Desde principios del siglo XX, se proyectó un puente nuevo entre Sendeja y la calle de la Sierra (hoy Buenos Aires). Aproximadamente frente al costado derecho (según se mira) del Ayuntamiento. Luego, en los años veinte, se discutió hacerlo fijo o móvil, optándose por lo segundo e iniciándose la construcción en 1929. Se inauguró en 1934 y tuvo que ser reconstruido en 1940, después de su destrucción en 1937. Entonces se llamó Puente del General Mola, hasta que, en 1983, se le dio el nombre actual. El proyecto fue del ingeniero Ignacio Rotaeche. En la actualidad, al desaparecer el tráfico fluvial en el tramo, se ha convertido en un puente definitivamente fijo.
El puente levadizo situado a la altura de la casa consistorial bilbaína, la que toma su actual denominación, entre Sendeja y la calle de la Sierra (hoy Buenos Aires). Anteriormente se llamó puente de Begoña por ser el destinado a la comunicación con esa anteiglesia, está situado entre un tramo curvo y otro recto de la ría bilbaína. Las obras se iniciaron en octubre de 1933 y fue construido por las empresas Euskalduna y Babcock & Wilcox.
Se inauguró el 12 de diciembre de 1934 y fue volado por los republicanos durante el transcurso de la guerra civil española el 17 de junio de 1937. Se reconstruyó y reinauguró en 1941, bajo el nombre de "puente del General Mola" nombre que conservó hasta 1983 en el que se le dio oficialmente la denominación actual.
Tiene una luz de 40,6 m, lo mismo que la anchura de la ría en ese punto, y un gálibo (altura desde el tablero a la lámina de agua) en su centro en marea alta de 7 m. La longitud de su tablero es de 150 m y está en pendiente, la anchura es de 20 m (12 de calzada y dos aceras de 2 metros cada una). En uno de los extremos se alza la caseta de mando y maniobras. Por debajo de él, además de la ría, pasaba el antiguo ferrocarril a Santurce, conocido como Bilbao-Portugalete y Triano (BPT). En 1969 se selló para impedir su apertura.