Tarifa eléctrica con discriminación horaria
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La tarifa eléctrica con discriminación horaria es una tarifa en la que el precio de la electricidad varía en función de la hora en la que se realice el consumo. El objetivo de la discriminación horaria es evitar picos de demanda eléctrica, beneficiando con un precio más bajo a aquellos usuarios que traspasen su consumo de electricidad en las horas de mayor demanda hacia las horas de menor demanda, cuando la producción y distribución de electricidad es más barata.
En el caso de que el usuario pueda realizar la mayor parte de su consumo eléctrico en las horas de menor demanda (normalmente desde las últimas horas del día, toda la noche y hasta primeras horas de la mañana), podrá beneficiarse de un importante descuento en el precio de la electricidad. En cambio, tendrá un recargo en el consumo que realice en las horas de mayor demanda de electricidad, lo que se deberá tener en cuenta para no terminar pagando más. Se pueden establecer precios para periodos tarifarios o periodos de tiempos.[1]
Aunque la tarifa con discriminación horaria no parezca un ahorro energético real, sino solo económico, la mejora del reparto de la demanda a lo largo del día evita sobredimensionar el parque de centrales o construir nuevas. Se disminuye el uso de centrales específicas para abastecer demandas de consumo en horario punta y se utilizan las centrales de base cerca de su punto óptimo durante más tiempo.
España
En España, desde el 1 de junio de 2021 la discriminación horaria forma parte de la estructura general de peajes de acceso para los consumidores domésticos con potencia contratada igual o inferior a 15 kW. Este sistema establece tres periodos horarios diarios para el consumo de energía eléctrica, con precios diferentes según la franja horaria, con el objetivo de incentivar el consumo en horas de menor demanda.[2][3]
Los periodos horarios aplicables al término de energía son los siguientes:[4]
| Tramo horario | Denominación | Horarios | Características generales |
|---|---|---|---|
| P3 | Valle | De lunes a viernes de 0h a 8h y fines de semana completos. | Periodo de menor demanda y precio más bajo |
| P2 | Llano | De lunes a viernes de 8h a 10h, de 14h a 18h y de 22h a 0h. | Periodo intermedio de demanda y precio |
| P1 | Punta | De lunes a viernes de 10h a 14h y de 18h a 22h. | Periodo de mayor demanda y precio más elevado |
Los horarios concretos de cada periodo dependen del día de la semana y de si se trata de un día laborable, fin de semana o festivo nacional. Con carácter general, los fines de semana y festivos nacionales se consideran íntegramente periodo valle.[2]
Este sistema de discriminación horaria se aplica tanto en el mercado regulado, a través del Precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC), como en la mayoría de las ofertas del mercado libre, si bien el precio final del kilovatio hora depende de la modalidad contratada con la comercializadora.[2]
En cuanto al término de potencia, desde 2021 se establecen dos periodos diferenciados de potencia contratada, uno aplicable a los periodos punta y llano, y otro al periodo valle. Esto permite a los usuarios adaptar la potencia contratada a sus hábitos de consumo, reduciendo el coste fijo si concentran la mayor parte de su demanda en las horas valle.[5]
Antecedentes
La primera tarifa que apareció en España con discriminación horaria fue la tarifa nocturna, la cual aplicaba un descuento significativo en el consumo realizado durante un tramo nocturno de varias horas, mientras que el resto del consumo diario tenía un ligero recargo.
Esta tarifa iba destinada principalmente a usuarios con sistemas eléctricos de calefacción y agua caliente sanitaria, que utilizaban acumuladores de energía para desplazar el consumo a la noche. Para los operadores eléctricos, este sistema permitía trasladar una parte relevante de la demanda a las horas de menor consumo, reduciendo la necesidad de inversiones adicionales en generación y red.
Tarifa con discriminación horaria
En julio de 2008 la tarifa nocturna fue sustituida por la tarifa con discriminación horaria (DH), que ampliaba el número de horas con precio reducido e incorporaba un sistema de dos periodos diarios de consumo, uno más económico y otro más caro, dependiendo de la franja horaria.
| Tramo horario | N.º de horas | Características | Horario de aplicación |
|---|---|---|---|
| Horas valle | Variable | Precio reducido | Principalmente nocturno y primeras horas del día |
| Horas punta | Variable | Precio más elevado | Horas centrales del día |
Con la reforma tarifaria de 2021, este modelo quedó integrado dentro del sistema de peajes de acceso vigente, dejando de existir como modalidad independiente.[3]
En el sistema anterior, la potencia contratada debía ser la misma durante todas las horas del día, lo que podía obligar a contratar potencias elevadas para cubrir consumos nocturnos intensivos. El sistema actual permite diferenciar la potencia contratada según el periodo horario, mejorando la adaptación a los patrones reales de consumo.[5]
Tarifa supervalle
Con el fin de incentivar la utilización del coche eléctrico, en 2011 se introdujo una modalidad conocida como tarifa supervalle, que añadía un periodo adicional de muy bajo coste durante la madrugada para facilitar la recarga nocturna de vehículos eléctricos.[6]
| Tramo horario | Denominación | Características |
|---|---|---|
| Supervalle | Madrugada | Periodo de menor demanda |
| Valle | Nocturno | Precio reducido |
| Punta | Diurno | Precio más elevado |
Esta modalidad quedó igualmente integrada en la estructura general de peajes con la reforma tarifaria de 2021.[3]