Se dice que como príncipe de los mares, por ser hijo del Millalobo; él es el administrador de los dominios marinos de su padre. Sería inspector severo del fiel cumplimiento de los mandatos de su padre; y el vigilante de que exista un normal desenvolvimiento de todos los procesos que se desarrollan en los mares; especialmente los relacionados con la reproducción de los peces y demás habitantes del mar. Por ello siempre permanece atento a las actividades que realizan sus hermanas, la Pincoya y la Sirena chilota, a quienes ayuda y protege cuando ellas lo requieren. Entre las actividades más características que realizaría, está el ayudar junto a sus hermanas a llevar a los muertos del mar hacia el Caleuche; y el cantar una bella y extraña canción, para que la Pincoya inicie su baile mágico.