El momento magnético de una partícula cargada es proporcional al momento angular de esta, es decir
,
donde
es el vector momento angular, y
es la relación giromagnética. Esto también es válido para partículas sin carga pero con un momento magnético dado por el espín. Entonces, análogamente a la precesión del trompo, la ecuación de movimiento puede escribirse como
.
Esto significa que la variación del momento angular
es perpendicular a
y
, y por lo tanto no modifica la magnitud de este último sino que provoca su rotación en torno al eje definido por el campo magnético
. El tiempo requerido para que el momento angular complete una vuelta entera será
, donde
es el diámetro de la trayectoria circular que describe el momento angular y corresponde a la componente perpendicular de
. Tomando que la velocidad a la que se mueve
es
, resulta
,
lo que resulta en una frecuencia de precesión igual a
.
Esta frecuencia se conoce como frecuencia de Larmor. Curiosamente, esta frecuencia es independiente del ángulo entre
y
. Esta es una diferencia fundamental con la precesión del trompo.