Ritmo rápido, situaciones expresionistas del más puro "Stationendrama", un desfile de personajes, una serie de muertes. Esta obra representa también la ruptura del dúo Koltès-Chéreau, fue puesta en escena por primera vez en Alemania, en Berlín en 1990.
«En febrero de este año, yo vi un cartel dentro del metro, por el que se buscaba un asesino de un policía. Me quedé fascinado por la foto del cartel. Un tiempo después, vi en la televisión el mismo chico siendo capturado y llevado a la prisión esposado por unos policías, desde dentro de la misma prisión él desafió el mundo. (...) Su nombre es Roberto Succo: él, con tan solo quince años mató a sus padres y después huyó hasta los veinticinco años “razonables”, después cruzó precipitadamente la línea (...) que es la primera vez que tomo como punto de partida un hecho real, pero es que no hay un hecho real. Succo tiene una trayectoria de una pureza increíble.» (Bernard-Marie Koltès – Entrevista).