Tais se unió a la campaña que estaba realizando Alejandro contra el Imperio persa entre los años 334 a. C. y 330 a. C. con Ptolomeo como cliente, al que acompañó por toda Asia. Tais se hace famosa al ser una de las protagonistas del incendio de Persépolis; por lo menos en uno de los dos relatos que nos han llegado sobre este suceso.
Según Clitarco, durante el banquete celebrado por Alejandro Magno en Persépolis en junio del año 330 a. C., cuando este estaba ya muy avanzado –por lo que la mayoría de los invitados y el propio Alejandro estaban ya borrachos–, Tais hizo un discurso en el que desafiaba a Alejandro a divertirse con ella y a castigar a los persas por el saqueo de Atenas quemando la sala de las cien columnas de Jerjes I. Alejandro se levantó y fue junto a Tais hasta la terraza desde donde los dos lanzaron una antorcha a la sala de Jerjes que se consumió junto a la mayor parte del palacio. Suceso del que se arrepentiría el propio Alejandro poco después, cuando ya no era el vengador de Grecia, sino el rey del Imperio persa. En la otra versión de los hechos, que tiene cierto crédito entre algunos historiadores y que es narrada por Ptolomeo, Tais no aparece, lo cual es bastante sospechoso.
A la muerte del conquistador, siguió siendo la amante de Ptolomeo con el que tuvo tres hijos.