Por lo general se describe como una mujer muy delgada, con dedos largos y secos, uñas enormes, sucias y amarillentas. Tiene patas cortas, pelo hirsuto, enormes, la nariz arqueada como un halcón. Los ojos son de color rojo fuego, malignas y de ancho. El mentón es revocada siempre y amplia boca abierta con dientes y pone verde. Nunca se ríe, da carcajadas. Una carcajada estridente y horrible.
Vive por los tejados, siempre al acecho. Cuando una persona cena y se va a dormir con el estómago lleno, acostándose con la barriga hacia arriba, la Pisadeira entra en acción. Desciende de su escondite y se sienta o pisa el pecho de la víctima que entra en un estado comatoso, consciente de lo que sucede a su alrededor, pero es impotente e incapaz de cualquier reacción.