Caso Anfruns
caso criminal cerrado en 1979 en Chile
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El caso Anfruns es un caso judicial chileno relativo a la muerte de Rodrigo Anfruns Papi, un niño que fue secuestrado el 3 de junio de 1979 y cuyo cadáver fue encontrado el 14 de junio del mismo año.[1]
| Caso Anfruns | ||
|---|---|---|
| Lugar |
Providencia, | |
| Blanco | Rodrigo Anfruns Papi | |
| Fecha | 3 de junio de 1979 | |
| Tipo de ataque | Homicidio | |
| Muertos | Rodrigo Anfruns Papi | |
| Sospechoso | Patricio Pincheira Villalobos | |
Antecedentes
Rodrigo Anfruns Papi tenía seis años cuando desapareció. Su familia no tenía vínculos directos con la política, aunque su tío, Mario Papi Beyer, era en ese entonces miembro del Partido Socialdemocracia Chilena. Sus conexiones con la dictadura militar provenían más bien del entorno familiar: su abuela paterna, Guillermina Stange, era prima lejana del general director de Carabineros Rodolfo Stange y estaba casada en segundas nupcias con Alberto Iraçabal Irigoen, en ese momento subdirector de Correos y Telégrafos y padre de dos miembros de la Central Nacional de Informaciones (CNI) y yerno de un tercero. Según algunas versiones, Iraçabal mantuvo negocios en tráfico de armas con el director de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), Manuel Contreras, y el secuestro habría sido consecuencia de una disputa entre sus negociadores.[2]
Desaparición y hallazgo del cuerpo
Rodrigo Anfruns fue visto por última vez en el antejardín de la casa de sus abuelos, ubicada en la comuna de Providencia, Santiago de Chile, el 3 de junio de 1979. Durante los días siguientes se realizó una intensa búsqueda del menor, al que se presumía secuestrado. El 14 de junio, un adolescente de 16 años, Patricio Pincheira Villalobos[3] —conocido entonces por sus iniciales P.P.V.—, confesó el crimen e indicó que el cuerpo se encontraba en un sitio eriazo a pocos metros del lugar donde el niño había desaparecido.
La familia no quedó satisfecha con esa versión, sostenida por Investigaciones de Chile, ya que resultaba dudoso que el cadáver hubiese permanecido once días en un lugar registrado en múltiples ocasiones por efectivos policiales.[4][nota 1]
Investigación judicial
Cierre inicial del caso
Ante la existencia de un autor confeso del homicidio y su condición de menor de edad, el juez Ricardo Gálvez Blanco ordenó el cierre del caso en 1982, declarando a Patricio Pincheira sin discernimiento.[5]
Nuevos testimonios
En 2004, el teniente en retiro de Carabineros, Jorge Rodríguez Márquez, entregó a Paola Papi Beyer, madre de Anfruns, un testimonio que inculpaba a agentes del Estado —presumiblemente de Investigaciones o de la CNI— en la muerte de su hijo:
Yo soy testigo de que a él lo trajeron (…) nosotros vimos ingresar el vehículo y vimos el cuerpo de Rodrigo en el portamaletas. Era un vehículo típico de la gente de Investigaciones o de la CNI de la época, no recuerdo la marca, pero tipo Opala, verde oscuro.Jorge Rodríguez Márquez, 2004.[6]
El 30 de julio de ese año, Papi interpuso una querella por secuestro, torturas y homicidio calificado ante el 17.º Juzgado del Crimen.[1]
Reaperturas sucesivas
La jueza en visita Dobra Lusic cerró nuevamente el caso en octubre de 2006, manteniendo como único autor del delito a Patricio Pincheira.[5] En enero de 2007 la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó reabrirlo,[5] pero en junio de 2009 fue cerrado por tercera vez, pues el juez Manuel Valderrama no logró establecer nuevos responsables. El 1 de abril de 2010 el mismo tribunal ordenó una nueva reapertura.[4]
En 2011, el informe forense solicitado por el juez Valderrama —que analizó los peritajes realizados a lo largo de toda la investigación— determinó la necesidad de exhumar el cuerpo: la data de muerte era de tres días, no de once, y el niño habría sido torturado mediante una quemadura de cigarrillo.[7]
Adaptaciones
- «Inocencia asesinada», capítulo de 12 días (Chilevisión, 2011).[8]