta el 15 de diciembre de 2007, según la revista Musica e dischi, lo que lo convirtió en el cuarto DVD más exitoso durante ese período.[303] Fue el vídeo musical extranjero más vendido del año en República Checa, con 7582 unidades.[304] Según Tom Whalley, presidente y director ejecutivo de Warner Bros. Records, el DVD superó el millón de copias vendidas a nivel mundial.[305][306][nota 7]
Recepción crítica
| Calificaciones | |
|---|---|
| Fuente | Calificación |
| About Top 40 | |
| About.com | |
| AllMusic | |
| Belfast Telegraph | |
| CinéDweller | |
| DVDreamscape | 8/10[117] |
| Entertainment Weekly | B+[309] |
| Folha de S. Paulo | |
| Gaffa | |
| Kelowna Capital News | CD: C DVD: B-[149] |
| Pitchfork | 4,2/10[150] |
| PopMatters | |
| Stylus Magazine | A-[147] |
| Sunday Business Post | |
| The Advertiser | |
| The Encyclopedia of Popular Music | |
| The Gazette | |
| The Morning Call | C[140] |
| The Province | A-[316] |
| Tom Hull – on the Web | A-[317] |
| Us Weekly | |
| Winnipeg Free Press | |
| Yahoo! | |
En términos generales, The Confessions Tour obtuvo reseñas favorables a variadas de la crítica musical. Basada únicamente en cuatro reseñas, recibió una puntuación promedio de 53 sobre 100 en el sitio Album of the Year.[319] Entre los comentarios más favorables, destacan los de Daily Record, que lo incluyó dentro de los discos de la semana, y The Rolling Stone Album Guide, que lo calificó como el mejor álbum en vivo de Madonna.[145][320] Gaffa, The Province y Expressen señalaron que el material ofrecía tanto o más que la experiencia real de ver el concierto en vivo.[311][316][321] El Sunday Business Post mencionó que valía la pena adquirirlo por el contenido del DVD, descrito como una «extravagancia visual», mientras que Los 40 enfatizó que se alejaba del típico concierto de rock y que «el gusto, el detalle y la originalidad marcan todo el metraje de la grabación».[312][322] Nelly Apaza Retamoso (La Opinión) comentó que el paquete combinado (CD+DVD) cobraba sentido porque cada concierto de la artista representa una «historia dicha» que mantiene una secuencia, donde las canciones se ajustan a un libreto complementado por escenografía y coreografías.[323] Para Jessica Sparks (About.com), el DVD rebosaba el mismo entusiasmo característico de Madonna y sus bailarines, y que la energía del concierto se transmitía íntegramente a la película.[129] Jornal do Boqueirão declaró que «haría bailar y vibrar tanto a los fanáticos de siempre como a los recién llegados».[14]
Fueron frecuentes los elogios a la escenografía, producción, vestuario y coreografía. Orlando Sentinel, South China Morning Post y O Estado de S. Paulo destacaron las imágenes, el espectáculo de luces, la actuación de los bailarines y el talento artístico de Madonna, que evocaba a Cecil B. DeMille, Bob Fosse y Steven Spielberg.[30][118][324] T'Cha Dunlevy, de The Gazette, resaltó los «decorados elaborados, los montajes de vídeo y sus impresionantes bailarines», que se combinan para crear un espectáculo «auténtico», «estilizado» y «deslumbrante».[315] Bill Lamb, de About Top 40, subrayó que la combinación de grandes canciones, una puesta en escena «fascinante» y una coreografía consumada daba como resultado una experiencia «brillante».[148] DVDreamscape lo describió como uno de los mejores conciertos de los últimos años y reconoció aspectos visuales como el espectáculo de luz y sonido, la puesta en escena, los bailarines, la coreografía, los decorados, el vestuario y la calidad de las retroproyecciones.[117] About Top 40, PopMatters y Winnipeg Free Press distinguieron el segmento de la cruz en «Live to Tell» como uno de los momentos más «poderosos», «grandilocuentes» e «impactantes».[8][141][148]
Numerosos críticos elogiaron la presencia escénica, energía y estado físico de la cantante, entonces de 48 años. Tiago Faria (Correio Braziliense) sostuvo que cumplió su promesa de «transformar el mundo en una gigantesca pista de baile»;[53] Celina Alberto (La Voz del Interior) afirmó que la «promesa de entretenimiento» se cumplía «con creces»;[25] y el Jornal do Commercio declaró que «emociona al público» con éxitos nuevos y antiguos y «exhibe todo el poder y el glamur» que la convirtieron en estrella mundial.[21] Danielle O'Donohue (The Advertiser) lo denominó un concierto «espectacular» que evidencia que la verdadera estrella es la propia cantante, cuya interpretación físicamente exigente comprueba que «hay pocos contendientes para su corona de Reina del Pop».[313] Según Jody Rosen, de Entertainment Weekly, demuestra su capacidad para crear escenas «impactantes» y «escandalosas», y afirmó que ningún otro artista convierte conciertos hechos en arenas en espectáculos de arte escénico de igual manera.[309] Dunlevy añadió que las escenas tras bambalinas confirmaban su imagen de perfeccionista y trabajadora «incansable».[315] Daryl D. (Blogcritics) expresó que resultaba «casi imposible creer» su nivel de energía; Celina Alberto (La Voz del Interior) afirmó que «hipnotiza y despliega talento y generosidad»; John Griffiths (Us Weekly) la describió como «deslumbrante»; y Marcelo Bruni comparó su energía con la de una adolescente de 25 años; y Thiago Ney (Folha de S. Paulo), John Wirt (The Advocate) y Brendan Butler (CinemaBlend) resaltaron tanto su agilidad, carisma y energía como la magnitud del espectáculo visual y moderno.[nota 8]
Durante poco más de dos horas, Åkerlund ofrece una dirección aérea colosal en la que la cámara parece dotada de ubicuidad, al filmar los momentos más extremos y romper con los tics televisivos de los espectáculos convencionales. Gracias a un montaje magistral, que mezcla con audacia lo que sucede en los distintos escenarios con las imágenes surrealistas de las pantallas, el resultado es prodigioso. —Reseña de Frédéric Mignard, de CinéDweller.[24] |
La dirección y edición de Åkerlund también recibieron comentarios favorables. Frédéric Mignard (CinéDweller) afirmó que estuvo a la altura de la desmesura del espectáculo y que el montaje «explosivo» otorgaba a cada canción una impronta visual propia.[24] Gianni Sibilla (Rockol) resaltó la combinación de efectos escénicos, interpretación musical y coreografías, mientras que Tara Brady (Hot Press) subrayó su enfoque «formalmente directo» y sin trucos de edición.[115][327] Jaroslav Špulák (Novinky) lo describió como un documental «prestigioso» y reconoció el «desfile de buenos montajes cinematográficos, espectaculares ralentizaciones y primeros planos detallados».[328] Carlos L. Malo (Reforma) reconoció la filmación desde distintos ángulos y el uso de la técnica de cámara lenta.[329] Keith Caulfield (Billboard) observó que la edición intensa y la veloz posproducción transformaron lo que podría haber sido un concierto «estático filmado para televisión».[330] Tony Clayton-Lea (The Irish Times) sostuvo que el espectáculo contaba con «algunos de los mejores valores de producción en giras de los últimos años» y resaltó la galería de fotos «de calidad».[331] Según Jessica Sparks, de About.com, el DVD establecía un nuevo estándar en la filmación de conciertos.[129]
A pesar de los elogios, el DVD también recibió reseñas variadas a negativas. O Globo lo nombró el «espectáculo pop más perfecto y completo del planeta» y afirmó que funcionaba mejor en DVD que en vivo, pero sintió que esa misma perfección técnica limitaba la improvisación y el contacto con el público.[128] Para Adriana Franco (La Nación), no era un lanzamiento «fuera de lo común» ni una «obra mayor», aunque reconoció que capturaba la esencia del concierto y destacaba la «fuerte presencia» escénica de Madonna y su capacidad para volver a ejercer su «reinado sobre las pistas del mundo».[127] Stephen Thomas Erlewine —de AllMusic— destacó el dinamismo visual y la eficacia del espectáculo, pero aseguró que solo sería interesante principalmente para los seguidores incondicionales.[137] Si bien lo denominó un espectáculo completo» y entretenido, Kelowna Capital News percibió su teatralidad como «fría y oscura».[149] El uso de simbolismo religioso en «Isaac» y «Forbidden Love» y la crucifixión en «Live to Tell» generaron críticas.[nota 9] El Daily Record comentó con ironía que la cantante hace su número de baile en barra ante un público «tan adorador que resulta casi vergonzoso» y «por poco logra evitar parecer una vieja vestida de jovencita».[333]
Los críticos cuestionaron el repertorio demasiado centrado en Confessions on a Dance Floor y la escasez de material extra. Un editor de Los 40 comentó que se echaba en falta otras canciones «imprescindibles» de Madonna, y Neil McKay (Belfast Telegraph) opinó que había demasiadas pistas «mediocres».[308][322] Bernard Zuel (The Sydney Morning Herald) lamentó que se dejaran de lado muchos de sus mejores temas en favor de imágenes «significativas» e intentos «ridículos» de fusiones interculturales.[332] Colin Jacobson y Keith Caulfield objetaron la brevedad de las imágenes detrás de cámara y la galería fotográfica, a la que describieron como «trivial», «minimalista» y «nada memorable».[132][330] CinéDweller también criticó el poco contenido extra y una galería «mediocre» cuando se esperaba un documental más profundo sobre la preparación del espectáculo. Asimismo, consideró «desconcertante» la decisión de Warner de presentar el combo de DVD+CD en un empaque con dimensiones de un disco compacto en lugar de una presentación estándar para DVD.[24] DVDreamscape opinó que el material tras bambalinas era apenas interesante, y About.com calificó el embalaje como «decepcionante» y el contenido adicional como «sorprendentemente flojo».[117][129] Mini Anthikad-Chhibber (The Hindu) cuestionó la necesidad de los extras y añadió que el DVD funcionaba mejor para proyectarse en pubs o usarse en fiestas que para una visualización atenta.[334]
Otro foco de críticas se centró en la edición, el apartado visual y la autenticidad de las actuaciones en vivo. Colin Jacobson observó que en ciertos pasajes los aspectos visuales se volvían «recargados» y «moderadamente insatisfactorios» por la superposición de las imágenes de las pantallas y los cortes rápidos.[132] Stephen M. Deusner (Pitchfork) y Daryl D. (Blogcritics) reprobaron los cortes rápidos, la escasez de tomas del público, los constantes cambios de ángulo, la sobreexposición de la iluminación y el exceso de efectos escénicos.[9][150] Brendan Bulter (CinemaBlend) notó que algunas imágenes «extrañas» ocupaban toda la pantalla del televisor con destellos persistentes, que lo hacía la parte «más floja y artificial».[326] Mark Brown (Rocky Mountain News) dudó de la autenticidad de las actuaciones y cuestionó el uso de vídeos pregrabados para cubrir sus «interminables cambios de vestuario».[335] Leandro Fortino (Folha de S. Paulo) calificó el espectáculo como una «gran decepción» por sus efectos «anticuados», la sincronía de labios, la desafinación en varias canciones y los discursos «vacíos y aburridos».[336] DVDreamscape notó un uso desmedido de pistas pregrabadas, con casi nula participación de los músicos en vivo, y Jaroslav Špulák (Novinky) objetó el empleo de playback, la falta de melodías fuertes y la poca emoción de Madonna.[117][328]
La edición en CD recibió mayoritariamente reseñas variadas a negativas. Entre los comentarios favorables, Chuck Campbell (Quad-City Times) elogió los clásicos «bien reelaborados» como «Like a Virgin», «Erotica» y «Music», y remarcó que era útil porque prescindía de las imágenes del DVD y permitía concentrarse en la música y en la «excelente voz en vivo» de la cantante.[130] Thomas Inskeep (Stylus Magazine) lo llamó un álbum «sensacional», con especial mención a las presentaciones de «Like a Virgin», «I Love New York» y el último segmento del concierto.[147] Tom Hull resaltó la potencia de la guitarra eléctrica en «I Love New York» y la forma en que el sonido del estadio resonaba dentro de la mezcla.[317] Peter Piatkowski (Yahoo!) subrayó que su voz se mantiene «increíblemente intacta y afinada de principio a fin», y Stephen M. Deusner (Pitchfork) observó que su voz había envejecido «sorprendentemente bien» y poseía un registro más profundo y contundente, aunque notó limitaciones en su respiración y fraseo en «Live to Tell».[138][150] El South China Morning Post calificó a «Music Inferno» como el mejor tema para bailar, pero sintió que la introducción de «Isaac» era «increíblemente molesta», similar a una trompeta que provoca migraña.[118] Jody Rosen (Entertainment Weekly) lo encontró «menos apasionante» que el DVD, aunque reconoció la calidad del repertorio.[309]
Las opiniones negativas del CD se centraron en el repertorio, edición y pérdida del elemento visual. Colin Jacobson (DVD Movie Guide) manifestó que la naturaleza editada del álbum lo hacía menos satisfactorio y sugirió que los fanáticos habrían preferido una versión completa en audio.[132] Tom Young (BBC) también criticó la edición de ciertas canciones, como la «prolongada maratón de aplausos» en «Future Lovers/I Feel Love» y la interacción «insufrible» con el público en «Hung Up». Si bien destacó la calidad de sonido, notó que los silbidos, aplausos y gritos eran constantes y que los cambios de escena parecían «innecesariamente largos».[143] La inclusión de los interludios «Confessions» y «Sorry (Remix)» fue ampliamente cuestionada por los medios, quienes señalaron que no se trataba de interpretaciones en vivo propiamente dichas e interrumpían el ritmo del álbum; incluso fueron calificados como los momentos más aburridos del material.[nota 10] Sobre el aspecto visual, Pitchfork y el Evening Standard expresaron que muchas canciones dependían de las imágenes y que, en su ausencia, la música quedaba relegada a un segundo plano y la experiencia se sentía incompleta.[150][337] Daryl D. (Blogcritics) compartió estas opiniones y llegó a afirmar que el CD podría ser «más útil como frisbee para tu mascota».[9]
La prensa también apuntó al estilo musical, la producción y la voz de Madonna. Stephen Thomas Erlewine, pese a reconocer una «cohesión sonora», indicó que el estilo era «estilizado y frío», lo que dificultaba su escucha aun cuando las reinterpretaciones de éxitos anteriores eran interesantes.[137] Según PopMatters, el problema fundamental del CD radicaba en que la mayoría de las pistas tenía un alto conteo de pulsaciones por minuto que, sumado a los «molestos gritos y alaridos entusiastas del público», destrozaba la continuidad y claridad auditiva.[8] Sunday Business Post mencionó que su voz débil sonaba «sospechosamente clara» en muchos temas, y Mark Brown (Rocky Mountain News) criticó el uso intensivo de pistas de acompañamiento y el «evidente retoque vocal».[312][335] Len Righi (The Morning Call) describió el CD como «música electrónica estruendosa de principio a fin».[140] Si bien elogió las versiones «decentes» de «Like a Virgin» y «Lucky Star», Nigel Gould (Belfast Telegraph) afirmó que el álbum «fracasa estrepitosamente» con «Sorry» y «Erotica», y la voz de la artista queda demasiado expuesta en algunas pistas.[338] Carlos L. Malo (Reforma) añadió que la ausencia de varios de sus éxitos más representativos y el predominio de sintetizadores, secuencias y cajas de ritmos electrónicas y dance alejaban el sentimiento de un verdadero concierto de pop.[329]
Reconocimientos
En la 50.ª edición de los Premios Grammy, celebrada en febrero de 2008 en el Staples Center de Los Ángeles, The Confessions Tour ganó en la categoría de mejor vídeo musical de formato largo.[339] El galardón fue otorgado a Madonna, a Åkerlund y a los productores Sara Martin y David May.[340] Representó la segunda victoria para la cantante en esta categoría después de Blond Ambition World Tour Live (1990), con lo que empató a Sting como los artistas con más triunfos en este rubro.[341] Asimismo, marcó el segundo Grammy para Åkerlund —tras su victoria por el videoclip de «Ray of Light»— y el séptimo de Madonna; hasta la fecha, permanece como el último premio de la Academia que ha recibido la cantante.[60][342][343] El material también fue premiado como mejor DVD de música internacional y vídeo musical extranjero más vendido en los Žebřík Music Awards y Anděl Awards de República Checa, respectivamente.[344][345]
En el sitio Album of the Year, fue incluido en el puesto 121 de los mejores álbumes de música electrónica de 2007, así como en las posiciones 13 y 99 de los álbumes nu-disco más destacados de la década y de todos los tiempos, respectivamente.[346][347][348] En septiembre de 2025, el sitio Skiddle lo incluyó en su lista de los mejores filmes de conciertos de la historia; el equipo de redacción destacó la coreografía y la puesta en escena «teatral y enérgica», y añadió: «Si algo tiene Madonna es que sabe cómo montar un espectáculo. En The Confessions Tour, está en pleno apogeo. Da la sensación de que solo ella podría lograr algo así».[349]
Lista de canciones
| The Confessions Tour DVD | ||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| N.º | Título | Escritor(es) | Duración | |||||||
| 1. | «Future Lovers / I Feel Love» | |||||||||
| 2. | «Get Together» |
| ||||||||
| 3. | «Like a Virgin» |
| ||||||||
| 4. | «Jump» |
| ||||||||
| 5. | «Confessions» |
| ||||||||
| 6. | «Live to Tell» |
| ||||||||
| 7. | «Forbidden Love» |
| ||||||||
| 8. | «Isaac» |
| ||||||||
| 9. | «Sorry» |
| ||||||||
| 10. | «Like It or Not» | |||||||||
| 11. | «Sorry (Remix)» |
| ||||||||
| 12. | «I Love New York» |
| ||||||||
| 13. | «Ray of Light» |
| ||||||||
| 14. | «Let It Will Be» |
| ||||||||
| 15. | «Drowned World/Substitute for Love» |
| ||||||||
| 16. | «Paradise (Not for Me)» |
| ||||||||
| 17. | «Music Inferno» |
| ||||||||
| 18. | «Erotica» |
| ||||||||
| 19. | «La isla bonita» |
| ||||||||
| 20. | «Lucky Star» | Madonna | ||||||||
| 21. | «Hung Up» |
| ||||||||
| CD | ||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| N.º | Título | Escritor(es) | Duración | |||||||
| 1. | «Future Lovers / I Feel Love» |
| 8:00 | |||||||
| 2. | «Like a Virgin» |
| 4:12 | |||||||
| 3. | «Jump» |
| 4:53 | |||||||
| 4. | «Confessions» |
| 3:53 | |||||||
| 5. | «Isaac» |
| 6:45 | |||||||
| 6. | «Sorry» |
| 5:03 | |||||||
| 7. | «Sorry (Remix)» |
| 3:44 | |||||||
| 8. | «I Love New York» |
| 5:36 | |||||||
| 9. | «Let It Will Be» |
| 4:45 | |||||||
| 10. | «Music Inferno» |
| 7:41 | |||||||
| 11. | «Erotica» |
| 4:55 | |||||||
| 12. | «Lucky Star» | Madonna | 3:50 | |||||||
| 13. | «Hung Up» |
| 9:50 | |||||||
| 73:07 | ||||||||||
| CD — Pistas adicionales de la edición de iTunes[136] | ||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| N.º | Título | Escritor(es) | Duración | |||||||
| 14. | «Get Together» |
| 5:22 | |||||||
| 15. | «Ray of Light» |
| 6:12 | |||||||
Notas
- Lista de canciones, compositores y duraciones extraídos de las notas de The Confessions Tour y de AllMusic. Las canciones del DVD no presentan duraciones, solo las de la edición en CD.[119][137]
- «Future Lovers» es un mashup con «I Feel Love», compuesta por Donna Summer, Giorgio Moroder, Pete Bellotte, producida por Moroder e interpretada por Summer.[119][146]
- «Music Inferno» es precedido por un popurrí titulado «The Duck Mixes the Hits», que incluye los siguientes sencillos de Madonna: «Borderline», «Erotica», «Dress You Up» y «Holiday».[119]
Posicionamiento en listas
Certificaciones y ventas
| País (organismo certificador) |
Certificación | Unidades certificadas/ Ventas[nota 11] |
|---|---|---|
| Álbum | ||
| Oro | 20 000 | |
| Oro | 25 000[299] | |
— |
77 000[290] | |
| Oro | 50 000[211] | |
| Oro | 35 000 | |
| Oro | 10 000 | |
| Plata | 60 000[299] | |
| Oro | 10 000 | |
| DVD | ||
| 2× Platino | 100 000[367] | |
| Platino | 8000[299] | |
(CD+DVD)[161] |
Platino | 8000[299] |
| Platino | 15 000[299] | |
| Platino | 10 000[299] | |
| Oro | 25 000[172] | |
| Oro | 10 000 | |
| Oro | 6291[293] | |
— |
25 000[303] | |
| Platino | 10 000[299] | |
| Platino | 8000 | |
— |
7582[304] | |
| Sumario | ||
| Mundo | — |
1 000 000[305][306] |
Historial de lanzamientos
| Fecha | País/Región | Formato | Discográfica | Refs. |
|---|---|---|---|---|
| 24 de enero de 2007 | Warner Bros. | [160][161] | ||
| 26 de enero de 2007 | Varios | Descarga digital | [136][162] | |
| Europa | CD+DVD | [163][164][165] | ||
| 27 de enero de 2007 | DVD | [166][368] | ||
| 29 de enero de 2007 |
|
[167][289] | ||
| Varios | [20][157] | |||
| 30 de enero de 2007 | [133][369][370] | |||
| Mundo | [49][121][168] | |||
| 3 de febrero de 2007 | Warner Music Australasia | [169][371] | ||
| 7 de marzo de 2007 |
|
Warner Music Japan | [90][116][170] | |
| 18 de abril de 2026 | Varios | 2×LP | Rhino | [173] |
Créditos y personal
Músicos e intérpretes
- Madonna: artista principal, voz, guitarra
- Marcus Brown: teclados
- Donna De Lory: coros
- Monte Pittman: guitarra
- Stuart Price: teclados, programación, dirección musical
- Nicki Richards: coros
- Steve Sidelnyk: batería
- Isaac Sinwani: voz
Composición y producción técnica
- Mirwais Ahmadzaï: composición
- Benny Andersson: composición
- Peer Astrom: composición
- Anders Bagge: composición
- David Collins: composición
- David Curtis: composición
- Bruce Gaitsch: composición
- Leroy Green: composición
- Henrik Jonback: composición
- Christian Karlsson: composición
- Tom Kelly: composición
- Anita Kerr: composición
- Tyrone Kersey: composición
- Christine Leach: composición
- Patrick Leonard: composición
- Madonna: composición
- Clive Maldoon: composición
- Rod McKuen: composición
- Giorgio Moroder: composición
- William Orbit: composición
- Shep Pettibone: composición
- Stuart Price: composición, mezcla
- Anthony Shimkin: composición
- Billy Steinberg: composición
- Donna Summer: composición
- Björn Ulvaeus: composición
- Pontus Winnberg: composición
- Tim Young: masterización
Dirección y diseño
- Jonas Åkerlund: dirección, edición
- Angela Becker: producción ejecutiva
- Giovanni Bianco: diseño de paquete (CD/DVD)
- Erik Broms: director de fotografía
- Seann Cowling: coordinador (DVD)
- Steven Klein: fotografía
- Kui Hsuing Li: producción ejecutiva
- Madonna: producción ejecutiva
- Sara Martin: producción
- David May: producción
- Guy Oseary: producción ejecutiva, fotografía, galería fotográfica
- John Payne: producción ejecutiva
- Philip Richardson: edición
- Johan Söderberg: edición
- Danny B. Tull: edición
- Raena Winscott: productora asociada
Créditos adaptados de las notas del CD+DVD de The Confessions Tour y de AllMusic.[119][144]
Véase también
Notas
- Atribuido a ABC,[3] The Observer,[6] Los 40[7] y PopMatters.[8]
- Según el New York Post, el especial fue visto por 4,7 millones de espectadores, mientras que The New York Times reportó que el número exacto fue 4,8 millones.[106][107]
- A diferencia de I'm Going to Tell You a Secret, cuyo elemento central era un extenso documental sobre el detrás de escena del Re-Invention World Tour —como el proceso de selección de bailarines, ensayos, armado del escenario, tomas en camerinos y trastiendas y secuencias de la vida de la cantante fuera de la gira—, The Confessions Tour se centró exclusivamente en capturar el concierto completo.[127][137]
- Hasta septiembre de 2013, Madonna había publicado cuatro álbumes en vivo, de los cuales solo The Confessions Tour debutó entre los diez primeros puestos de la lista. I'm Going to Tell You a Secret ingresó en el puesto 18 en junio de 2006, Sticky & Sweet Tour (2010) debutaría en la posición 17 y MDNA World Tour (2013) en el número 55.[250]
- Según un comunicado de prensa de la compañía Live Nation, para la que Madonna firmó en 2007, The Confessions Tour vendió exactamente 1,2 millones de copias en todo el mundo hasta octubre de ese año.[307]
- Atribuido a Blogcritics,[9] La Voz del Interior,[25] Folha de S. Paulo,[310] Us Weekly,[318] O Estado de S. Paulo,[324] The Advocate[325] y CinemaBlend.[326]
- En algunos países, el número de copias requeridas para alcanzar una certificación (disco de oro, platino o diamante) ha cambiado a lo largo de los años. Por esta razón, las unidades certificadas incluyen una referencia para corroborar dichas cifras, algunas de ellas ya figuran en la certificación otorgada al álbum.