Pacha (cosmovisión andina)
concepto en la mitología inca para dividir las diferentes esferas del cosmos
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La pacha (en quechua: pacha [patʃa], a menudo traducido como "mundo", "tierra", "época", "espacio-tiempo", "totalidad", "universo", "cosmos")[1] [2] es un concepto cosmológico andino que asocia el mundo físico y el espacio con el tiempo,[3] y correspondiente al concepto de espacio-tiempo.[4] [5]
El significado literal de la palabra en quechua es "lugar". Pacha puede tener varios significados en diferentes contextos, y se ha asociado con las diferentes etapas y niveles en el desarrollo progresivo del cosmos hacia la discontinuidad y diferenciación de formas,[3] y se le ha atribuido como codificación de un concepto inca para dividir las diferentes esferas del cosmos similar a "reino" o "realidad".[6] Esta última interpretación, cuestionada por algunos lingüistas ya que tales nombres de esferas pueden haber sido producto de la innovación léxica de los misioneros (y de la influencia cristiana), se refiere a "lugares reales y concretos, y no a otros mundos etéreos".[7]
Definición
En lenguas quechuas contemporáneas, pacha significa "lugar, tierra, suelo, región, época, era, totalidad, espacio, tiempo, universo".[8] [9] [10] El uso de la palabra para describir tanto una dimensión espacial como temporal ha sido reconstruido, con el mismo significado, en protoquechua pacha.[11] [12]
En quechua clásico, la palabra parece haber significado "mundo" o "universo" cuando no está asociada con otras palabras. A menudo estuvo presente en nombres propios importantes en las culturas prehispánicas andinas, como el teónimo ⟨Pachacamac⟩ pacha kama-q o ⟨Pachacuti⟩ pacha kutiy.
En la época precolombina, el término pacha designaba un concepto cultural específico, difícil de traducir a las lenguas europeas. Pacha a menudo se traduce como "mundo" o "tierra" en quechua, pero el concepto también incluye un contexto temporal de significado. Catherine J. Allen escribe que "La palabra quechua pacha puede referirse a todo el cosmos o a un momento específico en el tiempo, con una interpretación que depende del contexto".[1] Allen, por lo tanto, elige traducir el término como "momento-mundo". Las pachas se superponen e interactúan en la cosmología inca presentando tanto un orden material como un orden moral. El Dr. Atuq Eusebio Manga Qespi, un hablante nativo de quechua, ha sugerido que pacha debería traducirse al español como espacio-tiempo.[13]
Concepto cosmológico de pacha
En el mundo andino precolombino, la concepción del tiempo estaba asociada al espacio, ambos llamados colectivamente pacha (lugar), que estaba en continuo desarrollo hacia el orden y hacia la "diferenciación funcional y discontinuidad de las formas [en el marco del concepto de dualidad equilibrada entre dos opuestos complementarios, o yanantin], factores de complementariedad [de pares] más que de rivalidad, por tanto de paz y productividad".[3] Sin embargo, en lugar de representar un estado de cambio o progreso constante, representó un "equilibrio puntuado" y un orden, interrumpido por momentos de cambio radical.[14]
De acuerdo con los conceptos andinos de dualidad, complementariedad y oposición, el espacio-tiempo fue concebido en relación con ciertos eventos, relaciones sociales, vitalidad (camaquen), ser social, ciertas huacas (constelaciones, ancestros y deidades personificadas en el paisaje).[15] Existieron varias divisiones geográficas espacio-temporales, con fuertes connotaciones políticas e ideológicas, en Cuzco y en el Imperio incaico, que mostraban el estatus social y la posición de grupos y lugares, e influían en la organización administrativa de los curacazgos andinos.[16] [5] [14]
Desarrollo progresivo y cíclico hacia el orden
Los incas (y en general, las culturas andinas) comprendían el tiempo como cíclico, integrado en el concepto de «Pacha» (que abarca el espacio, el tiempo y el orden cósmico). No concebían la historia como una línea recta con un comienzo claro, un progreso constante y un final definitivo, como en muchas narrativas históricas occidentales modernas (influenciadas por el judeocristianismo y la idea del progreso lineal).[17]
El desarrollo espacio-temporal del cosmos se dividió en varias etapas fundamentales en el desarrollo del mundo: la era presolar, durante la cual los hombres vivieron en la penumbra, que se cerró con el acontecimiento de la llegada del Sol, estableciéndose la alternancia entre la noche y el día; la era solar, dividida en dos períodos por el advenimiento del gran diluvio llamado Unu Pachacuti ("inversión del espacio-tiempo, o retorno del tiempo, por el agua"), un primer período donde las huacas dominaron los estados andinos, y un segundo período durante el cual se mantuvieron las relaciones de oposición y complementariedad entre las llaqtas, espacios urbanos, y los urqu, tierras deshabitadas de las montañas, personificando ahora los antiguos señores huacas los espacios naturales que rodean y definen la identidad de las entidades socioterritoriales y políticas andinas; y luego el Purum Pacha y el Inka Pacha, siendo la primera era la preincaica supuestamente inculta y bárbara, y la segunda la era Incaica, en la que, a raíz de las conquistas del Sapa Inca Pachacútec ("revolución" o " cataclismo") que marcan una "especie de "vuelta al punto de partida", tras el agotamiento de las fuerzas [camaquen] de la era que terminaba" y que luego pasó a ser la vieja era asociada al caos, el imperio incaico es el encargado de la tarea civilizadora y ordenadora del mundo posdiluviano,[3] en particular para retrasar el fin y el reinicio cíclico del mundo.
Los cronistas del período colonial mencionaron varias pachas, de diferente número. Según Garcilaso de la Vega, fueron sólo dos, mientras que Pedro Sarmiento de Gamboa habló de tres épocas, y Felipe Guamán Poma de Ayala de cinco.[18]
Esferas de naturaleza espiritual
Según varios antropólogos, historiadores y lingüistas, existían dos "reinos" o "mundos" espaciotemporales denominados Pacha, además de "Esta Pacha".[19] Este postulado se basa en compuestos quechuas utilizados en fuentes coloniales para expresar conceptos cristianos, pero que apuntan a un uso prehispánico vinculado con conceptos cosmológicos. Ese es el caso de Hanaq pacha o Hanan Pacha y de Ucu Pacha o Ukhu Pacha, que se usaban para "cielo cristiano" e "infierno cristiano", respectivamente, desde al menos el primer texto escrito en quechua y los primeros diccionarios quechuas.
La tradición andina concibe el universo como un sistema vivo e interconectado, donde los diferentes planos de existencia no están estrictamente separados, sino que están interrelacionados a través de dualidades complementarias (yanantin) y ciclos de creación y destrucción (pachakuti).
Estos reinos no son únicamente espaciales, sino simultáneamente espaciales y temporales.[20]Aunque el universo habría sido considerado un sistema unificado dentro de la cosmología inca, la división entre los mundos es parte del dualismo prominente en las creencias incas, conocido como yanantin. Este concepto de dualidad consideraba que todo lo que existía tenía dos características complementarias opuestas (femenino y masculino, caliente y frío, positivo y negativo, oscuridad y luz, orden y caos, etc.).[21] [22]
Hawa Pacha
En la cosmovisión andina, el Hawa Pacha (mundo exterior o "mundo de afuera") es un reino invisible que trasciende el espacio-tiempo convencional, actuando como un océano infinito donde vibran mundos, dimensiones y realidades, trascendiendo el universo visible y otros planos conocidos. Este mundo representa realidades que van más allá de nuestra percepción directa; una esfera más sutil del cosmos, relacionada con el universo invisible, los tiempos y las dimensiones que escapan a los sentidos humanos.[23][24]
Hanan Pacha
Hanan Pacha (el mundo superior) es el reino celestial; se refiere a los mundos de arriba. Según los escritos de Diego González Holguín y Domingo de Santo Tomás, este mundo se interpreta como una entidad de dos partes: Janan Pacha (el cielo físico) y Janaj Pacha (el cielo metafísico).[25]
Hakaq Pacha
El Hakaq Pacha o Haqay Pacha (mundo del más allá) es el reino asociado con el “más allá” o el mundo trascendente de los espíritus. Algunas descripciones lo ubican dentro o más allá del Hanan Pacha, mientras que otras lo presentan como un reino separado: el reino de los espíritus, los ancestros exaltados o aquello que existe más allá de lo perceptible a los sentidos humanos.[26] [27]
Kay Pacha
Kay Pacha (el mundo del aquí y ahora) es el plano material, el mundo perceptible, la realidad tangible y visible donde se desarrolla la existencia humana, la naturaleza visible y las interacciones diarias entre lo físico y espiritual.[28] Kay Pacha pudo haber estado frecuentemente afectado por la lucha entre Hanan Pacha y Hurin Pacha.[20] Este reino originalmente no habría tenido la subordinación y el estatus inferior en relación con el reino superior que tiene en la concepción cristiana.[29]
Hurin Pacha
Hurin Pacha (mundo inferior) es considerado el inframundo andino; sin embargo, la concepción de este plano existencial andino difiere con el inframundo cristiano o infierno. Como reino asociado con la muerte, se encuentra regido por Supay y, al mismo tiempo, está habitado por otros seres inframundanos que atormentan a los vivos. También se asocia con la fertilidad, la luna, los animales nocturnos, la oscuridad y el caos, y este plano está atravesado por un mar subterráneo.[30] [31]
Uku Pacha

Uku Pacha (mundo interior) se considera el mundo de la oscuridad eterna, donde reside la máxima encarnación de la noche: la fuerza antagónica al poder celestial, el poder generador. No es lo mismo que Hurin Pacha, aunque en algunos casos se suele considerar la parte más profunda del inframundo. Tanto Hurin Pacha como Uku Pacha son términos que se confunden en las crónicas, y es posible que existieran otros nombres que se hayan olvidado con el tiempo debido a la evangelización.[32]
Se ha propuesto que los colonizadores españoles redujeron esta cosmovisión a tres niveles con el fin de hacerla compatible con el simbolismo cristiano.
Controversias
Algunos historiadores, antropólogos y lingüistas critican la existencia del concepto de Pacha en el pensamiento andino precolombino, que se basa en gran medida en la crónica de 1616 del cronista indígena Guamán Poma de Ayala. Este cronista, escribiendo en un contexto político particular, pensó, al igual que el Inca Garcilaso de la Vega, que los emperadores incas prepararon a los Andes para recibir el catolicismo, comparando eventos del desarrollo cosmológico andino con la historia occidental, en particular usando la palabra "diluvio" para describir Unu Pachacuti, y por lo tanto comparando la destrucción del mundo por la deidad creadora Huiracocha con el diluvio bíblico.[18]
El arqueólogo Pierre Duviols señala que Guaman Poma, adoptando una forma de pensar occidental, utilizó, junto con otros cronistas, el concepto de "edades" para describir supuestos ciclos, que era una parte importante del pensamiento griego antiguo.[18] Las principales críticas a la concepción de pacha apelan a la falta de fuentes escritas coloniales tempranas a su favor. Otras críticas se refieren a la noción de tres esferas en la cosmología incaica. Según el historiador Juan Carlos Estenssoro, kay pacha es un neologismo misionero y, si bien otros compuestos pueden haber sido preexistentes, la interpretación de pacha como "mundo" o "reino" podría atribuirse a los misioneros católicos.[33] Además, el lingüista peruano Rodolfo Cerrón Palomino atribuye la acuñación de los compuestos enteramente a la planificación léxica de los misioneros católicos.[34]Sin embargo, muchos estudiosos, como Nathan Wachtel y Juan Ossio, defienden la crónica de Guaman Poma, y la concepción de Pacha en la época prehispánica,[18] Gregory Haimovich afirmando que Partes de la obra apuntan a la existencia de tres esferas en la cosmología prehispánica.[35]