Nantenin Keïta es la hija del músico maliense Salif Keïta,[3] nacida el 5 de noviembre de 1984 en Mali, Bamako, vino a vivir a Francia cuando tenía dos años, en la provincia de Saint-Quentin-en-Yvelines, en la región de París.
Tiene albinismo hereditario de parte de su padre ,[4] una condición que la hace ser muy delicada a la luz del sol y tener problemas con su piel. Su padre decidió que se mudarían a Francia para que ella no sufriera la discriminación que sufrió él por ser un albino negro, además corría el riesgo de ser asesinada debido a las creencias en África donde la gente con albinismo tienen partes de su cuerpo con propiedades curativas para ciertas enfermedades y son considerados como receptores del presagio o la desgracia. Debido a esto sus padres deciden llevarla a Francia a los 2 años.
Nació con una discapacidad visual importante, con un 0,7 y 0,8 décimas en los ojos, con distinción de colores y distancias vinculados a este rasgo genético, práctica su actividad deportiva en la categoría paralímpica .[5] Una de sus luchas: ser considerada deportista, intérprete, antes de ser percibida como discapacitada.[6]
Graduada con un BTS (Diploma Técnico Superior) en acción comercial, Nantenin Keïta ha sido empleada desde el 2009 en el grupo Malakoff, Medéric (Malakoff Humanis), el cual respalda su carrera deportiva. En el departamento de recursos humanos, su función es promover la inclusión de las personas con discapacidad y su desarrollo a lo largo de su trayectoria profesional.
En Bamako, la fundación Salid Keïta cuenta con un equipo de 700 miembros, a quienes Nantenin Keïta y su padre apoyan tanto como pueden, a pesar de sus respectivas agendas y la distancia. La asociación se dedica principalmente a ayudar a los malienses.[6]