Queratoconjuntivitis vernal
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Queratoconjuntivitis vernal | ||
|---|---|---|
|
Algunos de los descubrimientos de la córnea y la conjuntiva en la conjuntivitis vernal | ||
| Especialidad | Oftalmología | |
| Síntomas | Picazón en el ojo, dolor de ojo, rojez en el ojo, sensibilidad a la luz, secreción blanca, aumento de lagrimeo | |
| Complicaciones | Úlceras corneales, cataratas | |
| Inicio habitual | 5 a 10 años | |
| Duración | Largo plazo | |
| Causas | Alergia|Reacción alérgica a alérgenos del aire | |
| Diagnóstico | Basado en los síntomas | |
| Diagnóstico diferencial | Conjuntivitis viral, otros tipos de conjuntivitis alérgica | |
| Tratamiento | Evitar desencadenantes | |
| Medicación | Antihistamínicos, estabilizadores de mastocitos, esteroides, ciclosporina, tacrolimus | |
| Pronóstico | Generalmente se resuelve con la edad | |
| Frecuencia | 1 a 13 cada 100000 (en Occidente); hasta un 37% (África) | |
| Sinónimos | ||
| Catarro de primavera, conjuntivitis de clima cálido, oftalmía de primavera | ||
La queratoconjuntivitis vernal (QCV) es una condición que afecta la córnea y la conjuntiva de ambos ojos.[1] Los síntomas pueden ser la picazón y/o dolor en los ojos, rojez ocular, sensibilidad a la luz, secreción blanca y aumento del lagrimeo.[1][2] Las complicaciones pueden incluir úlceras corneales y cataratas.[1]
Es una forma de reacción alérgica a alérgenos presentes en el aire en primavera (vernalis).[1][2] Suele haber antecedentes personales o familiares de enfermedades por atopía.[2] No es transmisible entre personas.[2] El diagnóstico suele basarse en los síntomas.[1] A veces se realiza una prueba de eosinófilos en la conjuntiva.[2] Es un tipo de queratoconjuntivitis.[3]
Aquellos afectados deben evitar los desencadenantes.[2] El tratamiento suele implicar una combinación de antihistamínicos, estabilizadores de mastocitos, esteroides, ciclosporina o gotas para los ojos de tacrolimus.[1][2] Los esteroides solo deberían usarse en casos de enfermedad grave debido a los efectos secundarios relacionados.[2] También se pueden utilizar lágrimas artificiales o un paño frío.[2] A veces se necesita cirugía para tratar las complicaciones.[1] Los resultados generales son buenos.[4]
La queratoconjuntivitis vernal afecta de 1 a 13 personas por cada 100.000 habitantes en el Occidente; aunque las tasas pueden llegar hasta 37% en algunas partes de África.[5] Suele aparecer en la infancia y, en el 90% de los casos, se resuelve con la edad.[5][2] Los hombres la contraen más comúnmente que las mujeres.[2] Suele ser de larga duración, y puede volver a aparecer o empeorar durante la primavera.[2] Quienes viven cerca del ecuador se ven afectados con mayor frecuencia.[1] La condición fue descrita por primera vez en 1846 por Arlt.[4]