Pendiente (indumentaria)
objeto decorativo usado en la oreja
From Wikipedia, the free encyclopedia
En indumentaria, el pendiente, arcillo, zarcillo, arete, arito, caravana o aro es un objeto que sirve para adornar el cuerpo y se suele situar en las orejas. Existen varios tipos de pendientes, de diferentes materiales y formas. En la parte exterior del pendiente se encuentra el elemento decorativo, y se conecta con la parte interior de la oreja mediante un pequeño aro, que es sujetado por una rosca (mariposa), normalmente. El uso de los pendientes es solamente ornamental y se utiliza no solo en las orejas, sino por todo el cuerpo. Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, "arete" se define como un arillo de metal, generalmente precioso, que se lleva atravesado en el lóbulo de la oreja, mientras que "pendiente" se define de forma más amplia como un arete con o sin adorno colgante.[1]

Existe un documento gráfico, concretamente el cuadro de la batalla de Zúrich de 1799, situado en el palacio de Versalles, en el que se muestra la figura de un guerrero francés herido con un arete o zarcillo en el lóbulo de la oreja derecha.
Variación léxica
Según los estudios del proyecto VARILEX sobre la variación léxica del español, el término predominante para referirse a este adorno varía notablemente según la región. En España coexisten las formas "pendientes" y "aretes", mientras que en gran parte de Hispanoamérica —como México, Guatemala, Panamá, Cuba, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia— predomina "aretes". Por otro lado, en el Cono Sur se prefieren otras denominaciones: "aros" es la forma habitual en Chile, Argentina y Paraguay, mientras que en Venezuela se utiliza principalmente "zarcillos" y en Uruguay es corriente la variante "caravanas".[2]
Etimología
Pendiente es una castellanización del término francés pendentif, que significa colgante, término empleado por los arqueólogos franceses al inicio del estudio de los objetos adorno-colgantes de piezas que encontraban en sus excavaciones a fines del siglo XIX y comienzos del XX.[3]
Historia y evolución
Orígenes en la Mesopotamia Antigua
Los hallazgos arqueológicos más antiguos de pendientes elaborados con metales preciosos provienen de las tumbas reales de la ciudad sumeria de Ur, en la Baja Mesopotamia, datados entre el 2600 a. C. y el 2000 a. C. Estas piezas tenían formas complejas de dobles barcas de oro y eran utilizadas tanto por hombres como por mujeres de la alta sociedad. Uno de los ejemplares, hallado junto a la reina Puabi, pertenecía a una acompañante suya y se conserva en el Museo Británico, en Londres.[4] Esto demuestra que las técnicas de orfebrería avanzada para pendientes preceden por milenios a los registros de la Edad de Bronce de Europa Occidental.[5]
Orígenes en el Paleolítico Superior
Las evidencias arqueológicas indican que los objetos de adorno colgantes destinados a la decoración corporal se remontan al Paleolítico Superior. Las comunidades cazadoras-recolectoras confeccionaban pendientes primitivos utilizando dientes perforados de animales, conchas marinas y fragmentos tallados de hueso o marfil. Estos elementos operaban como marcadores de identidad comunitaria y estatus.[6]
Simbolismo social y tradición marina (siglos XVI-XVIII)
Durante el auge de la navegación transoceánica y la expansión del comercio marítimo, el uso de pendientes de metales preciosos como el oro o la plata se convirtió en una práctica común entre los marineros. El valor del metal servía para costear los gastos de un entierro digno en caso de que el cuerpo del tripulante llegara a la orilla tras un naufragio o falleciera durante la travesía. Asimismo, existían creencias populares según las cuales perforar el lóbulo prevenía el mareo y mejoraba la visión, asociando la perforación a supuestos puntos de presión benéficos.[7]

Con la forma de simple arete el pendiente se ha encontrado en sepulturas de la Edad de bronce y consta que se usaba entre algunos pueblos antiguos como adorno de la nariz, perforando el cartílago nasal. El arete con su colgante figuraba a menudo en los relieves de personajes asirios pero no se observa en los de Egipto donde parece que no estuvieron muy de moda los pendientes. No obstante, se han encontrado preciosos ejemplares en tumbas de princesas de las dinastías XII y XIII y de faraones de la XX entre otros. De egipcios y asirios copiaron la forma los fenicios, hebreos y otros pueblos orientales. La misma costumbre adoptaron los griegos y romanos, labrando pendientes de singular riqueza con aretes de oro y colgantes de perlas, gemas y pequeñas cabezas de metal siendo su uso propio de las mujeres, como en los demás países de Occidente. Sin embargo, solían llevar pendientes también los niños de Atenas y Roma aunque sólo en una oreja.

Con el nombre de arracadas se distinguen los pendientes completos, y más especialmente los de grandes dimensiones. Los llevaron de este tipo y de forma circular muchos pueblos antiguos como los egipcios, asirios, fenicios, etruscos, celtas e iberos. De estos últimos, son buena prueba algunas estatuas como la famosa de la Dama de Elche y quizás tuvieran el mismo destino muchas de las placas en forma de disco de bronce repujado halladas en sepulturas celtíberas. De labor fenicia con reminiscencias asirias son las magníficas arracadas de oro halladas en el Tesoro de Aliseda. Los árabes en España usaron también grandes pendientes con multitud de colgante a imitación de los cuales los llevaron las damas de varias regiones incluso en la Edad Moderna.
Algunas culturas utilizan los pendientes como amuleto protector, para impedir que los malos espíritus se introduzcan en el cuerpo a través de los oídos.[8]
Actualidad
[9] Actualmente, el uso de los pendientes no queda restringido solamente a las orejas. Se extiende la costumbre de colocar pendientes por todo el cuerpo: en varios lugares de las orejas, en el ombligo, en las cejas, en la nariz, en la lengua, en el labio, entre otros. Esta técnica se denomina piercing.

El perforar el tejido blando y colocar piercings en estas zonas muchas veces trae como consecuencia el estiramiento de la zona perforada, regresando a su estado original solo con una pequeña cirugía reconstructiva.
Véase también
- Piercing
Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre pendiente.