Sus padres lo abandonaron cuando era un recién nacido, por lo que estuvo a cargo durante sus primeros años de unas tías que vivían a las orillas del río Mapocho. Comenzó a trabajar como suplementero a los siete años, e ingresó al Club Deportivo Suplementeros, donde comenzó a practicar atletismo.[1]
Consiguió varias medallas de oro en los Campeonatos Sudamericanos de Atletismo, en las pruebas de 3000 y 5000 metros, y de campo a través.[2] Quería participar de la maratón de los Juegos Olímpicos de Londres 1948, pero la Federación Atlética de Chile no solo lo obligó a prepararse de forma exclusiva para los 5000 metros, ya que también lo dejó fuera de la delegación al no cumplir con las metas. Esto llevó a una colecta pública para costear el viaje al Reino Unido, pero la iniciativa fue tardía y no cumplió su meta.[1]
En diciembre de 1948 fue a São Paulo, Brasil para participar de la Carrera de San Silvestre, la que terminó por ganar con un tiempo de 22:18 minutos.[1]
Participó en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, donde logró el récord chileno en los 10 000 metros, prueba en la que terminó en el lugar número 23.[3] También corrió la maratón, pero tuvo que abandonar en el kilómetro 28 con los pies ensangrentados.[1]
Su retiro llegó a mediados de los años 1950, y continuó ligado al atletismo como entrenador de jóvenes talentos. Falleció de un cáncer de estómago en 1975. En su honor, el Estadio Municipal de Huechuraba lleva su nombre, además de una maratón escolar del Liceo Valentín Letelier de Santiago.[1]