El nombre de slaves (esclavos) les fue dado por los cree, puesto que esclavizaron a muchos, y también fue empleado por ingleses y franceses porque los consideraban una tribu tímida y pacífica, aunque así no fuera. Como muchas tribus atabascanas, estaban separadas en numerosas bandas independientes poco organizadas y con jefes nominales, asociados a ciertos territorios de caza. Un informal Consejo de Cazadores resolvía las disputas.
Las mujeres eran tratadas con un respeto y estimación atípicos entre los na-dené, y los viejos y desvalidos eran bien tratados, y no abandonados como hacían los chipewyan.
Vivían en los bosques y orillas de los ríos, cazaba caribúes y otros mamíferos, y además pescaban. La piel de los animales se usaba para fabricar mantos, faldas, polainas, mocasines y otras prendas. Los flecos y otros accesorios se hacían con cornamenta de ciervo, espinas de puercoespín y otros materiales naturales.
En verano habitaban en tipis cubiertos de estopa y en invierno en casas de palos y ramas de abeto, de forma rectangular. No tenían una religión o ceremonial definido. Solo se sabe que creían en espíritus guardianes, en el poder de los chamanes y en otra vida indefinida. Una práctica común era la confesión de faltas en el lecho de muerte, para intentar de ese modo retrasar el fallecimiento.