Pabellón de Argentina (Exposición Iberoamericana)
edificio en Sevilla
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El pabellón de Argentina para la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 se encuentra en el paseo de las Delicias, frente a la glorieta de Buenos Aires. Mezcla el estilo indígena peruano y boliviano con el barroco.[3]
| Pabellón de Argentina | ||
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Conservatorio Profesional de Danza Antonio Ruiz Soler | ||
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El pabellón desde los jardines de las Delicias. | ||
| Localización | ||
| País | España | |
| Ubicación | Glorieta de Buenos Aires, paseo de las Delicias, Sevilla, Andalucía, España. | |
| Coordenadas | 37°22′22″N 5°59′26″O | |
| Información general | ||
| Nombres anteriores | Pabellón de Argentina | |
| Usos | Pabellón de exposición | |
| Estilo | Neobarroco | |
| Finalización estimada | 1925[1] | |
| Propietario | Ayuntamiento de Sevilla[2] | |
| Diseño y construcción | ||
| Arquitecto | Martín Noel | |
Historia y pabellón

Argentina mostró su intención de participar en la entonces Exposición Hispanoamericana en 1911. En 1920 Marco M. Avellaneda Lows, del Ministerio de Agricultura argentino, se coordinó con el Comité de la muestra.[4]
El departamento de Mendoza se comprometió a participar y el arquitecto José Espiau y Muñoz realizó el diseño de su pabellón en agosto de 1920, aunque finalmente no se edificó.[5] El único pabellón de Espiau realizaría para la muestra fue el de la empresa sevillana de sombreros Fernández y Roche en 1928.[4]
En 1923 visitaron argentina los doctores españoles Sebastián Recasens y Girol y Florestan Aguilar[6] para comprobar el interés de aquella república en participar.[4] El marqués de Amposta se encargó de propiciar la participación de Argentina.[4] El presidente Marcelo Torcuato de Alvear la aprobó por Decreto del 15 de mayo de 1925, convirtiéndose Argentina en el primer país en hacerlo oficial. Se solicitó en mayo de aquel año 52 500 metros cuadrados en Sevilla, aunque finalmente se ocupó menos.[7]
Argentina presentó a la exposición con cuatro pabellones. El oficial del país, realizado por el argentino Martín Noel en estilo neobarroco, y otros tres más pequeños que han desaparecido. De los tres pequeños uno era para la exposición de productos industriales y hay poca información sobre él, mientras que los otros dos fueron para los periódicos La Prensa, realizado por Martín Noel, y La Nación, realizado por el sevillano Antonio Jiménez. Estos dos diarios de Buenos Aires era muy famosos y tenían mucha difusión en toda Sudamérica.[8]
En enero de 1926 Noel embarcó hacia Vigo con su proyecto de pabellón. El 7 de abril de 1926 el rey Alfonso XIII, junto a una compañía de marinos del crucero Buenos Aires, entregó los terrenos al embajador argentino Carlos Estrada. En el acto estuvieron presentes los arquitectos Martín Noel y Antonio Arévalo Martínez.[9]
Las obras del pabellón, con una superficie total construida de 4.500 metros cuadrados,[10] comenzaron a principios de 1926 a cargo del constructor Moscatelli.[11]
Moscatelli ya había construido previamente el Pabellón de Argentina de la Exposición de Río de Janeiro de 1922, diseñado por el arquitecto Alejandro Christophersen.[11]
La decoración del pabellón está basada en un proyecto de 1927. Fue realizada con el asesoramiento del historiador argentino José Torre Revello. Los relieves fueron realizados por José Lafita Díaz, la carpintería por Manuel Casana Gómez, los faroles y la rejería por Ortega y la cerámica por la fábrica Montalván de Triana.[12] El gibraltareño Gustavo Bacarisas pintó las escenas de los zócalos de azulejos.[13]
Los trabajos terminaron en marzo de 1928.[11]
En marzo de 1929 se constituyó la Comisión Argentina de la muestra.[14]
El edificio que se conserva es de estilo neobarroco aunque incluye algunos elementos iberoamericanos y mestizos.[1] En 1929 el Gobierno de España creó una cátedra de Arte Hispano-Colonial Americano que inauguró Noel con el curso de Arquitectura Colonial en América.[1] En 1930 Martín Noel fue nombrado Hijo Adoptivo de Sevilla.[15]
Desde 1949 fue sede del instituto de educación secundaria Murillo. En 1991 este instituto se trasladó a la calle Ramón y Cajal.[16] Desde 1993 pasó a ser la sede de la Escuela de Danza de Sevilla. También se le cedió a esta escuela el uso del pabellón de Guatemala.[17] En el siglo XXI pasó a llamarse Conservatorio Profesional de Danza Antonio Ruiz Soler, por el artista sevillano de ese nombre.