Oceanogràfic
acuario en Valencia, España
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El Oceanogràfic[1] (en castellano: Oceanográfico)[2][3][4] es el acuario más grande de toda la Unión Europea,[5] situado en la ciudad española de Valencia, dentro del complejo arquitectónico, cultural y de entretenimiento de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
| Oceanogràfic | ||
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| Oceanográfico | ||
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Edificio de acceso | ||
| Ubicación | ||
| País |
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| • Comunidad |
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| • Localidad | Valencia | |
| • Ubicación | Ciudad de las Artes y las Ciencias | |
| • Dirección | C/ Eduardo Primo Yúfera 1B | |
| Coordenadas | 39°27′10″N 0°20′53″O | |
| Características | ||
| Tipo | Acuario público | |
| Creación | 14 de febrero de 2003 | |
| Inauguración | 14 de febrero de 2003 | |
| Colecciones | ||
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| Información del edificio | ||
| Arquitecto | Félix Candela | |
| Mapas y planos | ||
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| Sitio web oficial | ||
Fauna

Alberga más de 35 000 ejemplares de unas 780 especies diferentes: como delfines, belugas, leones marinos, focas, pingüinos, tortugas, tiburones, rayas, peces, medusas, estrellas, erizos, crustáceos, entre otros, cangrejos araña, además de reptiles y aves típicas de zonas húmedas, como las que viven en la Albufera de Valencia y en los manglares tropicales.
En el Oceanogràfic se representan los principales ecosistemas marinos del planeta, con instalaciones dedicadas a los siguientes ambientes acuáticos: mediterráneo, humedales, mares templados y tropicales, océanos, Antártico, Ártico, islas y mar Rojo, además del delfinario, con 24 millones de litros de agua y una profundidad de 10,5 metros. El Restaurante Submarino y el edificio de acceso que da la bienvenida a los visitantes, destacan por las espectaculares cubiertas diseñadas por Félix Candela.[6]
Es miembro de Asociación Europea de Zoos y Acuarios[7] y es el primer acuario de Europa acreditado por la Asociación de Zoos y Acuarios americana (AZA), una de las acreditaciones más exigentes del mundo en cuidado animal y la certificación de bienestar animal que otorga la American Humane (AH) a través de su programa Humane Conservation.[8]
Arquitectura
Aunque suele asociarse al arquitecto valenciano Santiago Calatrava la autoría de la Ciudad de las Artes y las Ciencias en su conjunto, el Oceanogràfic no fue diseñado por él, sino por los arquitectos Félix Candela y José María Tomás Llavador, con la ayuda de los ingenieros Alberto Domingo y Carlos Lázaro, autores estos últimos del diseño estructural de las cubiertas. Es la única gran pieza de la Ciudad de las Artes y las Ciencias no diseñada por Calatrava. Fue inaugurado el 14 de febrero de 2003 y, desde el año 2016, se encuentra gestionado por la empresa Avanqua.[6]
Ocupa una superficie de unos 110 000 m², con 42 millones de litros de agua salada y una profundidad de 10,5 m. Para su construcción se utilizaron 6761 m² de paneles de metacrilato de hasta 33 cm de espesor, 150 000 m³ de hormigón y 15 000 toneladas de acero. El agua salada es bombeada desde la playa de la Malvarrosa, habiendo pasado todos los requisitos necesarios de calidad, a través de 25 km de tuberías con diámetros de 1,4 cm a 1,3 m.[9]
Su elemento más característico son las cubiertas de hormigón en forma de paraboloides hiperbólicos, una tipología estructural de la que Candela fue uno de los mayores especialistas del siglo XX. Estas superficies curvas permiten cubrir grandes espacios con un espesor muy reducido, combinando una extraordinaria resistencia con una apariencia ligera y elegante. La geometría hace que las cubiertas parezcan flotar sobre el agua, reforzando la sensación de ligereza.[9]
El diseño se inspira claramente en el mundo marino. Las cubiertas recuerdan a nenúfares, conchas o mantarrayas emergiendo de los estanques que rodean los edificios. En lugar de imponerse sobre el paisaje, la arquitectura busca integrarse con él mediante amplias láminas de agua que reflejan las estructuras y multiplican visualmente su tamaño.[9]
Uno de los edificios más emblemáticos es el Restaurante Submarino, situado bajo un gran lago central. Su cubierta adopta una forma radial que recuerda a un nenúfar abierto, mientras que el comedor queda rodeado por un enorme acuario, permitiendo que los visitantes coman completamente envueltos por el ambiente marino.[9]
La organización del complejo responde también a un criterio temático. Cada edificio alberga un ecosistema diferente —Mediterráneo, Océanos, Ártico, Antártico, Humedales o Mar Rojo—, de modo que la arquitectura acompaña el recorrido del visitante. Los edificios son relativamente bajos y dispersos, evitando competir visualmente con el resto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y favoreciendo la continuidad entre espacios abiertos y cerrados.[9]
Desde el punto de vista constructivo, el Oceanogràfic representa la culminación de las investigaciones de Candela sobre las láminas delgadas de hormigón armado, una tecnología que permite crear estructuras muy eficientes utilizando una cantidad mínima de material. Esta filosofía estructural contrasta con el lenguaje de Calatrava, basado en grandes piezas escultóricas de hormigón blanco y acero. Mientras Calatrava busca el impacto monumental, Candela persigue la eficiencia estructural y la elegancia geométrica.[9]
Controversias
Varias organizaciones animalistas han protestado porque consideran que las condiciones en las que se encuentran los animales en este lugar no son adecuadas. En julio de 2007, la organización DefensAnimal.org realizó una protesta contra el Oceanografic expresando su rechazo a la utilización de animales para «alimentarnos, vestirnos, divertirnos o experimentar».[10]
En 2009, Proyecto Gran Simio pidió el cierre de todos los zoológicos con delfinarios de España por incumplir la ley y aseguró «no comprender cómo el Oceanográfico de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, tiene un delfinario con delfines y un beluga solitario, siendo una entidad que, "pretende ser seria, científica, cultural y ajena al maltrato animal" pero en la que los delfines son obligados a realizar números circenses».[11] En junio de 2013 pidió a la administración que trasladase a un centro de recuperación a las belugas del Oceanogràfic.[12][13]
En 2011 una activista de la organización AnimaNaturalis se disfrazó de sirena con la intención de expresar que todos los animales que viven en L'Oceanogràfic están «privados de libertad».[14][15]
Los activistas Vegan Streakers también realizaron una protesta en el lugar.[16]
En junio de 2023, la organización internacional World Animal Protection publicó un ranking de países europeos con más delfines en cautiverio en el cual España ocupa el número 1. En ese estudio se hace referencia a que el Oceanogràfic se encuentra a la cabeza de los centros que utilizan delfines con fines de entretenimiento, con una veintena de delfines encerrados.[17]
El 16 de agosto de 2023, seis organizaciones de protección animal (AnimaNaturalis, FAADA, fundación firmm, Océanos de Vida Libre, Valencia Animal Save y World Animal Protection) publican una carta pública pidiendo al Oceanogràfic que detenga la cría de delfines en cautividad y se plantee un cierre progresivo de los espectáculos.[18][19][20]
El Oceanogràfic así mismo, también ha recibido críticas relativas al cuidado de los animales por parte de extrabajadores de este.[21][22]
