Este coleóptero tiene la capacidad de condensar gotitas de agua sobre el dorso a partir de las nieblas que se adentran con frecuencia en el Namib. Esta cualidad se debe a la compleja estructura de sus élitros, recubiertos de protuberancias, de unos 0,5 mm y separadas entre 0,5 y 1,5 mm, que a su vez tienen las pendientes recubiertas de otras pequeñas protuberancias en forma de cúpula de 10 micrones de diámetro, dispuestas de forma hexagonal y recubiertas de cera. El agua se condensa en el extremo liso de las protuberancias grandes, que son hidrófilas lo que permite que las gotitas crezcan. Llega un momento en que las gotas son tan grandes que superan las fuerzas capilares y caen por la pendiente hidrófuga, recubierta de cera, y se dirigen hacia la boca del insecto. Las gotas son los bastante grandes como para volar con el aire, pero también para no evaporarse antes de llegar a la boca del escarabajo.
De este modo, el dorso de Stenocara se convierte en una superficie colectora de agua que ha llamado la atención de los científicos, que están tratando de reproducir sus características como aplicaciones para captar agua en lugares desértico