Paulino Salazar
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| Paulino Salazar | ||
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| Maestro de capilla de la Catedral de Santander | ||
| 1804-1821 | ||
| Predecesor | Manuel Ibeas | |
| Sucesor | Bernardo Cartón | |
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
1778 Cuenca (España) | |
| Fallecimiento |
Siglo XIX | |
| Nacionalidad | Española | |
| Religión |
Catolicismo | |
| Educación | ||
| Educado en |
Catedral de Cuenca | |
| Alumno de |
Pedro Aranaz | |
| Información profesional | ||
| Ocupación |
Compositor y maestro de capilla | |
| Años activo | hasta 1821 | |
Paulino Salazar (Cuenca, 1778 - ¿?) fue un compositor y maestro de capilla español.[1][2]
Paulino Salazar nació en Cuenca, en 1778, en una familia vinculada musicalmente con la Catedral de Santa María y San Julián de dicha ciudad. De hecho, su antepasado Juan de Salazar fue contralto en la Catedral en el siglo XVI. Paulino ingresó en el Colegio de San José de infantes del coro de la Catedral en septiembre de 1789, por lo que entre sus preceptores estaría Pedro Aranaz, maestro de capilla en ese momento. Los primeros exámenes revelan un alumno «útil, aprovechado y que da esperanzas.» Sin embargo, en 1793 se le advirtió de que si no mejoraba su actitud y aplicación sería despedido al año siguiente. Efectivamente, se le despidió y no fue hasta febrero de 1795 cuando volvió a solicitar una plaza de acólito; el cabildo no accedió.[1][2][3]
En 1797, cuando el maestro Aranaz se jubiló, Salazar escribió al cabildo expresando su intención de presentarse a las oposiciones para el cargo. Pero el cabildo conquense decidió no ocupar el magisterio y se encargó a Santiago Pradas, en ese momento acólito, que se encargase de las obligaciones de forma interina. En compensación, el cabildo permitió a Salazar ingresar como cantor en el coro, pero sin derecho a salario. El 17 de enero de 1798 era nombrado tenor con un salario de 200 ducados, que posteriormente fue aumentando hasta los 300 en junio de 1801. El cargo de tenor conllevaba las obligaciones de dar clase a los infantes y componer música para la capilla. Sin embargo, cuando en 1798 entregó su primera composición, Lamentación 2ª para la Feria VI, el cabildo decidió que no compusiese más debido a los costos que originaba la copia de las partituras.[1]
El 16 de julio de 1798, figurando como «sustituto en defecto» del maestro de capilla, solicitó permiso para presentarse a las oposiciones al magisterio de la Catedral de la Asunción de Santander, que le fue concedido.[2] El maestro Joaquín Pedrosa había dejado el cargo vacante al desplazarse a la Catedral de Orense, pero su sucesor sería Manuel Ibeas, que permaneció en el cargo hasta 1805, año en el que se desplazó a la Catedral de Astorga.[4] Así, Salazar regresó a Cuenca, pero debió dejar buena impresión en Santander, ya que el 24 de septiembre de 1804 informaba al cabildo conquense que había aceptado como maestro de capilla en Santander.[1]
Salazar permaneció en el magisterio de Santander durante dieciséis años. Durante estos difíciles años, debido a la invasión francesa y el gobierno revolucionario de José Bonaparte, Salazar escribió un libro explicando las vicisitudes de la capilla. Desgraciadamente se ha perdido el manuscrito, posiblemente durante el incendio de Santander de 1941.[3]
De las actas capitulares se obtienen algunos datos interesantes sobre su magisterio. El maestro es advertido en varias ocasiones sobre su descuido de la educación de los infantes.[3]
Habiéndose vuelto a tratar sobre la falta que se notaba en el Maestro de Capilla en no cumplir con su obligación de enseñar a los infantes de coro; se acordó que se le vuelva a recordar por el secretario capitular a D. Juan de Polidura busque como está mandado anteriormente, los niños útiles para infantes de coro [...]Actas Capitulares de la Catedral de Santander, 8 de agosto de 1814
La capilla pasaba por grandes problemas económicos: faltaban músicos, tanto cantores como instrumentistas; las plazas vacantes no se cubrían por falta de dinero. Se dejó de tocar nuevas composiciones en las fiestas y se dejó de componer para las ocasiones.[3]
Respecto a su vida personal durante su estancia en Santander, se dispone de escasa información. Vivía en la ciudad con su hermana, Felipa Salazar, en una de las casas del cabildo que estaban cerca de la catedral. Tuvo muchos problemas económicos, que se agudizaron en 1815, cuando juntó diversas deudas que no podía pagar y debía varios meses de alquiler.[3]
Las capilla de música de la Catedral de Santander fue desapareciendo poco a poco por la falta de dinero y las nuevas políticas en España. Salazar permaneció en el cargo hasta 1821, después de lo cual ya no hay noticias de su devenir.[3]
Obra
Se encuentran quince composiciones suyas en el archivo de la Catedral de Cuenca: dos misas, cuatro motetes, varias lamentaciones, vísperas, etc. Las primeras datan de cuando Salazar tenía 15 años y la mayoría de ellas pertenecen al periodo en que fue tenor en la capilla de música.[3]
También existe un motete, Panis angelicus, que Samuel Rubio asigna a un tal «Salazar» en su Catálogo de El Escorial.[2]
Referencias
- 1 2 3 4 Cabañas Alamán, Fernando J. (2002). «Salazar, Paulino». En Casares Rodicio, Emilio; Fernández de la Cuesta, Ismael; López-Calo, José, eds. Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana 9. Madrid: Sociedad General de Autores y Editores. p. 715.
- 1 2 3 4 Cabañas Alamán, Fernando J. «Paulino Salazar». Historia Hispánica. Real Academia de la Historia. Consultado el 14 de octubre de 2025.
- 1 2 3 4 5 6 7 Arce Bueno, Julio C. (1994). La música en Cantabria. Santander: Fundación Botín. pp. 42 ss. ISBN 84-87678-29-7. Consultado el 14 de octubre de 2025.
- ↑ Angulo Díaz, Raúl. «Manuel Ibeas». Diccionario Biográfico Español. Real Academia de la Historia. Consultado el 29 de junio de 2023.
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