El tratado se compone de seis capítulos. Comienza con una orden de transmisión de la Tradición Oral: Moisés recibe la Torah en el Monte Sinaí y luego la transmite a través de varias generaciones hasta que finalmente llega a la Gran Asamblea, es decir, a los Rabinos (Avot 1,1). En él se conservan las palabras atribuidas a Simón el Justo, en el 200 a. C., hasta Judah haNasi , en el año 200 d. C., redactor de la Mishná. Estos capítulos tratan sobre la recta conducta ética y social, al igual que de la importancia del estudio de la Torah.
Los dos primeros capítulos se desarrollan en orden cronológico, centrándose el segundo en los discípulos de Yochanan Ben Zakkai. Los capítulos tres y cuatro contienen varios dichos atribuidos sin ningún orden aparente. El capítulo cinco consiste en un conjunto de dichos anónimos estructurados en series numéricas, muchas de ellas sin ninguna conexión con la ética. Los últimos cuatro párrafos de este capítulo vuelven al formato de los aforismos morales atribuidos a rabinos concretos.
Para el uso litúrgico y en la mayor parte de las ediciones impresas del Avot, se incluye un sexto capítulo, Kinyan Torah, dedicado a la Adquisición de la Torah. Se añade porque su contenido y estilo son similares al tratado original de Avot, aunque se centre más en el estudio de la Torah que en el comportamiento ético, y para que se pueda recitar el Sabbat, cuando se celebre la entrega de la Torah.