En el proyecto exhibido en acuarelas se podía apreciar un edificio modernista, levantado del suelo por terrazas y escalinatas, compuesto de dos cuerpos o prismas rectangulares, uno vertical con trece niveles de 14 por 36 metros y el otro horizontal con tres niveles de 19 por 49 metros, comunicados ambos cuerpos por un puente aéreo en el segundo y el tercer nivel, todo con presencia etérea por el porticado que domina en la planta baja, logrando con ello transparencia en el paisaje circundante y el realce de los elementos complementarios de plazas, fuentes, esculturas y jardinería.
Los materiales de construcción evidentes en el proyecto son los perfiles metálicos, los paneles de cristal,[2] los pavimentos de terrazo y los ladrillos vitrificados. También adquieren peso visual el esqueleto estructural exógeno con base en columnas y vigas metálicas de perfil “I”, los muros cortina de cristal transparente que dominan el conjunto, la modulación vertical y horizontal, y los dos muros semiciegos de ladrillos vitrificados en las fachadas oriente y poniente de la torre. La presencia predominante del cristal logra que el edificio tenga más presencia por el volumen que por la masa.
La tendencia expresiva del edificio se corresponde a los lineamientos determinados por la arquitectura moderna en su modalidad de “estilo internacional”, mismo que exigía dar más presencia a la estructura, ampliar los claros del espacio interior, usar materiales de construcción de origen industrial, eliminar referentes regionalistas, explorar la estética de los materiales con base en sus propias características y apoyar una nueva visualidad de la arquitectura para ciudades de avanzada industrial.[1]
La torre de Rectoría fue realizada a cargo de Luis Rafael Cervantes González, siendo este un estudiante del último año de la carrera de arquitecto de la propia Universidad (1955-1960), llevando a cabo el diseño, graficación del proyecto ejecutivo y la supervisión directa en obra, presentándolo como proyecto de tesis en 1963 obteniendo así su grado de arquitecto.
A las cinco de la tarde del 8 de septiembre de 1961, el edificio fue inaugurado por el presidente Adolfo López Mateos; acompañado del gobernador en turno, Raúl Rangel Frías y el gobernador electo, Eduardo Livas Villarreal así como por el rector Joaquín A. Mora, el alcalde de Monterrey, Leopoldo González Sáenz, y el presidente del Patronato Universitario, Manuel L. Barragán, aunados a directores y alumnos de las escuelas vecinas y contratistas de las obras.
Su remodelación fue realizada en agosto del 2000, conservando su estructura de acero pero siendo recubierta con aluminio y cristal teniendo una inversión de 20.5 millones de pesos. El diseño de esta remodelación se hizo en la Facultad de Arquitectura en el departamento de Servicios Externos, por el arquitecto Julio Chapa.[3]