Sinestesia (arte)
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En arte, la sinestesia es un recurso expresivo que combina impresiones de dos o más sentidos.
La sinestesia es una figura retórica que, además de la mezcla de sensaciones auditivas, visuales, gustativas, olfativas y táctiles, asocia elementos procedentes de los sentidos físicos con sensaciones internas (sentimientos). Se le vincula con la metáfora, por lo que a veces recibe el nombre de metáfora sinestésica.
Hay precedentes del uso de este tropo ya en la literatura clásica, como por ejemplo en Virgilio. En España fue utilizada por los escritores barrocos, pero fueron los poetas franceses de finales del siglo XIX quienes la pusieron de moda en la lírica, especialmente en la corriente denominada simbolismo, que en España apareció subsumida dentro del llamado modernismo literario. Así, por ejemplo, el poeta simbolista francés Arthur Rimbaud creó un soneto dedicado a las vocales, adjudicando a cada una de ellas un color distintivo, y los poetas modernistas como Rubén Darío podían hablar de sonoro marfil o de dulces azules (gusto más vista). En este caso, se trata de una sinestesia de primer grado, ya que son impresiones de dos sentidos corporales diferentes; pero si se asocia la impresión de un sentido del cuerpo no a otra impresión de un sentido diferente, sino a una emoción, un objeto o una idea (asociaciones abstractas, cuestión está debatida singularmente por Francisco Acuyo en Fisiología de un espejismo), se trata ya de una sinestesia degradada o indirecta, también llamada sinestesia de segundo grado, por ejemplo, agria melancolía.
Pero es Juan Ramón Jiménez quien la emplea con mayor asiduidad y perfección, al que seguirán después los poetas del 27:
Es de oro el silencio. La tarde es de cristales.JRJ, Hora inmensa
en el cénit azul, una caricia rosa!JRJ, Elejías lamentables
por el verdor teñido de melodiosos oros;JRJ, Elejías lamentables
Las asociaciones sinestésicas favorecen la memorización de conceptos abstractos, al vincularlos con realidades sensibles.
Personajes como Charles Baudelaire, Nikolái Rimski-Kórsakov, Vladimir Nabokov, Marcel Proust, Aleksandr Skriabin, Olivier Messiaen y David Hockney, entre otros, poseen -o poseían- esta facultad.

